HABANA INSIDER:  FEBRERO 10, 2020/

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LA HABANA, CUBA/ EDICION 1317/ ISSN en proceso

                   Editor: Abelardo G. Mena Chicuri  Contacto: menaabelardo@gmail.com

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                                             POR UN SOCIALISMO DE CÓDIGO ABIERTO

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(POR ESTO) ERA MEJOR A LA ANTIGUA/ (SEMLAC) MUJERES, LOS DILEMAS DE VIVIR MÁS/ (ONCUBANEWS) UN RINCÓN ABANDONADO DE SANTIAGO DE LAS VEGAS/ DEBATE SOBRE VENTA DE CARROS ANUNCIADA EN LA MESA REDONDA/ (IPSCUBA) EN EL UMBRAL DE LA UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA EN CUBA/ (ONCUBANEWS) PESCADORES CUBANOS NECESITARÁN AUTORIZACIÓN A PARTIR DE MAYO/ (JOVENCUBA) EL MITO DEL PRIMER IMPULSO/ ELECCIONES CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS/ (CEDEM) REDES SOCIALES TRANSNACIONALES, REMESAS Y EMPRENDIMIENTOS PRIVADOS. UN ESTUDIO DE CASOS DE ARRENDADORES EN DIVISA DEL MUNICIPIO PLAZA DE LA REVOLUCIÓN

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                                                                ERA MEJOR A LA ANTIGUA

POR JORGE GÓMEZ BARATA

 

Raúl Cordovés, periodista cubano radicado en España, acierta cuando al examinar el panorama político mundial, caracterizado por la mediocridad de los liderazgos, califica a Ángela Merkel como: “Una figura política que hace su trabajo a la antigua, con luz larga y estatura moral, gobernando con criterios propios, no a cualquier precio ni por lo que digan las encuestas…”

 

Al margen de fenómenos circunstanciales y preferencias particulares, el mundo era mejor a la antigua cuando los líderes se llamaban Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill, Konrad Adenauer, Billy Brandt, Bruno Kreiski, Urho Kekkonen, Mustafá Kemal Atatürk, Gamal Abdel Nasser, Juan Domingo Perón, Lázaro Cárdenas, Getulio Vargas, Charles de Gaulle, Sekou Toure,  Kwame Nkrumah, JFK, Felipe González, Nelson Mandela, Barack Obama y otros muchos estadistas que ahora son historia y entre los cuales hubo revolucionarios como Vladimir Ilich Lenin y Fidel Castro que singularizaron al siglo XX como una era política brillante.

 

Ajena a cualquier exhibicionismo político, con sentido de la función de gobierno como servicio público y del ejercicio de la autoridad en clave democrática, apegada a derecho, Ángela Merkel, nacida en la antigua RFA y educada en Alemania Oriental, al terminar su mandato será la persona que más tiempo ha ejercido la jefatura de gobierno superando a Konrad Adenauer.

 

Por haber nacido en 1954, la Merkel vino al mundo en una Alemania dividida y en tiempos de la Guerra Fría, en Hamburgo, pero antes de cumplir tres años, cuando muchos trataban de dejarla, su familia se trasladó a la ex Alemania Oriental donde transcurrió su infancia y juventud. En Leipzig accedió a la formación universitaria, trabajando como investigadora en la Academia de Ciencias de Berlín donde se doctoró. Por razones de contexto, militó en la Juventud Libre Alemana, versión del konsomol soviético para Alemania Oriental.

 

Contaba 35 años cuando en 1989 cayó el Muro de Berlín, se produjo la reunificación de Alemania, ambiente en el cual, a horcajadas entre dos épocas, debutó en la política y 16 años después, en 2005 fue nombrada canciller (primer ministro), cargo para el cual fue reelecta en 2009, 2013 y 2017. Antes había sido ministra de Medio Ambiente, Mujer y Juventud. Entre el año 2000 y 2018 ejerció la presidencia del Partido Unión Demócrata Cristiana de Alemania. En 11 ocasiones la revista Forbes la ha considerado como la mujer más poderosa del mundo.

 

Con mano firme, Ángela Merkel ha sostenido la doctrina de la economía social de mercado y aunque aplicando medidas de austeridad no siempre populares, ha salvaguardado el estado de bienestar rechazando, en la medida de lo posible, la ofensiva neoliberal y tratando de trasladar ciertos conceptos avanzados, sobre todo en materia de políticas sociales a la Unión Europea en la cual ha ejercido un indiscutible, aunque discreto liderazgo económico y una definida influencia política. El llamado milagro económico alemán ha sido lo suficientemente solvente para encarar exitosamente la crisis global desatada en 2008.

 

En su ejecutoria se cuenta haber ejercido la presidencia del G8 y del Consejo Europeo. Aunque debido a similitudes en la forma firme y a menudo con matices autoritarios con que conduce su gestión, con frecuencia se le compara con la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, apodada la “dama de hierro”. Merkel sin hacer concesiones al populismo, es mucho más cercana a los sectores populares como se evidencia, entre otras actitudes, en la posición ante la problemática migratoria que le ha valido que ciertos medios de prensa la llamen: Mamá Ángela.

 

A la caída del Muro de Berlín colaboró con el gobierno de Lothar de Maiziére, último jefe de gobierno de la República Democrática Alemana y primero electo en elecciones libres, quien se encargó de negociar con Helmut Kohl la reunificación del país.

 

En 2018 Merkel anunció que no aspirará a la relección en 2021 cuando termine su actual mandato, añadiendo que no buscará ningún otro cargo político. Probablemente Alemania y Europa la extrañen, sobre todo, si como ha ocurrido en otros lugares, después de líderes a la altura de los momentos, aparecen figurillas de aquellas que abundan en la política. Allá nos vemos.

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                                                               MUJERES, LOS DILEMAS DE VIVIR MÁS

POR LA REDACCIÓN / SEMLACCU@ENET.CU

 

La diabetes ha marcado la vida de Olga y de las mujeres de su familia. A sus 80 años, una insuficiencia renal crónica la llevó a depender de las diálisis, un método sustitutivo de la función de los riñones. Pero la diabetes fue la causa inicial de “tener que estar conectada a una máquina para limpiar la sangre tres veces a la semana” y sufrir la amputación de una pierna.

 

Estrella Acosta es la hija menor de Olga Callao. Costurera y ama de casa, Acosta tiene a su cargo la mayoría de los cuidados de su mamá. “También vivo con diabetes”, comenta la mujer de 50 años, para quien cada día “es un reto enfrentarse a una enfermedad que puede ser discapacitante”.

 

“Tengo que vivir pendiente de cualquier herida, lastimadura, los niveles de glucosa de ambas, porque para una persona que padece diabetes, la cicatrización puede ser un gran problema”, dice a SEMlac. “Paso la semana entre la casa y el hospital”, aclara; también por los otros padecimientos que aquejan a las dos: hipertensión, artritis, asma, alergias. “Mi hermana mayor murió de cáncer con solo 59 años y, desde mucho antes, ya había debutado con la diabetes”, recordó.

 

De acuerdo con el Anuario Estadístico de Salud 2018, la diabetes mellitus es la octava causa de muerte en Cuba, con una sobremortalidad femenina. “Es la única por la cual mueren más mujeres que hombres. En 2018, la tasa de mortalidad para ellos fue de 17,5 por cada 100 000 habitantes, y para las mujeres ascendió a 24,8”, indica el informe.

 

Son ellas también las que tienen una tasa de prevalencia mucho más alta para la diabetes mellitus (mujeres 75,1 por cada mil habitantes y hombres, 53,4); la hipertensión arterial (243,4 y 206,8, respectivamente) y asma bronquial (95,7 ellas y 89,5 ellos), señala el anuario.

 

La literatura científica sostiene, además, que el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares se triplica para las personas con niveles de glucosa elevados.

 

En las mujeres, las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte y, para los hombres, la segunda; la demencia ocupa el quinto lugar para ellas, mientras que en los hombres alcanza el sexto puesto. En cuanto a las enfermedades glomerulares y renales, las cubanas se ubican en el décimo lugar y los hombres en el 12, precisa el anuario de salud.

 

¿Ellas viven lo suficiente?

 

Las cubanas tienen mayor esperanza de vida al nacer (80.45 años) que los varones (76,50 años), de acuerdo con datos del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadística e Información.

 

Tal diferencia de 3,95 años a favor de ellas se ha mantenido estable en el tiempo, sin rebasar los 4,5 años, y ubica las mayores reservas de supervivencia en las mujeres, a partir de la edad adulta y de la adultez mayor, rasgo que difiere respecto a países con niveles de mortalidad similares.

 

En resumen, las cubanas viven mayor número de años, pero las investigaciones revelan que están en desventaja por riesgo de mortalidad respecto a otras poblaciones femeninas del mundo. Es lo que especialistas llaman “años de vida perdidos”.

 

El profesor titular en Ciencias Económicas, Juan Carlos Albizu-Campos, señala que, en otras naciones con indicadores de salud y de esperanza de vida similares al de la nación caribeña, la esperanza de vida masculina es semejante a la de los varones cubanos, mientras que la femenina es superior en, al menos, dos años.

 

En su artículo “La esperanza de vida en Cuba hoy”, publicado en la Revista Novedades en Población (2018), http://www.novpob.uh.cu/index.php/NovPob/article/view/383 este especialista indica que ese diferencial se hace más pequeño cuando se combina con la variable color de la piel.

 

La supervivencia en el color de la piel

 

Albizu-Campos resalta que el color de la piel es un discriminante en términos de capacidad de supervivencia de la población cubana y evidencia la existencia de brechas sociales, resultado de condiciones de vida diferenciadas que determinan niveles de exposición al riesgo de morir.

 

Para el experto, el mejoramiento de las condiciones de supervivencia de la población no blanca, en ambos sexos, es más lento, resultado de un estatus social que introduce diferencias en el acceso a prácticas modernas de salud.

 

Lo más notable, en su opinión, es que la combinación sexo femenino y color de la piel no blanco parece ser particularmente desventajosa. “La brecha socio-económica hace que la esperanza de vida al nacer de estas mujeres supere por muy poco a la de los hombres blancos, en apenas algo más de dos años”, sostiene.

 

En su texto “La mortalidad en Cuba según el color de la piel” (2014), añade: “Su desventaja de capacidad de supervivencia en relación con las mujeres blancas es siempre superior a lo encontrado entre los hombres no blancos, incluso llegando a ser dos veces mayor en la región oriental y más de cinco veces en la zona rural”.

 

“Históricamente, la mujer no blanca en Cuba ha sido depositaria de la más agresiva desigualdad que alguna vez existió. Por su condición de mujer y de no tener la piel blanca, padeció una discriminación más abierta”, enfatiza el texto.

 

Con ello coincide Zoe Díaz Bernal, profesora e investigadora de la Escuela Nacional de Salud Pública, para quien estas fisuras son palpables en los propios desafíos de salud y las condicionantes sociales.

 

“El color de la piel contiene en sí todos los ingredientes de una larga historia de desigualdades, discriminaciones, desventajas, vulneraciones y exclusiones”, señaló la también coordinadora de la Red Latinoamericana de Género y Salud Colectiva de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames).

 

“Tenemos que reconocer que diversos elementos económicos, culturales y sociales condicionaron la aparición de contrastes en el desarrollo histórico entre diversos grupos dentro de la sociedad cubana y esas discrepancias también se registran en el comportamiento de la salud”, dijo.

 

De qué enferman y mueren las cubanas

 

Las mujeres son más vulnerables a las condiciones de estrés, aseguran especialistas. Lo que en la isla se evidenció durante la crisis de la pasada década de los noventa, cuyo impacto generó cierta fragilidad demográfica y un elevado deterioro de la calidad de vida de la población.

 

“En ese contexto, las mujeres perdieron un año hacia el final de la primera mitad de los noventa, mientras que en los hombres la pérdida alcanzó 0,9 años”, ejemplifica Albizu-Campos en “La esperanza de vida en Cuba hoy”.

 

Pero advierte que la diferencia en esperanza de vida al nacer entre hombres y mujeres apenas llega a sobrepasar los cuatro años, cuando debiera esperarse una brecha entre los sexos de al menos dos años por encima de lo registrado.

 

En su opinión, el análisis de los datos trasluce que el sexo femenino en Cuba dispone de reservas inexploradas de incremento de su capacidad de supervivencia. En ese sentido, el experto sostiene que es preciso cambiar de estrategia en el sector de la salud, si se quiere incrementar la capacidad de supervivencia de la población cubana.

 

Ello implica “hacer hincapié en la lucha contra las enfermedades de sociedad, cardio y cerebro-vasculares y el cáncer, así como en todas aquellas en las que se revela una sobremortalidad femenina efectiva”, apuntó.

 

Pero ese cambio de estrategia en el sector sanitario debe encaminarse a eliminar la “ceguera de género” que ha caracterizado el campo de la salud, aunque no es exclusivo de este, precisó por su parte Díaz Bernal.

 

Es preciso entender que hay determinantes sociales de la salud vinculadas a factores socio culturales, y en el caso de las mujeres pasa por los roles históricamente asignados a estas y la sobrecarga de labores y cuidados, dijo. Hay miles de mujeres como Estrella, a las que el tiempo “no le alcanza ya para hacer sus costuras”, con una pobre red familiar de apoyo para el cuidado que necesita su madre, y cuya salud como cuidadora también se ve comprometida.

 

En Cuba las mujeres fallecen por enfermedades del corazón, tumores malignos, enfermedades cerebrovasculares, influenza y neumonía, demencias y enfermedad de Alzheimer, accidentes, enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, enfermedades de arterias, arteriolas y vasos capilares, diabetes mellitus, y enfermedades glomerulares y renales, en ese orden.

 

En tanto, la Encuesta Nacional de Envejecimiento Poblacional (2017) constató que, entre 60 y 74 años y por encima de los 75 de edad, ellas padecen más enfermedades que los hombres en esos mismos rangos etarios. El 86 por ciento de las adultas de más de 60 años dijo tener algún padecimiento, contra 74, 4 por ciento de los hombres de ese grupo.

 

Respecto al estado de salud general, en todos los rangos de edades los hombres mostraron mayor auto percepción positiva en relación con las mujeres. Para Albizu-Campos, “la elevación de la calidad de vida de la población ha de ocupar un lugar prioritario” y ello va más allá de “la solución del problema de la mortalidad y abarca hasta el posible retroceso de la esperanza de vida”.

 

Especialistas aseguran que abordar el problema requiere de un estudio multidisciplinario sobre los riesgos de morir por enfermedades infecciosas, parasitarias, endocrinas y del sistema nervioso, con foco en las mujeres.

 

Albizu-Campos se aventura más. En su libro Mortalidad en Cuba sostiene: “pareciera que la mujer cubana es depositaria de unos modos de vida que la someten a una sobremortalidad relativa a la que no está expuesto el hombre”.

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                                           UN RINCÓN ABANDONADO DE SANTIAGO DE LAS VEGAS

POR DR.C JUAN TRIANA CORDOVÍ, FEBRERO 10, 2020

https://oncubanews.com/opinion/columnas/contrapesos/un-rincon-abandonado-de-santiago-de-las-vegas/

 

Todavía en los años setenta muchos de los jóvenes de aquella época llegábamos hasta allí para comer y tomarnos alguna que otra cerveza.

 

Quien se incorpore a la Avenida de los Presidentes del Vedado desde el Malecón de la Habana y mantenga rumbo sur topará al cabo de unos cuarenta minutos si no es una hora de mucho tráfico con mi pueblo, Santiago de las Vegas[1]. Si continúa rumbo sur, sin salirse de la Avenida Boyeros, usted verá justo a su izquierda y antes de empezar la trepada de la loma del Cacahual un restaurante casi en ruinas cuyo nombre es La Tabernita.

 

Si emprende la subida, después de pasar la unidad militar (que por cierto ha perdido sus tradicionales muros de piedra que eran parte del patrimonio paisajístico no declarado) el viajero distinguirá un espeso follaje y dentro de él, una especie de ruinas que en su tiempo fue otro restaurante, El Rincón Criollo, famoso no solo entre los habitantes originales del pueblo, sino también en la provincia de la Habana[2], pues devino en algo así como un paradigma de los restaurantes campestres de los años cincuenta y de la primera década del sesenta.

 

El Rincón Criollo fue también parte de la cultura popular y gastronómica de mi pueblo. [3]. Fundado por Rudesindo Acosta, a quien los vecinos del pueblo llamaban Sindito, el lugar se hizo muy popular. El puerco asado y los frijoles negros de Sindito eran como un sello de calidad.

 

Dice la leyenda que mucho antes de que fundara el restaurante, Sindito era uno de aquellos meseros que, al borde de la carretera, aprovechaban los 7 de diciembre para vender “pan con lechón” a todos aquellos que en esa fecha peregrinaban hasta el monumento al Titán de Bronce, una de esas tradiciones a la que los niños de las escuelas del pueblo nos sumábamos con nuestros maestros en una especie de fiesta solemne que disfrutábamos como el tremendo reto de llegar hasta el mausoleo y que ahora extraño no ver.

 

Una parte de todo lo que se vendía allí, viandas, vegetales y frutas se producía en los alrededores, en una especie de encadenamiento que nadie planificó, pero que resultó exitoso durante mucho tiempo. Sus empleados, en su mayoría, eran vecinos del pueblo

 

Pero el Rincón Criollo y La Tabernita no solo eran instalaciónes gastronómicas, sino también lugares de encuentro y distracción de la familia. En el “Criollo” había hasta un parque infantil que sobrevivió incluso hasta los primeros años de los noventa. Hasta allí llevábamos mi esposa y yo, en nuestras bicis a nuestros hijos a hacer un “picnic” con lo que había sobrevivido en nuestro refrigerador de Período Especial.

 

Todavía en los años setenta muchos de los jóvenes de aquella época llegábamos hasta allí para comer –ya no puerco asado pues en aquella época el “mamífero nacional” andaba bien escaso, pero si otros platos– y tomarnos alguna que otra cerveza.

 

Muchas de las jóvenes de mi pueblo, celebraron allí sus “quince” en esa época en que las coreografías y los valses eran de buen gusto, aunque siempre con el cuidado de no poner a José Feliciano, pues a alguien en algún momento se le ocurrió prohibirlo.

 

Allí están ambas ruinas, antes restaurantes emblemáticos de la cultura gastronómica local y hoy monumentos al abandono. Ha demorado años para que los dos lleguen a ese estado. Recuerdo que Río Cristal hace unos años también estuvo así y fue rescatado por el esfuerzo de varias instituciones.

 

Confieso que no he preguntado a nadie cuáles son los planes con ambos vestigios de restaurantes. No he ido al Delegado de mi circunscripción, tampoco lo he preguntado en ninguna asamblea de vecinos, ni he ido a pedir alguna explicación a las autoridades del gobierno del municipio Boyeros ni a la Dirección municipal de Gastronomía y todavía menos a alguna autoridad del Ministerio del Comercio Interior. Mea culpa.

 

He escrito estas notas desde el dolor que me produce tamaño deterioro y desde el estupor que me causa ver cómo dos posibles oportunidades de generar servicios, empleo e ingresos para las personas y para el gobierno local se desperdician.

 

No sé si en el caso del Rincón Criollo, donde vi tendederas de ropa puestas al sol en sus antiguos salones del comedor hoy sin techo y sin nada, sigue estando dentro del patrimonio local y sigue siendo propiedad de todo el pueblo o pasó a ser otra cosa. Ojalá que al menos alguna familia necesitada esté usufructuando el lugar, para mi sería mejor noticia.

 

El contraste viene cuando usted regresa a La Habana y en los elevados sobre la avenida de Rancho Boyeros toma la calle 100, luego se incorpora a la Avenida 31 y después de cruzar la calle 41, dobla a la izquierda y toma la calle 70. Entonces, sin desviarse, llega a la calle primera en Miramar y allí a la derecha, levantándose desde los arrecifes aparecen varias cafeterías y restaurantes en una zona de puro diente de perro. Hace apenas unos meses nada de eso existía, excepto unos paseos de concreto y algunos bancos que facilitaban el acceso al mar de aquellos que arriesgaban sus piernas entre erizos y rocas.

 

Alguien me dijo que todo aquel movimiento obedecía a un proyecto de desarrollo local. Ahora aquella explanada de roca vive las veinticuatro horas, da servicios y oferta productos todo el día y la noche, genera empleo para la ciudad y la localidad, y recursos fiscales que engrosan el famoso 1% con el cual el gobierno local puede impulsar otras iniciativas.

 

Es una alianza entre el sector público (el gobierno local), que tiene el recurso suelo y el sector privado, que tiene otros recursos además de su capacidad emprendedora.

 

Hay regulaciones formalmente establecidas por el gobierno local, “reglas de juego” que el regulador se ocupa de fiscalizar, pero sobre todo hay una tremenda oportunidad de poner en valor un terreno que nada producía, de incrementar los servicios que se le prestan a la población sin comprometer un centavo del presupuesto local — que podrá quedar para mejorar escuelas y policlínicos o casas de la cultura. Es una nueva oportunidad de mejorar y de crecer sumando lo mejor que el Estado puede aportar en este caso y lo mejor que puede generar el sector no estatal.

 

Tampoco el Estado tendrá que invertir ni un centavo del pueblo en reparaciones necesarias con cierta sistematicidad. Menos aún tendrá el gobierno del municipio o la dirección correspondiente que nombrar varios administradores y pagarles a ellos y sus respectivas secretarias, ni destinar un centavo al combustible para que los compañeros “se muevan”, ni dinero para reparar esos vehículos, ni el omnipresente e imprescindible jefe de almacén y a su “cúmbila” el “almacenero” y menos aún gastar dinero en un ejército de custodios que apenas custodian.

 

La Dirección de Gastronomía de la provincia o del municipio para nada tienen que preocuparse por los abastecimientos, ni del transporte, ni del uso racional del agua y la electricidad. Esos son cargos que van al costo de esos negocios y reducen sus utilidades, por lo que ellos, los emprendedores, se encargarán de minimizarlos y quizás hasta alguno se aventure a instalar un sistema de paneles y calentadores solares para reducir aún más ese gasto.

 

Esos nuevos emprendimientos, generan nuevos encadenamientos que van apareciendo también sin planificación central, que se forman, como se dice en esta jerga de los encadenamientos del cliente final al proveedor de bienes y servicios, pero donde “lo público” podría influenciar muchísimo promoviéndolo y facilitándolo a través de incentivos adecuados que pongan en valor otras tierras incultas del municipio o aquellos emprendimientos agrícolas de los barrios o la agricultura urbana y otros empleos que presten los servicios necesarios para complementar aquellos otros.

 

El proyecto, con todos esos restaurantes le agregará valor a la zona, en especial el nuevo hotel propiedad de todo el pueblo que se construye a apenas 10 metros, cruzando la calle.

 

De pronto, la compañía que gerenciará ese hotel podrá internalizar ese nuevo entorno, mientras que aquellos emprendedores que han arriesgado su capital y puesto el esfuerzo y el tiempo en el proyecto, incrementarán sus ingresos cuando el hotel sea inaugurado y los turistas curiosos salgan del cascarón del hotel. Esos emprendedores pagarán más impuestos y quizás hasta tengan que incrementar el personal contratado, todo lo cual contribuirá a la economía de los habitantes del municipio. Y que conste, se ha hecho cuando el bloqueo de Estados Unidos es peor, cuando el apretón financiero es más duro, cuando Mr. Trump y Mr. Marcos Rubio ensayan nuevas maneras de ahogar a Cuba; se ha hecho cuando menos hay para hacer.

 

¿Podría haberlo hecho el gobierno local? Es probable, pero siguiendo lo que está planteado en los documentos rectores de la política económica de Cuba, ese pedazo de arrecife no es decisivo para el desarrollo, la vitalidad y la sostenibilidad del país y no compromete la seguridad nacional. Entonces ¿qué sentido tiene que sea “estatal”?

 

Es acaso perfecto el proyecto? Para nada, estoy convencido que es muy perfectible en muchas cosas, desde la publicación de la licitación, las formas de participar en la misma, los plazos de construcción, el tiempo de duración del arriendo, las normas de funcionamiento, etcétera.

 

Este es, sin dudas, un ejercicio de “aprender haciendo”, entre otras razones porque la cultura y el conocimiento sobre las alianzas público-privadas en Cuba es aún insuficiente. Porque muchas veces, existiendo, no las reconocemos como tal, y porque otras veces se impone la inercia y el miedo a tomar riesgos.

 

Pero, no obstante, pensando como territorio, que es también pensar como país, se ha hecho. Y yo aspiro a que proyectos así prosperen, sin esperar por lo perfecto de leyes que demoran demasiado en alguna gaveta. Quizás uno de esos proyectos, de los que no esperan por aquellas leyes, permita recuperar esos dos pedacitos del patrimonio local de mi pueblo.

 

Notas:

[1] La villa fue reconocida como tal en 1725 con el nombre de Santiago de Compostela de las Vegas, luego de casi cincuenta años de asentamientos de campesinos productores de tabaco, y reconocida como ciudad por Fernando VII en 1824.

[2] En realidad, eran cuatro los restaurantes que existían desde el inicio de la subida, estos eran, La Tabernita, El Rincón Criollo, Las Brisas y El Palmar.

[3] El lechón asado del Rincón Criollo, junto al pollo asado del Rancho Luna de Wajay, con esa salsa especial que la mamá de Sergito volvió a reproducir luego, muchos años después, en el que fuera famoso y casi único restaurante El Aljibe, manejado por la familia durante décadas, eran platos conocidos y famosos en toda la Habana.

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            DEBATE SOBRE VENTA DE CARROS ANUNCIADA EN LA MESA REDONDA (6 DE FEBRERO DE 2020)

 

DE PEDRO MONREAL

 

Hubo una Mesa Redonda sobre las nuevas medidas del comercio en divisas. Lo más sorprendente: tratar de validar el éxito de una acción económica sin una medición cuantitativa de sus efectos. Lo más interesante: la expansión de la dolarización parcial de la economía.

 

La “demostración” del efecto de las ventas en divisas debe apoyarse en la cantidad de divisas que el mecanismo habría transferido hacia la industria, el agro u otros sectores de la economía interna. Sin esas cifras, todo lo demás es una “conversación”.

 

La ampliación del rango de productos (incluidos los automóviles) extiende la esfera de acción del dólar como moneda en el mercado interno, confirma “la agonía” del peso convertible (CUC) y reduce el espacio de funcionamiento del peso cubano (CUP).

 

Se mencionan nuevos productos (en tiendas y para importación) que pueden ser utilizados como medios de producción, pero -de manera asombrosa- no se incluyen medios de producción para el agro, la actividad más apremiada por un incremento de productividad.

 

Segundo comentario. La importancia de la precisión en la comunicación de la política económica (para evitar que se desfigure como un acto de fe) 7 de febrero de 2020. Llama la atención la manera imprecisa con la que se utiliza el término “medida” en relación con la economía cubana. La mayor parte de los anuncios de la Mesa Redonda de ayer no son “medidas”, por lo menos no lo son en el sentido de “medidas” de política económica.

 

De manera simple, la política económica consiste en un curso de acción determinado que intenta influir o controlar procesos económicos, incluyendo los principios que se aplican. Una “medida” económica consiste en los instrumentos que se usan para implementar esa política.

 

Dolarizar parcialmente la economía cubana es un caso de política económica. La red de establecimientos para la venta exclusiva en MLC y las tarjetas de créditos asociadas a cuentas en divisas son casos de “medidas” de política económica (los instrumentos). Los listados de nuevos productos y las cuestiones de precios y del “gravamen” –que fue básicamente de lo que se habló en la Mesa Redonda- no clasifican como “medidas” de política económica. No son instrumentos de política, sino información acompañante.

 

Las “medidas” siempre deben incluir los indicadores que permitan saber si son “operativas”, es decir, que hagan posible evaluar si los instrumentos de política económica producen los resultados esperados, pero este fue un “punto ciego” de la Mesa Redonda.

 

Aceptar la relevancia, utilidad, efectividad, eficiencia y sostenibilidad de una “medida” no es el resultado de un acto de “fe”. Por el contrario, debe apoyarse en indicadores que permitan validar el funcionamiento de la “lógica de intervención” detrás de la “medida”.

 

La “lógica de intervención” del establecimiento de tiendas y de cuentas bancarias en divisas (que son las “medidas”) no se limita a la captación de divisas. En realidad, es acerca de utilizar divisas para apoyar la industria nacional, pero sobre eso no se brindó evidencia cuantificada.

 

Más allá de declaraciones, no se ofreció en la Mesa Redonda dato alguno que permita entender cómo se habrían cumplido los propósitos de las “medidas” y cómo se habría “demostrado” su validez. Para empezar ¿Cuántos millones de USD de esas ventas se asignaron a la industria?

 

DE JOAQUIN BENAVIDES

 

No se entiende, por lo menos yo, la política que se quiere aplicar. Y se explica como si tuvieran miedo en aplicarla. No se dio una información detallada de cuanto había dado en tres meses la experiencia. Solo se dijo que salió bien, pero sin un número.

 

La Ministra de finanzas y Precios no supo dar un solo argumento de porque tenían que ser los precios de hace tres años y con solo un descuento del 10%. A continuación la Vicepresidenta de Cimex dice que ellos pueden importar autos a solicitud de los clientes. Pero no hablo de precios o si tienen aranceles. A qué pueblo se están dirigiendo? Es como si creyeran que están dirigiéndose a analfabetos. El Vicepresidente primero del Banco, a quien considero un funcionario capaz, sin embargo no fue convincente con las preguntas que le hizo Randy y en algunos casos dio la impresión que no dominaba el tema.

 

Pero aseguro no obstante que todo había ido bien, sin darle importancia a que los bancos se habían quedado sin dinero y no le entregaban a los clientes que habían depositado en las cuentas que llaman “monederos”.

 

Los participantes en la Mesa Redonda no fueron convincentes. La más preparada fue la compañera de CIMEX y así todo pudo haber sido más explícita en la importación de autos.

 

DE JULIO CARRANZA

 

Amigos:

 

Por lo que entendí sobre el tema de la venta de los autos es a partir de los precios actuales que se anuncia la rebaja en sus precios, o sea, una rebaja del 10% lo cual es “nada” (o casi nada) porque parte de los precios actuales que son sencillamente ridículos, totalmente desproporcionados, una rebaja del 10% es 10% menos ridículos, 10% menos desproporcionados, pero siguen siendo ridículos y desproporcionados.

 

En realidad, no hay nada esencialmente nuevo, los autos estaban ahí hace años, ahora estarán igual pero 10% más baratos. Si partes de los autos que se han vendido a esos precios o sea muy muy pocos, porque nadie (casi nadie) ni con dinero paga ese disparate en algunos casos de más 250 000 usd, de autos (0 Km y/o de uso -de mucho uso) cuyo precio en cualquier mercado (exagerando) no pasa de 50 o 60 000 usd (en los 0 km) impuestos en esos mercados incluidos, mismos que no pagaría un importador). O sea que es un Mercado para no vender!!!! o lo que es lo mismo un No Mercado.

 

Estoy absolutamente de acuerdo con el principio de que ventas así deben financiar otros gastos productivos y sociales, pero con esas proporciones se convierte en un despropósito, simplemente porque No funciona!, o sea la evidencia demuestra que No ha funcionado, si hubieran anunciado una reducción de entre un 50 a un 70 % de los precios actuales (lo cual dejaría aún un margen de ganancia bastante alto) o sea un auto que se puede comprar en el extranjero en 50 000, lo vendes en unos 110 000 y uno que compren en 20000 lo vendan en unos 45000 sería razonable dada las condiciones del país y el propósito redistributivo de esa ventas, pero con precios que superan el costo en más de 4 veces!!!! (ya con la rebaja del 1O%) sigue siendo desestimulante para el mercado, alguna venta se hará, pero seguramente pocas, quizás (irónicamente) un 10% más partiendo de las actuales (o sea casi nada).

 

No está de más decir que en cualquier caso serían ventas dirigidas a sectores minoritarios que cuentan con esos recursos, eso es inevitable y no puede ser de otra manera, es parte de una realidad qué hay que asumir y regular adecuadamente, pero aún así con los precios anunciados no funciona, aún para ese sector.

 

Buenas ideas mal implementadas por lo cual de entrada liquidan el efecto para el cual se supone y se declara están concebidas. A veces es difícil entender el análisis qué hay detrás de estas decisiones.

 

Si se implementaran bien y en el contexto de una reforma coherente e integral, las ventas aumentarían notablemente, los recursos para financiar la industria, la agricultura y el gasto social aumentarían sistemáticamente, la economía recibiría un nuevo incentivo y la gente estaría más animada, contribuiría a la mejoraría del país no solo económicamente, también políticamente, entonces, vuelvo a preguntar honestamente, por qué no se hace????, por qué muchas veces se mata una muy buena idea al nacer?,

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                                          EN EL UMBRAL DE LA UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA EN CUBA

POR ARMANDO NOVA GONZÁLEZ, ECONOMISTA CUBANO 10 FEBRERO, 2020

 

Fuentes oficiales reiteran que los estudios, preparativos y trabajos realizados por las diferentes comisiones creadas para abordar el complejo proceso de la unificación monetaria y cambiaria en Cuba están bastante avanzados.

 

Ello ha dado lugar a más de una interpretación, particularmente en relación con el momento en que se efectuará dicho proceso, dígase el “día cero”. Algunos hicieron pronósticos tempranos, para diciembre del pasado año (2019); otros fijaron fecha para enero de 2020, una vez cerrada la contabilidad anual y efectuado el pago de los impuestos; hay quienes lo enmarcan en el primer trimestre de 2020 o antes de finalizar su primer semestre.

 

No obstante las diferentes opiniones o pronósticos, todo parece indicar que el proceso se efectuará este año, 2020. En la práctica, se ha dilatado mucho más del tiempo inicialmente previsto, desde que se estableció la doble moneda y la doble tasa de cambio hasta el presente, como ya se ha mencionado en otras ocasiones.

 

El anuncio de este proceso ha motivado cierta preocupación en algunas personas; en otras, incertidumbres y hay también quienes experimentan satisfacciones, dando lugar a expresiones como: ¡Al final se realizará! Este último grupo constituye un elemento a tener en cuenta para iniciar el inicio del desenredo de tan compleja madeja, que ha traído implicaciones desfavorables para la economía cubana, en toda su extensión.

El anuncio de la necesidad de acometer el proceso de unificación monetaria y cambiaria ha estado acompañado de medidas  paralelas, como habilitar tiendas o espacios para adquirir equipos electrodomésticos, accesorios y componentes de automóviles, motos y otros en dólares, euros y otras divisas, así como habilitar de inicio, experimentalmente, dos tiendas en La Habana, donde el vuelto o cambio se efectúa en pesos cubanos (CUP), con independencia del pago en pesos cubanos convertibles (CUC) o CUP. Son pasos concretos encaminados a lograr la unificación monetaria y cambiaria.

 

Además, se ha manifestado de forma explícita que no se trata de un canje o cambio de moneda y que será respetado el dinero en manos de la población en CUC y CUP, sin precisar límites, por lo que se sobreentiende que se refiere tanto a lo depositado en cuentas bancarias, como al efectivo en circulación.

 

Impacto y movimientos en la economía interna

 

Sin duda, ello ha impactado en la economía interna, con ciertas ramificaciones a lo externo. El anuncio –en más de una ocasión– de que la única moneda que quedará circulando será el CUP, ha dado lugar a interrogantes y movimientos financieros internos, sobre todo en la economía subterránea (banca privada).

 

Para el poseedor de cantidades significativas de CUC, por lo general no depositado en cuentas bancarias, la acción inmediata ha sido tratar de cambiar por CUP o USD. El cambio a divisas ha implicado un aumento de la tasa de cambio en la economía subterránea-banca privada, donde la divisa real se ha apreciado frente al CUC. Una acción ha sido que personas poseedoras de cantidades significativas o medianamente significativas de CUC se han movido a comprar bienes: viviendas, autos, otros valores que, al pasar el tiempo, puedan inclusive incrementar su valor.

 

Otra vía para salir del CUC no depositado en cuentas bancarias ha sido acudir al mercado minorista (fundamentalmente Tiendas de Recuperación en Divisas – TRD) y comprar cantidades considerables de bebidas, vinos, licores, conservas importadas, carnes congeladas, frutas de importación (manzanas, peras, uvas), confituras, golosinas navideñas importadas; también  artículos de higiene y uso personal, lácteos (leche, quesos, mantequilla, yogur) y otros alimentos. Estas compras, por lo general, tienen como destino negocios privados (alojamiento, cafeterías, paladares-restaurantes) y la reventa, dando lugar a un proceso de acaparamiento a la vista pública.

 

Ello ejerce presión ante una oferta limitada y deja poco o ningún espacio al típico consumidor tradicional, que acude a esas tiendas a efectuar compras necesarias para su consumo habitual.

 

Esta masa valiosa de dinero en CUC y CUP está concentrada en un grupo no mayoritario, que ha sabido aprovechar los espacios y la ocasión para enriquecerse. Suelen ser identificados popularmente como “nuevos ricos”, condición obtenida no por la vía del resultado del trabajo, en general, aunque pudiera haber excepciones. Sus fortunas no suelen estar declaradas ni depositadas en cuentas bancarias, sino guardadas –al decir de la jerga popular– en colchones, botijas, sacos, cartuchos, jabas, maletines o maletas.

 

Quienes poseen esta magnitud de dinero acumulado y concentrado, sin duda continuarán ejerciendo presión sobre la economía interna, con efectos colaterales en lo externo. Y lo harán mucho más de lograr un reconocimiento legal tácito.

 

Por lo general propician un encadenamiento con las vías de adquisición, es decir, de una forma u otra se vinculan con las tiendas de venta minorista o las pocas “mayoristas” existentes; obtienen información rápida y oportuna de la llegada de las mercancías y hacen acto de presencia inmediata para adquirir los productos, por lo que es viable la existencia de gratificaciones a sus suministradores, a manera de “agradecimiento”. Sin duda, se encuentran en ventaja en relación con el simple consumidor.

 

Los poseedores de cuentas bancarias en CUC, por lo general, no manifiestan ansiedad al respecto, ya que cualquier proceso de sustitución de la moneda se efectuaría en los marcos del sistema bancario nacional. Sin embargo, les preocupa el tipo de tasa de cambio que quedará respecto a la actual, de 24 o 25 CUP por CUC, y el mayor movimiento de masa de dinero efectivo que implicaría (de acuerdo con las nominaciones actuales del CUP) en las gestiones bancarias y la circulación monetaria interna.

 

Hace ya tiempo que en las TRD se muestra el precio de los productos en las dos monedas (CUC y CUP), se paga en ambas y el cambio o vuelto se efectúa en CUC. Como ya se refirió, más recientemente se habilitaron dos tiendas (5ta y 42 y la conocida como el EKLO 41 y 42), donde el cambio o vuelto se efectúa en CUP, a manera de experimento, para su comportamiento. Todo indica que, posteriormente, será generalizada esta modalidad al resto de las tiendas, como parte de los pasos encaminados a la reunificación monetaria, particularmente en la esfera de la población.

 

De lo anterior se puede inferir que los precios, finalmente, quedarán expresados solamente en CUP y de inicio a la misma tasa de cambio de 25 CUP mantenida hasta el presente con el CUC. El tema de la tasa de cambio constituye un punto neurálgico en este proceso de reunificación monetaria-cambiaria, junto a cómo se movería una vez iniciado el proceso en lo interno y su relación con la divisa real (USD, euros y otras divisas).

 

Que los precios en las TRD, hasta hoy, se muestren tanto en CUC como en CUP (pesos cubanos) no significan que la mayoría pueda acceder y comprar lo mínimo que necesite, sobre todo sí tiene como única fuente de ingreso el trabajo o las pensiones. El salario y las pensiones por jubilación suelen cubrir requerimientos mínimos para la mayoría de los ciudadanos, no obstante el reciente incremento de salario en el sector presupuestado y de pensiones.

 

Hay un manifiesto y sostenido incremento de los precios (tanto en CUC como en CUP [1]) de los alimentos, el transporte, las ventas de productos varios y los servicios, pese al llamado de las autoridades a evitar esos incrementos y establecer precios “topados” que, de acuerdo con especialistas y estudiosos, no es el camino apropiado para una solución.

 

Además, el incremento de las cuotas de pago a las organizaciones sindicales y políticas por quienes se afilian a ellas se ha hecho sentir y merma en parte el aumento de los ingresos de quienes trabajan. De hecho, se evidencia una pérdida del poder adquisitivo del CUP, lo cual conduce a considerar que la causa no se centra propiamente en los incrementos de precios –aunque es la manifestación externa percibida y afecta directamente–, sino en los ingresos por trabajos y pensiones, para la mayoría, aunque los incrementos no llegan a cubrir los requerimientos de la población.

 

Si a ello se añade la posible decisión de eliminar el subsidio generalizado de la libreta de abastecimiento –entre otras medidas que se implementarían al unísono–, se afectaría sustancialmente el poder adquisitivo real, ya que todos los alimentos habría que comprarlos en un mercado liberado, a los precios actuales de dicho mercado.

En varias ocasiones se ha planteado la necesidad de una reforma salarial total y el incremento de pensiones, para poder afrontar la adquisición de alimento, ropa, calzado, servicios de transporte, entre otras necesidades vitales de la población.

 

No obstante, de registrarse una reforma salarial encauzada al aumento de ingresos de la población y no existir una oferta creciente y sostenida en correspondencia con la demanda, los precios continuarán elevándose, dando lugar a una fuerte participación de la economía subterránea (mercado negro) y al desencadenamiento de un proceso inflacionario superior al ya existente.

 

La relación oferta-demanda conduce al vínculo producción-consumo-producción, el cual conforma una unidad dialéctica: uno motiva al otro y viceversa. Para consumir hay que producir y para producir hay que consumir, siendo el elemento determinante la producción y desde hace décadas la producción resulta insuficiente para cubrir la demanda; es decir, una demanda limitada por la oferta.

 

Aún predomina la no comprensión del papel del mercado. Con bastante frecuencia se ignora su real existencia y cómo debe interactuar en complementariedad con la planificación. En esta relación de lo que se trata es de lograr un equilibrio en el tiempo (en la macro, meso y microeconomía) y no continuar con el pensamiento de planificar y abarcarlo todo (en lo empresarial, en los productos y en lo territorial) hasta la mínima expresión, pero sin dejar de tener presente los requerimientos sociales.

 

El mercado existe, es una realidad objetiva. Mientras se manifiesten las relaciones monetario-mercantiles y permanezca el dinero (metálico, electrónico, etc.), el mercado tendrá su incidencia y manifestación; de ningún modo puede ser ignorado, hay que saber utilizarlo.

 

Circulación monetaria y liquidez en la población

 

No resulta ocioso reiterar la preocupación que genera la posibilidad del desencadenamiento de un proceso inflacionario acelerado y las desfavorables implicaciones que pueden originarse en el ámbito económico-social-político.

 

En los últimos seis años (2013-2018, ver infográfico) se han registrado emisiones reiteradas de dinero (promedio anual 6,5 mil millones de pesos), como resultado del saldo deficitario entre ingresos y egresos, que se han inyectado a la circulación.

 

En igual periodo se aprecia un incremento sostenido anual de dinero en la circulación M2A (en manos de la población y ahorro ordinario en el banco, ver infográfico), dando lugar a un crecimiento promedio anual de 12,9 por ciento. El efectivo en manos de la población también muestra un crecimiento de casi el doble en 2018 en relación con 2013, lo que trae como resultado un ritmo de crecimiento promedio anual de 14,6 por ciento superior al ritmo de crecimiento promedio de M2A. El efectivo en circulación, en 2018, representa algo más del 27 por ciento (un tercio aproximadamente) del PIB a precios corrientes.

 

Esto consolida la preocupación sobre la masa de dinero en manos de la población no depositada en el banco; y que por lo general, como se ha señalado, suele estar concentrada en un grupo minoritario, con capacidad de compra y poder económico.

 

Lo referido es respecto al CUP, dada la información estadística disponible y publicada. No resulta viable

realizar un análisis y valoración similar respecto al CUC, pero es presumible un comportamiento análogo al del CUP, en cuanto a su concentración en grupos no mayoritarios, sin depósito en el sistema bancario y crecimiento en el ritmo de emisiones.

 

Implicaciones en sector empresarial y población

 

  1. De inicio, habría que hacer una breve referencia a la dualidad monetaria y cambiaria en el sistema empresarial. Además de la tasa de cambio tradicional en el contexto empresarial (1 CUP = 1 CUC), con todas las complejidades y distorsiones que ha motivado; en los últimos siete años se han incorporado otras tasas de cambio de forma experimental en la gestión económica empresarial, un tanto para tratar de amortiguar los resultados y consecuencias desfavorables de la tasa de cambio inicial.

 

Es cierto que otras tasas de cambio aplicadas experimentalmente (ver infográfico) han brindado algunas experiencias durante su aplicación. Pero, a la vez, esta amalgama de tasas de cambio en algunos sectores y actividades económicas imposibilita la comparación y acentúa la segmentación en el contexto de la economía cubana.

 

En el espacio empresarial se espera que el proceso de unificación monetaria y cambiaria ocasione pérdidas en algunas entidades y en otras no. Las primeras requerirán un régimen especial de subsidios en un tiempo inmediato al proceso de unificación (empresas con peso e importante participación en el PIB y la generación de fondos exportables).

 

Al unísono, habrá que implementar medidas para eliminar restricciones y barreras que frenan el desarrollo; es decir, pasos encaminados a destrabar las fuerzas productivas (una mayor e importante descentralización de la gestión económica-productiva-comercializadora, a lo largo del ciclo: producción-distribución-cambio-consumo; comprendiendo las relaciones externas: importación, exportación). Todo encaminado a lograr solvencia económica.

 

En las restantes empresas (pudieran ser mayoría numérica), no consideradas en el grupo anteriormente identificado y teniendo presentes las limitaciones de recursos económico-financieros, particularmente divisa real; de inicio habrá que valorar y consultar con especialistas, con la academia, y llegar a un proyecto inmediato sobre medidas descentralizadoras bajo nuevas formas de gestión económica y organizativas empresariales amplias, valorando sus implicaciones. Todo ello deberá hacerse en un breve periodo, incluida la presentación de las propuestas a consulta con sus implicados directos (trabajadores, empleados), para obtener opiniones, criterios, sugerencias y enriquecer dicho proyecto.

 

En el transcurso de su aplicación práctica y sus posibles modalidades, sin duda se obtendrán valiosas experiencias para lograr mayor viabilidad, efectividad económico-productiva y sostenibilidad. Hace falta comprender este proyecto descentralizado de la gestión y sus resultados como algo dinámico, en constante evolución dentro del modelo económico-social que se aspira.

 

  1. La unificación monetaria y cambiaria en la población ¿Cómo afrontarla, qué vías de solución o salidas darle a esa masa de dinero concentrado en un segmento no mayoritario? ¿Cómo actuar ante la declaración de respetar el dinero en manos de la población, en cuentas bancarias y el efectivo en circulación, en CUC y en CUP, ante la presión que pueda ejercer ese segmento sobre la economía.

 

Respecto al CUC, una vez llagado el “día cero”, cuando deje de circular y no sea aceptado, se pueden presentar  al menos dos situaciones:

 

Los CUC depositados en cuentas bancarias en modo alguno tendrían inconvenientes, por cuanto serían convertidos a CUP a la tasa de cambio acordada. Quizás sería conveniente establecer algunos límites momentáneos en cuanto a cantidades a extraer, para evitar presión inmediata sobre el mercado interno.

 

Para los CUC no depositados en el sistema bancario, y ante la declaración oficial de respetar el dinero en manos  de la población, pudiera dejarse un espacio de tiempo para que sean ingresados al banco, convertidos en CUP y los nuevos titulares de cuentas admitir la disposiciones y disciplina bancaria, que pudieran ser creadas al efecto, para ser aceptados como nuevos titulares por las autoridades bancarias. Entre otras variantes, establecer algún tiempo y límite momentáneo de cantidades a extraer, para evitar presión inmediata sobre la economía interna.

 

En relación con el CUP, una vez llegado el “día cero”,

 

Lo depositado en cuentas bancarias se mantendría igual, ya que el CUP es la moneda que finalmente quedaría y todo continuaría normalmente, bajo las normas bancarias vigentes.

Los poseedores de CUP fuera del sistema bancario (particularmente aquel segmento minoritario que concentra magnitudes importantes) es de esperar que lo mantengan guardado, como hasta el presente. Esto se presenta como un factor potencial de presión sobre la economía interna.

Las autoridades, especialistas bancarios y financieros poseen información global y pueden definir el rango posible de la magnitud de esa cantidad de CUP en manos de dicho segmento poblacional, de acuerdo con las partidas registradas del Efectivo en Circulación (infográfico Liquidez en manos de la población).

 

Lograr una aproximación con cierta exactitud, que parte del monto de ese efectivo en circulación pueda encontrase en manos del segmento señalado y cuánto podría ser el alcance financiero del poder económico de ellos, lo anterior ofrece la posibilidad de realizar pronósticos e incidencia en la economía interna y trazar una estrategia al respecto, para afrontar tal peligro potencial.

 

Desafíos

 

Sin duda el proceso de unificación monetaria y cambiaria encierra múltiples complejidades, incertidumbre y riesgos, tanto para el sistema empresarial como para la población, en toda su extensión. Algunas de ellas pueden predecirse, otras surgirán durante la realización del proceso y requerirán de decisiones rápidas y objetivas para solucionarse.

 

Una condición indispensable para afrontar tan compleja tarea es disponer de un respaldo o soporte financiero en divisa real. Para lograrlo en el contexto actual del bloqueo económico que la actual administración estadunidense impone a la economía cubana, se requerirá de varias fuentes. Una de ellas es la venta de mercancías, en divisa real, algo ya implementado en las tiendas o espacios creados recientemente, pero limitado para algunos productos solamente. No obstante, sería apropiado abrir el diapasón para otras ofertas, como: alimentos, ropa, calzado, servicios, reservaciones en instalaciones turísticas, viviendas, automóviles, entre otras.

 

Impacto y movimientos en la economía interna

 

Lo anterior permitiría obtener una cantidad o masa superior de divisa a la ya obtenida, de forma inmediata. Dentro de esta variante deben valorarse propuestas ya sugeridas: que las cadenas foráneas oferten sus productos en el mercado interno bajo consignación (para evitar desembolsos iniciales de divisas y repetición del ciclo, y mantener una oferta sistemática en el mercado interno) y la eliminación del gravamen interno al USD en manos de la población que acuda a las tiendas o mercados a realizar sus compras.

 

Otras vías de obtención pudieran ser las fuentes financieras e instituciones factibles, bajo condiciones favorables, que no contribuyan a endeudar más la economía, particularmente en el corto plazo.

 

Además, ampliar la carpeta de oportunidades a la inversión extranjera, mediante formas de participación bajo asociaciones y propiedades mixtas, o ciento por ciento propiedades extranjeras; eliminar restricciones, trabas y dificultades que limitan el acceso de la inversión foránea, así como el engorroso y dilatado proceso de aceptación interna. Ello podría motivar un mayor arribo de divisas para contribuir al soporte financiero que se necesita; particularmente en aquellas inversiones que garanticen un retorno rápido al financista foráneo y que aporten un monto de dinero inmediato considerable. (2020)

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Gaceta Oficial de Cuba Resolución 09/2013, 2, p. 17, enero 2013.

Nova A.: Remesas a Cuba. Mito o realidad, tras la ruta del dinero, IPS, 2019. ipscuba.net/economia/remesas-a-cuba-mito-o-realidad-tras-la-ruta-del-dinero/

 

Notas:

[1] El índice de precio al consumidor ha registrado un crecimiento de forma sostenida en el periodo 2013-2018, excepto en 2016, y a partir de ese año retoma la tendencia anual. Mostrado en el Anuario Onei 2018 y solo referido a los mercados en moneda nacional (CUP), es decir, no recoge el comportamiento de los precios en las tiendas en divisas (CUC).

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PESCADORES CUBANOS NECESITARÁN AUTORIZACIÓN A PARTIR DE MAYO

POR REDACCIÓN ONCUBA, FEBRERO 7, 2020

https://oncubanews.com/cuba/economia/nueva-ley-de-pesca-de-cuba-entrara-en-vigor-en-mayo/

 

La nueva Ley de Pesca, que entrará en vigor dentro de 180 días, establece que las personas que quieran realizar esa actividad en ríos, embalses o en aguas marinas deberán ser autorizados oficialmente, excepto quienes pesquen “de forma libre” desde orillas de litorales y sin utilizar “medios flotantes”.

 

La ley que regulará la pesca en Cuba, aprobada en julio del pasado año, fue publicada este viernes en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 11, junto a un decreto y siete resoluciones complementarias, y entrará en vigor el próximo mes de mayo.

 

Dentro de 180 días, las personas que quieran realizar esa actividad en ríos, embalses o en aguas marinas deberán obtener una autorización oficial, excepto quienes pesquen «de forma libre» desde orillas de litorales y sin utilizar “medios flotantes”.

 

El decreto No. 1, con el reglamento de la ley, establece cuatro modalidades de pesca, determinadas por la finalidad con que se realiza la actividad: pesca comercial, deportiva, recreativa y de investigación.

 

Dentro de la categoría comercial, que tiene como propósito la obtención de beneficios económicos, se distinguen las categorías de pesca comercial estatal, efectuada por las empresas pesqueras especializadas; y la no estatal, realizada como trabajo por cuenta propia, y otras formas de gestión no estatales. Esa modalidad también incluye la pesca de “autoconsumo social”, que tiene el objetivo de satisfacer necesidades de entidades estatales.

 

Además, la captura de especies acuáticas para artesanía, exhibiciones, extracción de sustancias y otros propósitos –que no incluyen el consumo como alimentos– también figuran como pesca comercial.

 

Las licencias para la práctica de la pesca comercial no estatal en aguas marítimas, se limitan fundamentalmente a la captura de peces, de acuerdo con la norma jurídica. El texto de la ley refiere que quienes tengan licencia como pescadores deberán pagar tarifas anuales según el tipo de propulsión de sus embarcaciones. Los poseedores de barcos de motor pagarán 100 pesos cubanos (CUP) al año, y 50 los dueños de embarcaciones de remo o vela.

 

Para realizar la pesca de carácter comercial en cualquiera de sus categorías, así como la pesca deportiva y la recreativa, las personas deberán obtener la licencia correspondiente. La de investigación es privativa de centros e instituciones estatales con esta finalidad.

 

El reglamento enumera una serie de especies “destinadas exclusivamente a la pesca comercial estatal”, y que, por tanto, no podrán ser capturadas por los pescadores privados. Entre estas se encuentran la langosta, el cangrejo moro, las esponjas, camarones, anguilas y otras.

 

Las zonas en las que se autoriza la actividad pesquera también están regidas por la ley.

 

La pesca es una de las actividades económicas más deprimidas en Cuba. Entre 1976 y 1990 la pesca de la flota cubana en caladeros internacionales promedió 100.000 toneladas anuales, según el periódico Granma. Pero la obsolescencia de las embarcaciones y la crisis económica provocaron una caída permanente en el volumen de capturas y las importaciones de pescado, a tal punto que el consumo per cápita de ese alimento en la Isla pasó a ser uno de los más bajos del continente.

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                                                               EL MITO DEL PRIMER IMPULSO

POR MARIO VALDÉS NAVIA

https://jovencuba.com/2020/02/05/el-mito-del-primer-impulso/

 

El Escambray digital reporta la visita de Machado Ventura a la asamblea de la ANAP en el espirituano municipio de Taguasco donde orientó: “echar pa`lante con lo que tengamos”. En realidad, es lo que siempre han hecho esos productivos campesinos para los que la agricultura sostenible no es una alternativa por la falta de recursos –como reiteran los visitantes una y otra vez—, sino su modo de producción habitual, de probadas eficacia y eficiencia.

 

En los comentarios al artículo, Rigo refleja el pensamiento de muchos:

 

Es una Asamblea con funcionarios importantes, no solo se trata de hablar de resultados y compromisos, se trata de brindarle apoyo al campesino. Como país garantizarles recursos materiales y financieros. Por ejemplo: donación, regalo, venta o simplemente renta de: tractores, arados, turbinas, forrajeras, ayudarlos con viviendas, micropresas, viales, facilitarles pies de cría para mejorar la ganadería, piensos, semillas mejoradas, petróleo, gasolina, abono, fertilizantes. Los campesinos piden poco y aportan mucho, hoy Cuba se alimenta gracias a ellos. [1]

 

La visita de dirigentes del primer nivel a la base es una práctica extendida, y muy publicitada, en el nuevo modelo de gobernanza que el presidente de la república ha promocionado. De tal forma se rescata una práctica habitual en los tiempos de Fidel. Tales recorridos se agradecen porque así se fortalece el vínculo de los dirigentes altos con el pueblo trabajador y pueden enriquecer saberes para perfeccionar sus labores ejecutivas. Pero hasta ahí, tampoco hay que exagerar.

 

Creer que la visita de un funcionario de alto rango va a provocar un efecto multiplicador en la gestión de un colectivo de trabajadores y actuar como pivote de los necesarios incrementos productivos es una quimera. Su fundamento está en la teoría del primer impulso, según la cual la inercia provocada por un buen empujón inicial bastaría para mover eternamente un objeto cualquiera. Sirvió de fundamento religioso para la física mecánica y su hipérbole: el mecanicismo, extendido al resto de las ciencias, la política y otras ramas del pensamiento desde fines del Medioevo.

 

Para el burocratismo el mecanicismo verticalista es un rasgo distintivo, pero querer aplicarlo como pivote en la economía intensiva actual es un desastre. La extensión de formas productivas medianas y pequeñas, la flexibilización de los procesos y el entorno cambiante de los mercados hace que el empoderamiento de las bases (municipios, empresas, cooperativas, campesinos, TCP) constituya una necesidad de la práctica productiva cubana contemporánea que ningún visitante puede suplir.

 

De hecho, su intromisión externa altera la marcha habitual de los procesos y, si no porta algún tipo de apoyo para los productores directos, puede afectar más que ayudar. Para reiterar que: “Hay que producir más”, “Es necesario aumentar las exportaciones” y “Hay que darle comida al pueblo”, podrían usarse otras vías más baratas y menos perturbadoras.

 

En los tiempos del liderazgo carismático de Fidel sus visitas tenían un componente emotivo que despertaba el entusiasmo de las mayorías, pero no solo eso. Por lo general, venían acompañadas del empleo del llamado Fondo del Comandante, cuyos aportes copiosos permitían resolver problemas acuciantes de una empresa, o territorio del país, más allá de las posibilidades locales.

 

No vale tratar de repetir el gesto en épocas de liderazgo institucional, donde los modos de gobernar son otros y los recursos extraordinarios brillan por su ausencia. Sería conveniente que los medios, además de reportar las visitas, lo hagan también con lo ocurrido en esos lugares un tiempo después. De tal manera podríamos constatar cuánto de mejoramiento productivo se obtuvo gracias al impulso provocado por la visita de alto nivel y cuánto a la práctica habitual, las inversiones ejecutadas en el ínterin y las iniciativas del colectivo de marras.

 

Para contactar al autor: mariojuanvaldes@gmail.com

 

[1] José Camellón: “Machado Ventura: Hay que echar pa’lante con lo que tengamos”. Escambray, 30-1-2020.

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                                                     ELECCIONES CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS

POR MANUEL GARCÍA VERDECIA

https://jovencuba.com/2020/02/10/elecciones-con-todos-y-para-el-bien-de-todos/

 

Por estos días he leído y escuchado comentarios entusiastas sobre las recientes reuniones para el establecimiento de los gobernadores provinciales e intendentes municipales. Estos cuadros tendrán la responsabilidad de regir los destinos en una amplia gama de aspectos de millones de conciudadanos por un período de cuatro años. Incluso se describe el proceso como un ejemplo de democracia. Ya desde la discusión del proyecto de constitución yo había expuesto mi punto de vista.

 

Sencillamente creo que la opción más democrática es que los dirigentes en todas las instancias –desde el presidente hasta el dirigente municipal— sean electos directamente por la ciudadanía. Eso es democracia participativa, confianza en el pueblo, otorgamiento de posibilidades de realización política. Esta modalidad que hemos tenido es una forma de la democracia representativa, la cual se caracteriza por la transferencia de la potestad de elegir a determinados ciudadanos que representan a la mayoría, pero no cuentan –no pueden hacerlo por la forma misma en que esta función es concebida— directamente con esta.

 

Aclaro que no digo que las personas elegidas no sean aptas para hacerlo ni que no logren hacer lo debido exitosamente. ¡Ojalá sea así! Espero que cumplan sus funciones con talento, dedicación y honra. Pero igual espero que algún día podamos entre todos escoger directamente a cada uno de los que nos dirigen, desde el presidente hasta el último cuadro municipal. En esta ocasión solo hemos escogido al delegado de la circunscripción. La experiencia que hemos tenido hasta ahora por lo general es poco fructífera.

 

Comúnmente los delegados se dedican a “subir” planteamientos y luego a “bajar” respuestas. Es necesario que se les confiera mayor autonomía y autoridad real para dirigir y laborar por el proyecto que definan junto con su comunidad, de acuerdo con las necesidades y sueños de esta, y que gradualmente puedan responder por el avance en el logro de lo planeado. Hasta ahora no ha sucedido así. Los delegados resultan una suerte de canal que lleva solicitudes y trae de vuelta decisiones y empeños de instancias superiores para “dar respuestas a la población”, cuando lo que se trata es de satisfacer las aspiraciones de ella. Según el procedimiento actual, estos delegados de circunscripción conforman una asamblea municipal o provincial en la cual se les presenta una propuesta a los cargos. Ellos solo deben aprobar o desaprobar.

 

Esta forma de elegir y decidir gradualmente lleva a la enajenación de la mayoría en los asuntos políticos pues no se sienten consultados en la toma de decisiones. En el más reciente proceso de designación de gobernadores e intendentes no he conocido que se rechazara alguna propuesta y, lo peor, es que casi siempre la aprobación ha sido unánime.

 

En la información brindada por los medios sobre la conformidad con los cuadros indicados no se ha dicho si en cada caso se proponía uno o varios candidatos para los puestos que se instituían. Tampoco se ha dicho el por ciento de aprobación, rechazo o abstención con que estos nuevos dirigentes han asumido estas funciones. En fin que el centralismo sigue marcando la toma de decisiones y nos relega solo a fiarnos de y cumplir con lo que aquellos determinen. Confiemos en que estos dirigentes así designados trabajen correcta y provechosamente.

 

Ayudemos en lo que podamos, sin recelos ni rencores, a conseguir todo lo que ellos hagan por el bien de la sociedad y el país. Por supuesto sin dejar de ser críticos ante lo hecho indebidamente pues es la única forma de evitar la corrosión de lo posible. Pero a la vez esforcémonos por todos los modos porque en un futuro no muy lejano quienes organizan la legislación nacional confíen en nosotros y estructuren un sistema electoral de amplia base social que permita de forma legítima y eficaz elegir desde la totalidad de la sociedad a quienes esta considere que tengan las mejores facultades y perspectivas para organizar, decidir y fiscalizar el modo más conveniente y fructífero de realizar nuestra existencia económica, social, cultural y espiritual.

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REDES SOCIALES TRANSNACIONALES, REMESAS Y EMPRENDIMIENTOS PRIVADOS. UN ESTUDIO DE CASOS DE ARRENDADORES EN DIVISA DEL MUNICIPIO PLAZA DE LA REVOLUCIÓN

POR AMANDA PERERA LÓPEZ, AMI940601@GMAIL.COM

http://www.novpob.uh.cu/index.php/NovPob/article/view/416/444

 

Licenciada en Sociología. Centro de Estudios Hemisféricos y Sobre Estados Unidos (CEHSEU). Universidad de La Habana, Cuba.

 

CEDEM / NOVEDADES EN POBLACIÓN

Artículo original / pp. 100-112

RNPS: 2106 • ISSN: 1817-4078 • No.30 • julio-diciembre de 2019

 

Introducción

 

La década del noventa del pasado siglo inició un nuevo capítulo en la historia de la Revolución cubana, marcado por grandes cambios socioeconómicos y socioestructurales a lo interno del país. Sucesos como la caída del campo socialista, la disolución de la URSS y el recrudecimiento del bloqueo económico y financiero a la Isla por Estados Unidos, trajeron consigo una búsqueda de alternativas para sobreponerse al conocido como Período Especial en Tiempo de Paz. Medidas como la despenalización de la tenencia de divisas, la autorización del recibo de remesas y la apertura del trabajo por cuenta propia en 1993, tuvieron una connotación importante para el restablecimiento vertiginoso de los lazos entre los cubanos de ambas

orillas y la realización de prácticas transfronterizas de manera restringida.

 

Durante esta etapa la emigración cubana adquirió una connotación de “ayuda como deber” (Rodríguez, 2002; citado en Fresneda, 2006, p. 18), a partir del envío de remesas tanto para la reproducción económica y mejora de la calidad de vida de sus familiares en Cuba; así como para la financiación de emprendimientos privados relacionados con el cuentapropismo,1 fundamentalmente las denominadas “paladares” o restaurantes familiares, o las casas particulares de alquiler (arrendamientos). Si bien el trabajo por cuenta propia –al decir de Vidal y Pérez (2011)– ha transitado por diferentes momentos en los que se evidencia una inestabilidad marcada por la suspensión, congelación y apertura de licencias otorgadas, su relanzamiento en el año 2010 hizo aún más considerable el rol instrumental de las redes sociales en que participan emigrados cubanos y sus familiares y amigos en la Isla, en un contexto donde la transnacionalización2 se extiende a espacios laborales como el sector privado, aportándole rasgos singulares.

 

En virtud de ello, en algunos casos, el envío de remesas económicas y socioculturales trasciende los marcos del consumo familiar, para ser empleadas en la compra de insumos, remodelación y adquisición de inmuebles, divulgación y otras cuestiones referentes a la conformación y gestión de un emprendimiento privado.3

 

En el contexto cubano es el trabajo que se realiza como parte del sector privado, complementario a la producción estatal de bienes y servicios, reconocido bajo un marco regulatorio legal por la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social (MTSS). Es considerado como una vía generadora de empleo e incremento de ingresos personales y familiares (Bueno y otros, 1998, p. 19). Incluye modalidades como el autoempleo, los empleados asalariados y los empleadores que contratan fuerza asalariada, fomentando pequeños negocios familiares o la creación de empresas a escala micro, pequeño o mediano (MIPYME), sin un reconocimiento jurídico aún por el gobierno (Munster, 2016, entrevista a experto).

 

Además, responde a un conjunto de actividades para las cuales se otorga una licencia y se realiza el cobro de los impuestos.

 

Por consiguiente, el contenido a presentar en este artículo es el resultado de un estudio de casos múltiples, cuyo objetivo general fue: Analizar el rol que desempeña las redes sociales transnacionales en las que participan un grupo de arrendadores en divisa, para la conformación y/o desarrollo de sus emprendimientos privados, en el municipio Plaza de La Revolución, en el período 2010-2017.

 

De manera general, la investigación surgió como una inquietud por llenar el vacío gnoseológico dentro de las investigaciones de corte sociológico en el país, en donde se evidencie un diálogo entre la teoría de redes sociales, la de emprendimiento y la perspectiva transnacional en migración, aplicables totalmente al contexto actual de cambios económicos y sociales que experimenta la sociedad cubana. En este sentido, es preciso señalar que, aunque encontramos estudios (Delgado, 2013, 2016; Fresneda, 2006; Núñez, 2014) dentro de las ciencias sociales cubanas que constituyen una contribución relevante para el inicio de

una línea investigativa que aborde la problemática

 

Aportaciones de la teoría de redes sociales y la perspectiva transnacional a los estudios sobre migraciones

internacionales contemporáneas

 

Se conoce que los aportes pioneros que introducen a las redes sociales como categoría de análisis dentro de los estudios sobre migración se ubican antes de la década del ochenta del siglo XX, como resultado de nuevos enfoques teóricos y metodológicos (García, 2003). Autores como T. Hareven y M. Anderson, refiriéndose a las poblaciones urbanas de los siglos XIX y XX, resaltaron el papel que cumplían los familiares de los migrantes como redes de apoyo en los asentamientos industriales y, subsecuentemente, en la adaptación a las nuevas condiciones tanto de trabajo como de vida (Anderson, 1971; Hareven, 1978, citados en García, 2003).

 

En ese marco, una red social puede ser entendida como “un conjunto bien delimitado de actores sociales –individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades globales, etc.– vinculados unos a otros a través de una relación o un conjunto de relaciones sociales […] que intercambian instrumentos físicos o simbólicos, regalos, venta económica, compras, servicios, información sobre trabajo y consejos políticos” (Lozares, 1996, p.108).

 

De acuerdo con Martín (2006), la migración no suele ser un fenómeno netamente individual, sino que involucra a un abanico diverso de actores (familiares, amigos, vecinos, comerciantes, conocidos, etcétera) a los cuales es muy común acudir durante el proceso migratorio. De manera que el auspicio o ayuda destaca como la función primordial de las redes de parentesco4 en el proceso migratorio (García, 2003).

 

Dicha función abarca un rango de acciones que se extienden desde el acceso a bienes materiales o al mercado laboral, hasta la ayuda psicológica para mitigar el proceso de adaptabilidad al nuevo contexto sociocultural (García, 2003; Aja, 2014[2009]). Por tanto, la función de ayuda “se evidencia a través de acciones que ponen en práctica los roles económico y afectivo asignados al parentesco” (Martín, 2000, p. 38, citada en Delgado, 2013, p. 47). También se les atribuyen a las redes sociales durante el proceso migratorio otras dos funciones esenciales: la conexión y la atracción.

 

La función de conexión se manifiesta cuando el sostenimiento de vínculos con los allegados en el terruño actúa sobre el mantenimiento de aquellos referentes socioculturales que dan forma a la identidad nacional del emigrado, al mismo tiempo que va incorporando nuevos patrones culturales del país receptor. Por ende, las diferentes acciones de las redes no se suscriben solamente a los marcos del país receptor, sino también al del país emisor (Martín, 2000, citada en Delgado, 2013). A su vez, ese sostenimiento de lazos incrementa las probabilidades de emigrar para quienes quedaron atrás en la sociedad de origen, ya sea por reunificación familiar, reclamación de parientes o visitas, lo que hace que tenga lugar la función de atracción.

 

Consecuentemente, las redes sociales devienen el principal mecanismo que posibilita la continuidad de la direccionalidad de los flujos migratorios, su perpetuación y expansión (Bueno y otros, 2004). Por otra parte, perspectivas más recientes como la transnacional ponen énfasis en el impacto de las redes sociales contenidas en los sistemas migratorios como canales de comunicación de gran importancia que articulan las diferentes realidades de los migrantes en más de un espacio geográfico (Pries, 1998).

 

Según las premisas de la perspectiva transnacional, el proceso migratorio es dinámico y de (re)construcción de redes sociales que marcan la movilidad espacial y las condiciones laborales, sociales, políticas, religiosas y culturales de la población migrante, de sus comunidades de origen y las de destino. Las redes de relaciones sociales que se crean en esos espacios cuasi físicos o semidesterritorializados son establecidas sobre la base de prácticas constantes, periódicas o simplemente ocasionales que incluyen desde el envío de remesas para el consumo básico familiar hasta las relaciones comerciales, productivas y de inversión en el país de origen.

 

De modo que lo que constituye la verdadera originalidad del transnacionalismo migrante y, por tanto, justifica su consideración como tema de investigación, “es la elevada intensidad de los intercambios, los nuevos modos de transacción y la multiplicación de actividades que requieren viajes y contactos a través de las fronteras nacionales de forma sostenida en el tiempo” (Portes, Guarnizo y Landlot, 1999, p. 219).

 

Las remesas como práctica transnacional y su vínculo con la creación de emprendimientos

 

Las remesas constituyen uno de los aspectos más visibles de las conexiones entre los migrantes y sus países de origen. Son consideradas uno de los temas más estudiados y discutidos entre los académicos y organismos internacionales debido a su impacto en el desarrollo económico de varias regiones (Fondo Monetario Internacional [FMI], 2009). Históricamente han sido entendidas como “la transferencia de divisas sin contrapartida, efectuadas por personas residentes en un determinado país a familiares o amigos en la nación de procedencia y como ayuda para su subsistencia, como actividades económicas o con fines de ahorro” (Trujillo, 2001, citado en Fresneda, 2006, p. 7).

 

Sin embargo, especialistas como Lorena Barberia, citada en Delgado (2013, p. 52), comparten que “las remesas no tienen que ser solo dinero, muchas veces son un tipo de bienes que consisten igualmente en donaciones a esas familias, y son muy importantes para el desarrollo y para el bienestar de los hogares que los recibe”.

 

No obstante, otras formulaciones han sido hechas, alejándose de aquellas visiones más conservadores en que las remesas son percibidas como ingresos monetarios o bienes materiales. Autoras como Peggy Levitt proponen un tipo de remesa a la que denominó social, fundamentada en una transmisión de bienes inmateriales como “las ideas, comportamientos, identidades y capital social que fluyen de las regiones de asentamiento a las comunidades de origen” (Levitt, 2001, p. 54).

 

Empero, más que social debería hablarse en términos socioculturales, ya que esa difusión de ideas, comportamientos e identidades, son transmitidas sobre la base de modelos y expresiones culturales adquiridos por el migrante en la sociedad de asentamiento, produciéndose una confluencia cultural entre sociedades.

 

Por otra parte, los estudios sobre remesas sugieren que sus impactos en las comunidades de origen dependen precisamente de la forma en que las familias las utilizan. En consecuencia, existe un consenso de que mayormente sirven para la satisfacción de necesidades básicas como la alimentación, el vestir, el mantenimiento de la vivienda, entre otros gastos domésticos, y que una porción pequeña de ellas se canaliza a la educación, la salud, el ahorro y la inversión (Fresneda, 2006; Bueno y otros, 2004; Vono de Vilhena, 2006; Munster, 2014). Esta última, según la visión keynesiana de los efectos de las remesas en la economía local, se da por la vía de inyección de recursos de consumo o inversiones de nuevos emprendimientos o ampliación de los ya existentes, lo que fortalece los mecanismos de ingresos, empleo y producción (Urciaga, 2006).

 

De acuerdo con ello, los contactos transfronterizos sostenidos entre los migrantes y su terruño en ocasiones incluyen iniciativas económicas que comprenden la capitalización de oportunidades en las zonas de asentamiento como en las de origen, con las cuales muchos países tercermundistas pueden desplegar obras en beneficio del desarrollo local, a partir de la canalización de las remesas enviadas (Portes, 2002).

 

En este sentido, la transformación de una idea en un emprendimiento que conduzca a la explotación de esa oportunidad empresarial, requiere que el emprendedor consiga recursos, es decir, los factores de producción, ya sean bienes materiales, inmateriales o humanos (Portes, 2002). Por tanto, las remesas económicas y socioculturales pueden compensar las imperfecciones del mercado y crear una renovada demanda de bienes y servicios de producción local (Portes, 2007, p. 24, citado en Delgado, 2013, p. 54), asociadas al conocimiento que trae consigo el migrante, principalmente los más calificados (Delgado, 2013).

 

Aspectos metodológicos del estudio

 

La investigación tuvo un alcance descriptivo-analítico, con una mixtura de las metodologías cualitativa y cuantitativa, que favoreció la utilización de técnicas como la entrevista en profundidad a expertos, la entrevista-cuestionario, la observación científica no participante y abierta, y el análisis de documentos.

 

El sondeo de los casos se remitió a dueños de emprendimientos o a sujetos en posición de gerencia, que se desempeñaran como arrendadores en divisa, tanto de viviendas completas, solo habitaciones o mixtos,5 y que, además, hubiesen recibido o recibiesen remesas económicas o socioculturales por parte de amigos, familiares o conocidos residentes en el exterior, en función de la conformación y/o desarrollo de los emprendimientos.

 

Por tanto, el análisis se realizó partiendo de redes egocéntricas,6 en donde los entrevistados ejercieron

como egos, indicando sus conexiones en el exterior (alters) más inmediatas e importantes para el desempeño inicial o posterior de los arrendamientos.

La muestra quedó conformada por 9 arrendamientos: 4 casas y 5 apartamentos, en la modalidad de arrendamiento de vivienda completa y solo habitaciones. Se accedió a estos a partir del conocimiento de informantes claves (conocidos y amistades de la propia investigadora) que formaron parte de la muestra, proporcionaron datos más amplios sobre el tipo de emprendimiento y sugirieron otros posibles casos. Así, mediante el empleo de un muestreo no probabilístico-intencional y la técnica de bola de nieve, se escogieron los casos más fácilmente accesibles.

 

La disponibilidad y disposición de los entrevistados para colaborar en la investigación determinó el tamaño de la muestra, por tanto, no fue posible generalizar los resultados al universo poblacional. Sin embargo, los datos obtenidos permitieron establecer patrones de comportamientos y corroborar teorías analizadas.

 

El estudio se enmarcó en el municipio Plaza de La Revolución, cuyo renglón económico fundamental es el turismo (Pagola y otros, 2008) y, para enero de 2017 (figura 1), con un total de 3 671 licencias otorgadas en la actividad económica en cuestión, constituía la de mayor número de arrendamientos en toda la provincia La Habana (datos ofrecidos en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, 2017).

 

Se tomó inicialmente la década del noventa como período de inserción en la actividad laboral analizada, ya que algunos estudios (Duany, 2001; Eckstein, 2003; Delgado, 2013, 2015, 2016) destacan la proliferación de negocios de este tipo como paliativo a la fuerte crisis económica desatada en el país durante el Período Especial, contando con el apoyo de algunos emigrados. Empero, casi la totalidad de los emprendimientos que ofrecieron su disponibilidad –exceptuando solamente uno que inició en 1998– se iniciaron en la actividad a partir del año 2010 en adelante.

 

Figura 1. Distribución municipal de arrendamientos en divisa en La Habana (hasta enero de 2017).

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos ofrecidos en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, 2017.

 

Enviar para invertir. El caso cubano en un contexto de transnacionalización

 

En el caso particular cubano, las remesas han ocupado y continúan ocupando un lugar más que significativo en la economía cubana, después de las exportaciones de servicios médicos, productos farmacéuticos y el turismo.

 

Según la economista Blanca Munster (2014), los usos de las remesas están dirigidos esencialmente a la reproducción material y social de las familias, ya sea la alimentación, la vestimenta, el abrigo, la comunicación establecida entre los receptores y emisores, las celebraciones y fechas importantes, los reencuentros, la educación y la salud. Sin embargo, en opinión de Fresneda (2006), las remesas cubanas no van a estar directamente relacionadas con el acceso a servicios sociales como la salud y la educación,

ya que son de carácter gratuito en el país. Pese a ello, se conoce que las remesas son empleadas en algunos casos para el refuerzo de dichos servicios como lo constituye la contratación de repasadores particulares7 y el envío de medicamentos.

 

En este sentido, las remesas devienen como “activadoras, articuladoras o re-establecedoras de redes familiares y del acceso al consumo de artículos de primera necesidad” (Fresneda, 2006, p. 17). Por otra parte, autores como Jorge Duany (2001) apuntan que, acorde a informaciones anecdóticas, muchos dueños de paladares durante la década del noventa, auxiliados de sus familiares en el exterior, recibieron remesas como fuente de ingresos para adquirir insumos, remodelar los establecimientos y pagar a los trabajadores, lo que implica el uso de las remesas cubanas no solo para el consumo familiar, sino también para la inversión dentro del sector cuentapropista.

 

No obstante, es la puesta en práctica de la Actualización del Modelo Económico y Social cubano en 2010 y las transformaciones a lo interno del país asociadas a ella (la reapertura del trabajo por cuenta propia, la liberación de la compraventa de casas y automóviles, los cambios a la Ley Migratoria8 y los avances en las tecnologías y la comunicación), lo que pudiese identificarse como un estímulo para la participación directa e indirecta de los emigrados en la creación de emprendimientos dentro del sector cuentapropista.

 

Las circunstancias actuales en que se encuentra el país demuestran que “se está dando un fenómeno interesante en que familiares u otras personas cercanas que viven en el exterior, envían las remesas como capital de trabajo y para invertir, en la que muchas veces la relación es: yo invierto, pero cuando recuperes esa inversión tú me la devuelves –es como capital de préstamo” (Munster, entrevista a experto, en Perera,

2017).

 

Lo anterior podría suponer que la participación de los emigrados en estos nichos de mercado refuerza el uso de las redes de parentesco y aumenta la circularidad de las remesas, intensificando la relación dependencia-independencia que subyace en las mismas. Es decir, este fenómeno genera que en ocasiones el emigrado reciba un pago como resultado de la inversión inicial en el negocio (Aja y otros, 2012), al mismo tiempo que, con su aporte, ayuda a su familia a generar ingresos propios, lo que podría simbolizar el no tener que seguir realizando transferencias con diferentes grados de sistematicidad para el cubrimiento de necesidades básicas.

 

Por otra parte, el incremento de visitantes a la Isla (tabla 1) en el período de estudio (en su mayoría estadounidenses) (tabla 2), asociado al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en diciembre de 2014, ha tenido una connotación en la decisión de muchos cubanos de establecer emprendimientos privados, fundamentalmente en aquellas actividades reconocidas como las más lucrativas: las “paladares” o restaurantes, los arrendamientos de viviendas y habitaciones en divisas, y los transportistas o “boteros”. Esto manifiesta la identificación de una oportunidad latente, a partir de una coyuntura dada en el país, que les permite a los emprendedores insertarse en el mercado turístico ofreciendo precios competitivos con respecto a los establecidos por las entidades estatales.

 

De esta manera se posicionan como una alternativa de alojamiento para aquel segmento del mercado que viene en busca de una experiencia autóctona, práctica y económica, que implica un contacto más personal con la comunidad local y la cultura del país.

 

Estudios recientes (Núñez, 2014; Delgado, 2013, 2016) realizados en la provincia de La Habana, demuestran que la no existencia de un mercado mayorista, así como de una ley de importación para las actividades dentro del cuentapropismo, hace difícil y costoso adquirir los suministros necesarios para la apertura y crecimiento de un emprendimiento en Cuba. En consecuencia, buena parte de la población que realiza este trabajo busca vías alternativas para lograr abastecerse, siendo las redes familiares y de amigos en el extranjero una de ellas (Perera, 2017).

 

Desde otro punto de vista, el sostenimiento de vínculos con un carácter transnacional no solo lleva a que sean intercambiados bienes materiales sino también ideas, conocimientos, productos culturales y subjetividades. Todo ello contribuye a una transnacionalización del imaginario y el universo de valores en la sociedad cubana, que se manifiesta en cambios simbólicos importantes: la emergencia de identidades diferenciadas, nuevos estilos de vida (Bobes, 2012), y hasta un cambio en las lógicas de funcionamiento de los nuevos emprendimientos dentro del sector privado (Perera, 2017). “El conocimiento y las experiencias adquiridas en el extranjero pueden ser instrumentales en las decisiones de dirigir iniciativas privadas familiares o de motivar a los familiares residentes en la sociedad de origen o para que establezcan una”, apunta Delgado (2016, p. 5).

 

Tabla 1. Cantidad de visitantes al país. 2011-2016

AÑO CANTIDAD DE VISITANTES

2011 2 717 215

2012 2 841 722

2013 2 855 834

2014 3 005 514

2015 3 532 917

2016 4 002 317

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos en ONEI (2017, p. 8).

 

Tabla 2. Cantidad de visitantes por principales emisores. 2011-2016

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos en ONEI (2017, p. 8).

 

Estudio de casos. Características sociodemográficas de los actores que participan en las redes sociales

transnacionales estudiadas

 

Partiendo de la caracterización sociodemográfica de los 9 arrendadores entrevistados, se evidenció una exigua preponderancia femenina (55,6% mujeres y 44,4% hombres) y una sobrerrepresentación de personas de color de piel blanca. Hubo un predominio de los niveles educacionales medio superior y superior que pudiese significar la incorporación al sector cuentapropista de población altamente calificada en busca de una remuneración económica mejor que la percibida en el sector estatal, así como la reincorporación a la actividad económica de población no económicamente activa: jubilados y amas de casa.

 

En concordancia, se mostró una mayor representación en el grupo etario de 60 años y más (4), seguido de los comprendidos entre 45 a 59 años (3), y los de 30 a 44 años (2). Ahora bien, a partir de que todos los entrevistados declararon residir, en el momento de la entrevista, en el mismo municipio en que se encuentran los emprendimientos (Plaza de la Revolución, La Habana), la distribución de su lugar de residencia actual se analizó por consejos populares. Así, la muestra estuvo conformada por 5 arrendadores del consejo popular Vedado-Malecón, 2 del Carmelo y 2 del Príncipe.

 

De ellos, se obtuvo que 6 son originarios de La Habana, 1 de Villa Clara y 2 de otras provincias como Ciego de Ávila y Holguín. A partir de los resultados arrojados por el indicador lugar de nacimiento, se hizo llamativo que de acuerdo al Anuario Demográfico de Cuba (ONEI, 2016, p. 99), Holguín y Villa Clara son unas de las provincias con mayores saldos migratorios internos hacia La Habana, lo que estaría indicando

una correspondencia de nuestros egos con las estadísticas nacionales.

 

De los 13 familiares (hijo(a), hermano(a), yerno, exesposo, exnuera) y amigos residentes en el exterior que fueron identificados como personas que han contribuido o contribuyen al desarrollo del emprendimiento, se dio una preeminencia de hombres, entre los 30 a 59 años y de color de piel blanco.

 

Del total de familiares en el exterior 4 (3 hombres9 y 1 mujer) fueron identificados como los titulares de los arrendamientos, lo que constituye una participación directa de la emigración en este espacio laboral y económico de manera transnacional. Según los niveles de escolaridad10 presentados (superior y medio superior), podemos afirmar que estamos en presencia de una emigración altamente calificada, en donde solamente se halló correspondencia entre la profesión u oficio estudiado y la ocupación que desempeñan actualmente en 3 del total de emigrados. El resto se vincula al sector de los servicios en los países de asentamiento.

 

En cuanto al lugar de nacimiento, solo en 7 de los emigrados hubo una correspondencia con los lugares de nacimiento de los arrendadores, marcado principalmente por vínculos consanguíneos (madre-hijo(a), padre-hijo, hermano(a)-hermano(a). Por último, al analizar los lugares de residencia actual, se constató que al principal país receptor de la emigración cubana, Estados Unidos, se le sumaron otros países como Canadá y Chile (con igual representación), siguiendo en orden decreciente España, Italia y Alemania, lo que demuestra la diversificación que han experimentado los flujos migratorios externos cubanos durante las últimas décadas.

 

Estructura de las redes sociales trasnacionales estudiadas

 

De manera general, son redes pequeñas (entre dos o tres actores sociales a lo sumo), con vínculos mayoritariamente fuertes basados en los grados de consanguinidad y la cercanía emocional entre los arrendadores y sus familiares emigrados, lo que permite que los lazos tiendan a ser densos y perdurables

en el tiempo.

 

Se distribuyen en: titulares o sujetos en posición de gerencia en el país de origen, titulares en el país receptor, y familiares y amigos residentes en el exterior, quienes han remitido ayudas con ciertos grados de sistematicidad. Son redes en las que sus actores comparten algunas características sociodemográficas como el color de la piel, el nivel educacional y el lugar de nacimiento. Sin embargo, tienden a ser diferentes

en cuanto a la posición social y volumen de capital social poseído dentro de la red, con una motivación instrumental en sus acciones, es decir, su principal objetivo es la búsqueda de recursos materiales e inmateriales no poseídos para lograr insertarse dentro del sector privado y llevar a cabo los emprendimientos.

 

Tipo de relación entre los actores sociales de las redes según el vínculo

 

Se evidenciaron relaciones de poder al interior de algunas de estas redes, principalmente en aquellas en las que los titulares de los emprendimientos residen fuera del país. Sin embargo, aunque en algunos casos no fue declarada abiertamente la existencia de un vínculo de poder hacia el familiar emigrado, fue posible su reconocimiento de forma implícita. Por ejemplo, la entrevistada No.1, quien actúa jurídicamente en Cuba como titular del emprendimiento, afirma tener una contraparte que reside en el exterior (su hijo).

 

Este recibe el 50% de las ganancias generadas mensualmente como pago a su contribución inicial para la creación del emprendimiento, encontrando en él una fuente de ingresos extra al recibido por su trabajo (posee una consulta médica privada en Mallorca) en el país receptor. También le son informadas muchas

cuestiones referentes al funcionamiento del negocio, como el cobro de la habitación por noche según la temporada y el tipo de cliente a absorber, así como los diferentes servicios a ofrecer. De esta forma se visualiza cómo el emigrado participa simultáneamente en dos espacios económicos de manera transnacional, no solo por su contribución monetaria, sino por el rol decisivo que le es asignado en los procesos de toma de decisiones sobre el emprendimiento, que marcan indiscutiblemente las lógicas bajo las que opera.

 

No obstante, en otros casos (2) solo se observó una relación de colaboración, en donde los emigrados no obtienen beneficio alguno, sino más bien que cumplen una función de apoyo para que el familiar en el país de origen logre multiplicar sus oportunidades de ingresos personales y familiares.

 

Acerca de los flujos de remesas identificados

 

Se constató como flujos de remesas económico y sociocultural: información y/o consejos sobre divulgación (9), insumos (7), dinero (6), consejos sobre modos de gestionar el negocio (5), y electrodomésticos (3). Aunque se incluyó “el envío de mobiliarios” en el instrumento elaborado para medir esta dimensión, la muestra seleccionada alegó no haber recibido este tipo de transferencias.

 

Remesas económicas

 

Entre los canales de remisión utilizados se halló que en el 90% de la muestra predominaron canales informales (familiares, amigos o conocidos que residen en el exterior y que han viajado con relativa frecuencia a la Isla; y familiares, amigos o conocidos que residen en Cuba, pero que viajan o han podido viajar fuera), lo cual pudiese estar vinculado a las limitantes de los gravámenes impositivos de las organizaciones formales de transferencias de remesas y a las posibilidades brindadas por las regulaciones realizadas a la Ley Migratoria. En este sentido, el riesgo de perder dinero en tránsito, vinculado a las frecuentes visitas y la temporalidad de los desplazamientos de los emigrados cubanos, influyen en la decisión de llevar dinero en efectivo o entregar ellos mismos los bienes, o pedir a un amigo que los entregue (FMI, 2009).

 

En relación con la frecuencia de los envíos de insumos y electrodomésticos, se evidenció un predominio en los envíos trimestrales (50%), seguido de los mensuales (33,3%); mientras que en relación a los montos de dinero destacó que en un 66,6% se realizaron envíos superiores a los 500.00 CUC con frecuencias mensuales y trimestrales en igual porcentaje. En menor medida, se realizaron envíos entre 50.00 y 200.00 CUC y entre 200.00 y 500.00 CUC, con una preeminencia de frecuencias mensuales para los primeros y trimestrales para los segundos.

 

Destacó su uso fundamentalmente para la inversión en función de: la compra de los inmuebles, su reparación y/o mantenimiento, la decoración y publicidad de los mismos, y en menor medida (1 caso), al pago de los impuestos y los trabajadores. En los casos que declararon haberlo utilizado para la compra de los inmuebles, se evidenciaron diferencias a su interior. Por ejemplo, el caso No. 8 alegó haber recibido 15 000 CUC, en montos de 5000 CUC mensuales para comprar un apartamento en el Vedado por un valor de 30 000 CUC; mientras que el caso No. 6 declaró haber adquirido los 2 apartamentos que administra por un monto de 23 000 y 24 500 CUC con capital proveniente de su amigo residente en Alemania.

 

Igualmente, se empleó una suma de alrededor de los 17 000 CUC para la reparación, remodelación y parte de la decoración de los mismos. Por otra parte, el caso No. 1 declaró que su hijo residente en España, invirtió 1 700 CUC en la remodelación de la casa, así como otras sumas para la adquisición de electrodomésticos necesarios en el emprendimiento y su divulgación (como fue el caso de una computadora), los cuales fueron comprados en Cuba.

 

A raíz de la aplicación de la observación científica, en su modalidad no participante y abierta, se constató que las casas y apartamentos objetos de arrendamiento cuentan con el equipamiento necesario para ofrecer un servicio de alojamiento, y que, al decir de los emprendedores entrevistados, no hubiese sido posible sin la ayuda de sus familiares y amigos en el exterior: “Algunas cosas [parte de las toallas y sábanas,

un refrigerador, los ventiladores, los aires acondicionados, etc.] las compré yo a medida que me iban enviando el dinero, y otras [sábanas, toallas, las tarjetas de presentación] las trajo el dueño o las compró aquí [las camas, los muebles de la sala, etc.] cuando venía” (Entrevistado No. 6).

 

Siendo así, los datos obtenidos por los encuestados revelaron que los mismos buscan alternativas para llevar a cabo los arrendamientos, ya que la totalidad declaró preferir hacer uso de sus redes sociales transnacionales, emplear viajes familiares o de turismo, utilizar ahorros propios o pedir prestado a amigos o familiares en el territorio nacional, antes de comprometerse con créditos bancarios del Estado.

 

Asimismo, se señala que una pequeña parte (2 casos) de las transferencias, además de haber sido empleadas para la inversión, también fueron destinadas al consumo personal o familiar de los entrevistados, como: cubrir necesidades básicas, acceder a servicios y espacios de consumo a los que antes no tenían acceso, su superación personal (asistencia a clases de inglés), la recreación familiar y el ahorro. Ello guarda relación con que “quienes utilizan las remesas como capital de trabajo, no solo lo hacen en función del desarrollo de los emprendimientos privados, sino que también, suelen emplearlas para el consumo personal y familiar, ya que son ingresos que no tienden a ser separados por los receptores de remesas” (Munster, 2016; Rodríguez, 2016, citado en Delgado, 2016, p. 11).

 

Remesas socioculturales

 

Entre las remesas de este tipo exploradas destacaron, esencialmente, consejos sobre modos de gestionar el negocio (la atención al cliente, los servicios a ofrecer, etcétera) e información y/o consejos sobre vías de divulgación. El entrevistado No. 6, por ejemplo, expresó que: “Yo con el dueño [cubano residente en Alemania] me senté y él me dijo el tipo de clientes que quería en los 2 apartamentos. Hicimos una especie de reglamento en inglés, español y alemán, que los clientes deben leer una vez que hagan el check in. Sabes, todo bien planificado, a lo capitalista”.

 

Este planteamiento alude a que la experiencia y participación de los emigrados cubanos en escenarios laborales-productivos muy diferentes al cubano tiene cierta influencia en las lógicas de funcionamiento de los arrendamientos en cuestión. De igual forma, habría que resaltar cómo los arrendadores de la muestra percibieron el buen trato, la amabilidad, el respeto a la opinión del cliente, entre otros elementos, como formas de gestión no enraizadas en el escenario cubano y no como el deber ser de un negocio que atiende a públicos diversos.

 

Estas percepciones pudiesen responder a que la gran mayoría de los encuestados se desempeñan como dueños o trabajadores independientes como resultado del relanzamiento del sector en el 2011; y aunque el trabajo por cuenta propia siguió existiendo en forma limitada después del triunfo revolucionario, la propiedad estatal sobre los medios de producción ha prevalecido en el país, por lo que con la apertura de la actividad hace ocho años, es que un número significativo de la población cubana ha comenzado a experimentar la autogestión y un mayor sentido de pertenencia hacia el trabajo que realizan como cuentapropistas.

 

Por otra parte, la divulgación constituye un componente fundamental para el éxito de un emprendimiento, sobre todo en aquellos que, como los arrendamientos en divisa, dependen de la promoción como un recurso que garantiza su legitimación entre los diferentes clientes, a la misma vez que permite su posicionamiento en el mercado nacional e internacional. En relación con este planteamiento, gran parte de la muestra (5) declaró que son precisamente sus conexiones en el exterior

los que han contribuido a su inserción en muchos sitios web nacionales e internacionales como: Airbnb, TripAdvisor, Cuba-Junky, MyCasaParticular, YourCasaParticular, Revolico, Cubísima, Porlalivre y La Chopi.com, al no tener ellos mismos acceso a Internet desde sus hogares o no poder costear el acceso a ella con una regularidad.

 

Otros casos (2) refirieron, además, que con diferentes grados de sistematicidad son informados por sus familiares emigrados sobre posibles clientes a través de correos electrónicos, fundamentalmente el correo Nauta que es una vía mucho más económica, según ellos. Por tanto, dichos arrendadores hacen uso de sus redes sociales transnacionales para participar en lógicas de promoción a escala global, dadas las limitaciones que se presentan en el acceso a Internet en el contexto actual cubano. Vemos cómo sujetos transnacionales insertados en dinámicas socioculturales en el país de destino son capaces de proporcionar cambios también de este tipo en las sociedades de origen.

 

Percepción de los arrendadores acerca de las remesas recibidas

 

Al analizar la percepción de los receptores con relación a las remesas recibidas, resultó significativo que en 3 de los casos analizados fueron pactadas como un préstamo, a pesar de que los emisores poseen vínculos de consanguinidad y afinidad (hijo, hermano y exesposo). Dos de estos emprendedores expresaron que su intención fue –para quien ya saldó la deuda– y es devolver el capital prestado en plazos (ya fuesen negociados o no con el propio emisor), una vez se logre la generación de ingresos propios. Para el caso restante, el préstamo de capital fue remitido en especies y devuelto por el receptor en divisas.

 

Por otra parte, 511 las perciben como una inversión, coincidiendo con que en cuatro de los casos son los emisores de las remesas (sean hijo(a), yerno y amigo(s)), tanto económicas como socioculturales, los propios titulares de los emprendimientos. Asimismo, solo 2 emprendedores formularon que las transferencias son percibidas como donativo o presente. En uno de ellos, el vínculo emisor-receptor estuvo basado en una relación de parentesco hijos-madre, con una intencionalidad inicial en el envío de remesas económicas para el consumo personal, sin embargo, terminaron siendo empleadas en la realización de reparaciones necesarias en el inmueble y para mejorar el servicio brindado.

 

Mientras que, para el otro caso, el vínculo fue hermana-hermana y las ayudas solo se remiten a 11 Entre los 5 casos se incluye uno de los casos anteriores de préstamo, ya que fueron reconocidos dos emisores de remesas a cuyas ayudas la entrevistada asignó diferentes significados.

 

En último lugar podemos afirmar que en solo 5 del total de casos se dio una bilateralidad en las transferencias, es decir, se produce un flujo bidireccional de las remesas, fundamentalmente las monetarias, pues no solo los arrendadores o sujetos en posición de gerencia obtienen recursos materiales

e inmateriales para la creación o desarrollo de los negocios en Cuba, sino también quienes están invirtiendo o prestando ayudas desde el exterior se benefician directamente.

 

Consideraciones finales

 

Los resultados arrojados por la muestra de estudio permitieron constatar que en las condiciones actuales de la reforma económica y social cubana se han afianzado vínculos transfronterizos de carácter instrumental entre emigrados cubanos y sus familiares y amigos en el país, orientados a la financiación, gestión y legitimación de emprendimientos privados pertenecientes al trabajo por cuenta propia, como lo constituyen los arrendamientos de viviendas y habitaciones en divisa. En este sentido, la práctica transnacional predominante a partir de la participación en redes por los actores sociales involucrados (arrendadores y familiares emigrados), fue el envío de remesas económicas (dinero, insumos y electrodomésticos) con el propósito de ser invertidas en la compra de los inmuebles laborales, su reparación y/o mantenimiento, la decoración y publicidad de los mismos, y en menor medida, al pago de los impuestos y los trabajadores. No obstante, se mostró su asignación también para funciones del consumo personal y familiar.

 

Asimismo, prevaleció el empleo de mecanismos informales para las transferencias de remesas económicas; al mismo tiempo que se percibió la inserción de nuevas lógicas de funcionamiento y gestión en los arrendamientos, en donde los emigrados pudiesen estar cumpliendo un rol instrumental a partir de su participación y experiencias adquiridas en dinámicas socioculturales muy diferentes a las del contexto nacional.

 

Igualmente, la participación en red jugó un papel fundamental para la inserción de los emprendimientos

en espacios globalizados de promoción, a partir del acceso a la Internet por parte de los familiares y amigos en el exterior, servicio que, durante la investigación, aún se encontraba económica y tecnológicamente limitado para un alto porcentaje de la muestra de estudio. De modo que podría indicarse que son emprendimientos que buscan ampliar sus capacidades para generar mayores ingresos, no quedándose en el negocio de subsistencia.

 

NOTAS

1 En el contexto cubano es el trabajo que se realiza como parte del sector privado, complementario a la producción estatal de bienes y servicios, reconocido bajo un marco regulatorio legal por la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social (MTSS). Es considerado como una vía generadora de empleo e incremento de ingresos personales y familiares (Bueno y otros, 1998, p. 19). Incluye modalidades como el autoempleo, los empleados asalariados y los empleadores que contratan fuerza asalariada, fomentando pequeños negocios familiares o la creación de empresas a escala micro, pequeño o mediano (MIPYME), sin un reconocimiento jurídico aún por el gobierno (Munster, 2016, entrevista a experto).  Además, responde a un conjunto de actividades para las cuales se otorga una licencia y se realiza el cobro de los impuestos.

 

2 La transnacionalización se refiere al conjunto de procesos y de prácticas que, de forma más o menos efectiva, transcienden las fronteras nacionales de los diferentes Estados-nación (Ibáñez, 2008, p.10).

3 A los efectos de la investigación el término emprendimiento privado se refiere a aquel negocio derivado de las actividades aprobadas y reconocidas por el Gobierno cubano pertenecientes al sector privado o por cuenta propia, así como su proceso de creación, función empresarial, y los comportamientos y habilidades que requieren los emprendedores del mismo.

4 “El parentesco puede ser conyugal o consanguíneo, pero también afectivo, más aún cuando los miembros a quienes residen allende los mares y establecen redes de ayuda en el contexto de la cotidianidad” (Martín, 2000, citada en Martín, 2007, p. 74).

5 Se refiere a viviendas completas con espacios o que tienen piscinas.

6 La aproximación egocéntrica, de influencia o de redes personales, se basa en trazar una parte de las conexiones a partir del denominado ego o actor específico (pueden ser personas, grupos u organizaciones) y aquellos actores con quien se relaciona (Ovalle-Perandones y otros, 2010). Se busca explicar las diferencias entre los actores según sus posiciones sociales en la red (Lozares, 1996). De ahí que las razones que justifican el estudio de redes egocéntricas se basan, no en mostrar todo el reflejo del universo de la red, sino los individuos centrales en ese universo y sus relaciones, como un todo (Ovalle-Perandones y otros, 2010).

7 Actividad contemplada dentro del trabajo por cuenta propia, que puede ser ejercida por aquellos maestros o profesores que no estén activos.

8 La implementación del Decreto-Ley 302 que modifica a la Ley Migratoria del 20 de septiembre de 1976 permite a todos los cubanos viajar al exterior con una permanencia de 24 meses, sin necesitar permiso de salida, así como el que desee retornar, puede hacerlo.

9 Entre los hombres se halla un ciudadano chileno que cuenta con una residencia permanente en la Isla al estar casado con una ciudadana cubana, aunque actualmente ambos residan fuera del territorio nacional. Esto podría indicar el incremento de la inversión extranjera en el sector inmobiliario cubano actual a través de familiares, amigos o conocidos en el país.

10 Solo fue declarado el nivel de escolaridad de 12 de los 13 familiares mencionados, debido al desconocimiento del mismo por parte del familiar encuestado.

 

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                   Editor: Abelardo G. Mena Chicuri  Contacto: menaabelardo@gmail.com

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                                             POR UN SOCIALISMO DE CÓDIGO ABIERTO

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(POR ESTO) ERA MEJOR A LA ANTIGUA/ (SEMLAC) MUJERES, LOS DILEMAS DE VIVIR MÁS/ (ONCUBANEWS) UN RINCÓN ABANDONADO DE SANTIAGO DE LAS VEGAS/ DEBATE SOBRE VENTA DE CARROS ANUNCIADA EN LA MESA REDONDA/ (IPSCUBA) EN EL UMBRAL DE LA UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA EN CUBA/ (ONCUBANEWS) PESCADORES CUBANOS NECESITARÁN AUTORIZACIÓN A PARTIR DE MAYO/ (JOVENCUBA) EL MITO DEL PRIMER IMPULSO/ ELECCIONES CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS/ (CEDEM) REDES SOCIALES TRANSNACIONALES, REMESAS Y EMPRENDIMIENTOS PRIVADOS. UN ESTUDIO DE CASOS DE ARRENDADORES EN DIVISA DEL MUNICIPIO PLAZA DE LA REVOLUCIÓN

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                                                                ERA MEJOR A LA ANTIGUA

POR JORGE GÓMEZ BARATA

 

Raúl Cordovés, periodista cubano radicado en España, acierta cuando al examinar el panorama político mundial, caracterizado por la mediocridad de los liderazgos, califica a Ángela Merkel como: “Una figura política que hace su trabajo a la antigua, con luz larga y estatura moral, gobernando con criterios propios, no a cualquier precio ni por lo que digan las encuestas…”

 

Al margen de fenómenos circunstanciales y preferencias particulares, el mundo era mejor a la antigua cuando los líderes se llamaban Franklin D. Roosevelt, Winston Churchill, Konrad Adenauer, Billy Brandt, Bruno Kreiski, Urho Kekkonen, Mustafá Kemal Atatürk, Gamal Abdel Nasser, Juan Domingo Perón, Lázaro Cárdenas, Getulio Vargas, Charles de Gaulle, Sekou Toure,  Kwame Nkrumah, JFK, Felipe González, Nelson Mandela, Barack Obama y otros muchos estadistas que ahora son historia y entre los cuales hubo revolucionarios como Vladimir Ilich Lenin y Fidel Castro que singularizaron al siglo XX como una era política brillante.

 

Ajena a cualquier exhibicionismo político, con sentido de la función de gobierno como servicio público y del ejercicio de la autoridad en clave democrática, apegada a derecho, Ángela Merkel, nacida en la antigua RFA y educada en Alemania Oriental, al terminar su mandato será la persona que más tiempo ha ejercido la jefatura de gobierno superando a Konrad Adenauer.

 

Por haber nacido en 1954, la Merkel vino al mundo en una Alemania dividida y en tiempos de la Guerra Fría, en Hamburgo, pero antes de cumplir tres años, cuando muchos trataban de dejarla, su familia se trasladó a la ex Alemania Oriental donde transcurrió su infancia y juventud. En Leipzig accedió a la formación universitaria, trabajando como investigadora en la Academia de Ciencias de Berlín donde se doctoró. Por razones de contexto, militó en la Juventud Libre Alemana, versión del konsomol soviético para Alemania Oriental.

 

Contaba 35 años cuando en 1989 cayó el Muro de Berlín, se produjo la reunificación de Alemania, ambiente en el cual, a horcajadas entre dos épocas, debutó en la política y 16 años después, en 2005 fue nombrada canciller (primer ministro), cargo para el cual fue reelecta en 2009, 2013 y 2017. Antes había sido ministra de Medio Ambiente, Mujer y Juventud. Entre el año 2000 y 2018 ejerció la presidencia del Partido Unión Demócrata Cristiana de Alemania. En 11 ocasiones la revista Forbes la ha considerado como la mujer más poderosa del mundo.

 

Con mano firme, Ángela Merkel ha sostenido la doctrina de la economía social de mercado y aunque aplicando medidas de austeridad no siempre populares, ha salvaguardado el estado de bienestar rechazando, en la medida de lo posible, la ofensiva neoliberal y tratando de trasladar ciertos conceptos avanzados, sobre todo en materia de políticas sociales a la Unión Europea en la cual ha ejercido un indiscutible, aunque discreto liderazgo económico y una definida influencia política. El llamado milagro económico alemán ha sido lo suficientemente solvente para encarar exitosamente la crisis global desatada en 2008.

 

En su ejecutoria se cuenta haber ejercido la presidencia del G8 y del Consejo Europeo. Aunque debido a similitudes en la forma firme y a menudo con matices autoritarios con que conduce su gestión, con frecuencia se le compara con la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, apodada la “dama de hierro”. Merkel sin hacer concesiones al populismo, es mucho más cercana a los sectores populares como se evidencia, entre otras actitudes, en la posición ante la problemática migratoria que le ha valido que ciertos medios de prensa la llamen: Mamá Ángela.

 

A la caída del Muro de Berlín colaboró con el gobierno de Lothar de Maiziére, último jefe de gobierno de la República Democrática Alemana y primero electo en elecciones libres, quien se encargó de negociar con Helmut Kohl la reunificación del país.

 

En 2018 Merkel anunció que no aspirará a la relección en 2021 cuando termine su actual mandato, añadiendo que no buscará ningún otro cargo político. Probablemente Alemania y Europa la extrañen, sobre todo, si como ha ocurrido en otros lugares, después de líderes a la altura de los momentos, aparecen figurillas de aquellas que abundan en la política. Allá nos vemos.

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                                                               MUJERES, LOS DILEMAS DE VIVIR MÁS

POR LA REDACCIÓN / SEMLACCU@ENET.CU

 

La diabetes ha marcado la vida de Olga y de las mujeres de su familia. A sus 80 años, una insuficiencia renal crónica la llevó a depender de las diálisis, un método sustitutivo de la función de los riñones. Pero la diabetes fue la causa inicial de “tener que estar conectada a una máquina para limpiar la sangre tres veces a la semana” y sufrir la amputación de una pierna.

 

Estrella Acosta es la hija menor de Olga Callao. Costurera y ama de casa, Acosta tiene a su cargo la mayoría de los cuidados de su mamá. “También vivo con diabetes”, comenta la mujer de 50 años, para quien cada día “es un reto enfrentarse a una enfermedad que puede ser discapacitante”.

 

“Tengo que vivir pendiente de cualquier herida, lastimadura, los niveles de glucosa de ambas, porque para una persona que padece diabetes, la cicatrización puede ser un gran problema”, dice a SEMlac. “Paso la semana entre la casa y el hospital”, aclara; también por los otros padecimientos que aquejan a las dos: hipertensión, artritis, asma, alergias. “Mi hermana mayor murió de cáncer con solo 59 años y, desde mucho antes, ya había debutado con la diabetes”, recordó.

 

De acuerdo con el Anuario Estadístico de Salud 2018, la diabetes mellitus es la octava causa de muerte en Cuba, con una sobremortalidad femenina. “Es la única por la cual mueren más mujeres que hombres. En 2018, la tasa de mortalidad para ellos fue de 17,5 por cada 100 000 habitantes, y para las mujeres ascendió a 24,8”, indica el informe.

 

Son ellas también las que tienen una tasa de prevalencia mucho más alta para la diabetes mellitus (mujeres 75,1 por cada mil habitantes y hombres, 53,4); la hipertensión arterial (243,4 y 206,8, respectivamente) y asma bronquial (95,7 ellas y 89,5 ellos), señala el anuario.

 

La literatura científica sostiene, además, que el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares se triplica para las personas con niveles de glucosa elevados.

 

En las mujeres, las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte y, para los hombres, la segunda; la demencia ocupa el quinto lugar para ellas, mientras que en los hombres alcanza el sexto puesto. En cuanto a las enfermedades glomerulares y renales, las cubanas se ubican en el décimo lugar y los hombres en el 12, precisa el anuario de salud.

 

¿Ellas viven lo suficiente?

 

Las cubanas tienen mayor esperanza de vida al nacer (80.45 años) que los varones (76,50 años), de acuerdo con datos del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadística e Información.

 

Tal diferencia de 3,95 años a favor de ellas se ha mantenido estable en el tiempo, sin rebasar los 4,5 años, y ubica las mayores reservas de supervivencia en las mujeres, a partir de la edad adulta y de la adultez mayor, rasgo que difiere respecto a países con niveles de mortalidad similares.

 

En resumen, las cubanas viven mayor número de años, pero las investigaciones revelan que están en desventaja por riesgo de mortalidad respecto a otras poblaciones femeninas del mundo. Es lo que especialistas llaman “años de vida perdidos”.

 

El profesor titular en Ciencias Económicas, Juan Carlos Albizu-Campos, señala que, en otras naciones con indicadores de salud y de esperanza de vida similares al de la nación caribeña, la esperanza de vida masculina es semejante a la de los varones cubanos, mientras que la femenina es superior en, al menos, dos años.

 

En su artículo “La esperanza de vida en Cuba hoy”, publicado en la Revista Novedades en Población (2018), http://www.novpob.uh.cu/index.php/NovPob/article/view/383 este especialista indica que ese diferencial se hace más pequeño cuando se combina con la variable color de la piel.

 

La supervivencia en el color de la piel

 

Albizu-Campos resalta que el color de la piel es un discriminante en términos de capacidad de supervivencia de la población cubana y evidencia la existencia de brechas sociales, resultado de condiciones de vida diferenciadas que determinan niveles de exposición al riesgo de morir.

 

Para el experto, el mejoramiento de las condiciones de supervivencia de la población no blanca, en ambos sexos, es más lento, resultado de un estatus social que introduce diferencias en el acceso a prácticas modernas de salud.

 

Lo más notable, en su opinión, es que la combinación sexo femenino y color de la piel no blanco parece ser particularmente desventajosa. “La brecha socio-económica hace que la esperanza de vida al nacer de estas mujeres supere por muy poco a la de los hombres blancos, en apenas algo más de dos años”, sostiene.

 

En su texto “La mortalidad en Cuba según el color de la piel” (2014), añade: “Su desventaja de capacidad de supervivencia en relación con las mujeres blancas es siempre superior a lo encontrado entre los hombres no blancos, incluso llegando a ser dos veces mayor en la región oriental y más de cinco veces en la zona rural”.

 

“Históricamente, la mujer no blanca en Cuba ha sido depositaria de la más agresiva desigualdad que alguna vez existió. Por su condición de mujer y de no tener la piel blanca, padeció una discriminación más abierta”, enfatiza el texto.

 

Con ello coincide Zoe Díaz Bernal, profesora e investigadora de la Escuela Nacional de Salud Pública, para quien estas fisuras son palpables en los propios desafíos de salud y las condicionantes sociales.

 

“El color de la piel contiene en sí todos los ingredientes de una larga historia de desigualdades, discriminaciones, desventajas, vulneraciones y exclusiones”, señaló la también coordinadora de la Red Latinoamericana de Género y Salud Colectiva de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (Alames).

 

“Tenemos que reconocer que diversos elementos económicos, culturales y sociales condicionaron la aparición de contrastes en el desarrollo histórico entre diversos grupos dentro de la sociedad cubana y esas discrepancias también se registran en el comportamiento de la salud”, dijo.

 

De qué enferman y mueren las cubanas

 

Las mujeres son más vulnerables a las condiciones de estrés, aseguran especialistas. Lo que en la isla se evidenció durante la crisis de la pasada década de los noventa, cuyo impacto generó cierta fragilidad demográfica y un elevado deterioro de la calidad de vida de la población.

 

“En ese contexto, las mujeres perdieron un año hacia el final de la primera mitad de los noventa, mientras que en los hombres la pérdida alcanzó 0,9 años”, ejemplifica Albizu-Campos en “La esperanza de vida en Cuba hoy”.

 

Pero advierte que la diferencia en esperanza de vida al nacer entre hombres y mujeres apenas llega a sobrepasar los cuatro años, cuando debiera esperarse una brecha entre los sexos de al menos dos años por encima de lo registrado.

 

En su opinión, el análisis de los datos trasluce que el sexo femenino en Cuba dispone de reservas inexploradas de incremento de su capacidad de supervivencia. En ese sentido, el experto sostiene que es preciso cambiar de estrategia en el sector de la salud, si se quiere incrementar la capacidad de supervivencia de la población cubana.

 

Ello implica “hacer hincapié en la lucha contra las enfermedades de sociedad, cardio y cerebro-vasculares y el cáncer, así como en todas aquellas en las que se revela una sobremortalidad femenina efectiva”, apuntó.

 

Pero ese cambio de estrategia en el sector sanitario debe encaminarse a eliminar la “ceguera de género” que ha caracterizado el campo de la salud, aunque no es exclusivo de este, precisó por su parte Díaz Bernal.

 

Es preciso entender que hay determinantes sociales de la salud vinculadas a factores socio culturales, y en el caso de las mujeres pasa por los roles históricamente asignados a estas y la sobrecarga de labores y cuidados, dijo. Hay miles de mujeres como Estrella, a las que el tiempo “no le alcanza ya para hacer sus costuras”, con una pobre red familiar de apoyo para el cuidado que necesita su madre, y cuya salud como cuidadora también se ve comprometida.

 

En Cuba las mujeres fallecen por enfermedades del corazón, tumores malignos, enfermedades cerebrovasculares, influenza y neumonía, demencias y enfermedad de Alzheimer, accidentes, enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, enfermedades de arterias, arteriolas y vasos capilares, diabetes mellitus, y enfermedades glomerulares y renales, en ese orden.

 

En tanto, la Encuesta Nacional de Envejecimiento Poblacional (2017) constató que, entre 60 y 74 años y por encima de los 75 de edad, ellas padecen más enfermedades que los hombres en esos mismos rangos etarios. El 86 por ciento de las adultas de más de 60 años dijo tener algún padecimiento, contra 74, 4 por ciento de los hombres de ese grupo.

 

Respecto al estado de salud general, en todos los rangos de edades los hombres mostraron mayor auto percepción positiva en relación con las mujeres. Para Albizu-Campos, “la elevación de la calidad de vida de la población ha de ocupar un lugar prioritario” y ello va más allá de “la solución del problema de la mortalidad y abarca hasta el posible retroceso de la esperanza de vida”.

 

Especialistas aseguran que abordar el problema requiere de un estudio multidisciplinario sobre los riesgos de morir por enfermedades infecciosas, parasitarias, endocrinas y del sistema nervioso, con foco en las mujeres.

 

Albizu-Campos se aventura más. En su libro Mortalidad en Cuba sostiene: “pareciera que la mujer cubana es depositaria de unos modos de vida que la someten a una sobremortalidad relativa a la que no está expuesto el hombre”.

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                                           UN RINCÓN ABANDONADO DE SANTIAGO DE LAS VEGAS

POR DR.C JUAN TRIANA CORDOVÍ, FEBRERO 10, 2020

https://oncubanews.com/opinion/columnas/contrapesos/un-rincon-abandonado-de-santiago-de-las-vegas/

 

Todavía en los años setenta muchos de los jóvenes de aquella época llegábamos hasta allí para comer y tomarnos alguna que otra cerveza.

 

Quien se incorpore a la Avenida de los Presidentes del Vedado desde el Malecón de la Habana y mantenga rumbo sur topará al cabo de unos cuarenta minutos si no es una hora de mucho tráfico con mi pueblo, Santiago de las Vegas[1]. Si continúa rumbo sur, sin salirse de la Avenida Boyeros, usted verá justo a su izquierda y antes de empezar la trepada de la loma del Cacahual un restaurante casi en ruinas cuyo nombre es La Tabernita.

 

Si emprende la subida, después de pasar la unidad militar (que por cierto ha perdido sus tradicionales muros de piedra que eran parte del patrimonio paisajístico no declarado) el viajero distinguirá un espeso follaje y dentro de él, una especie de ruinas que en su tiempo fue otro restaurante, El Rincón Criollo, famoso no solo entre los habitantes originales del pueblo, sino también en la provincia de la Habana[2], pues devino en algo así como un paradigma de los restaurantes campestres de los años cincuenta y de la primera década del sesenta.

 

El Rincón Criollo fue también parte de la cultura popular y gastronómica de mi pueblo. [3]. Fundado por Rudesindo Acosta, a quien los vecinos del pueblo llamaban Sindito, el lugar se hizo muy popular. El puerco asado y los frijoles negros de Sindito eran como un sello de calidad.

 

Dice la leyenda que mucho antes de que fundara el restaurante, Sindito era uno de aquellos meseros que, al borde de la carretera, aprovechaban los 7 de diciembre para vender “pan con lechón” a todos aquellos que en esa fecha peregrinaban hasta el monumento al Titán de Bronce, una de esas tradiciones a la que los niños de las escuelas del pueblo nos sumábamos con nuestros maestros en una especie de fiesta solemne que disfrutábamos como el tremendo reto de llegar hasta el mausoleo y que ahora extraño no ver.

 

Una parte de todo lo que se vendía allí, viandas, vegetales y frutas se producía en los alrededores, en una especie de encadenamiento que nadie planificó, pero que resultó exitoso durante mucho tiempo. Sus empleados, en su mayoría, eran vecinos del pueblo

 

Pero el Rincón Criollo y La Tabernita no solo eran instalaciónes gastronómicas, sino también lugares de encuentro y distracción de la familia. En el “Criollo” había hasta un parque infantil que sobrevivió incluso hasta los primeros años de los noventa. Hasta allí llevábamos mi esposa y yo, en nuestras bicis a nuestros hijos a hacer un “picnic” con lo que había sobrevivido en nuestro refrigerador de Período Especial.

 

Todavía en los años setenta muchos de los jóvenes de aquella época llegábamos hasta allí para comer –ya no puerco asado pues en aquella época el “mamífero nacional” andaba bien escaso, pero si otros platos– y tomarnos alguna que otra cerveza.

 

Muchas de las jóvenes de mi pueblo, celebraron allí sus “quince” en esa época en que las coreografías y los valses eran de buen gusto, aunque siempre con el cuidado de no poner a José Feliciano, pues a alguien en algún momento se le ocurrió prohibirlo.

 

Allí están ambas ruinas, antes restaurantes emblemáticos de la cultura gastronómica local y hoy monumentos al abandono. Ha demorado años para que los dos lleguen a ese estado. Recuerdo que Río Cristal hace unos años también estuvo así y fue rescatado por el esfuerzo de varias instituciones.

 

Confieso que no he preguntado a nadie cuáles son los planes con ambos vestigios de restaurantes. No he ido al Delegado de mi circunscripción, tampoco lo he preguntado en ninguna asamblea de vecinos, ni he ido a pedir alguna explicación a las autoridades del gobierno del municipio Boyeros ni a la Dirección municipal de Gastronomía y todavía menos a alguna autoridad del Ministerio del Comercio Interior. Mea culpa.

 

He escrito estas notas desde el dolor que me produce tamaño deterioro y desde el estupor que me causa ver cómo dos posibles oportunidades de generar servicios, empleo e ingresos para las personas y para el gobierno local se desperdician.

 

No sé si en el caso del Rincón Criollo, donde vi tendederas de ropa puestas al sol en sus antiguos salones del comedor hoy sin techo y sin nada, sigue estando dentro del patrimonio local y sigue siendo propiedad de todo el pueblo o pasó a ser otra cosa. Ojalá que al menos alguna familia necesitada esté usufructuando el lugar, para mi sería mejor noticia.

 

El contraste viene cuando usted regresa a La Habana y en los elevados sobre la avenida de Rancho Boyeros toma la calle 100, luego se incorpora a la Avenida 31 y después de cruzar la calle 41, dobla a la izquierda y toma la calle 70. Entonces, sin desviarse, llega a la calle primera en Miramar y allí a la derecha, levantándose desde los arrecifes aparecen varias cafeterías y restaurantes en una zona de puro diente de perro. Hace apenas unos meses nada de eso existía, excepto unos paseos de concreto y algunos bancos que facilitaban el acceso al mar de aquellos que arriesgaban sus piernas entre erizos y rocas.

 

Alguien me dijo que todo aquel movimiento obedecía a un proyecto de desarrollo local. Ahora aquella explanada de roca vive las veinticuatro horas, da servicios y oferta productos todo el día y la noche, genera empleo para la ciudad y la localidad, y recursos fiscales que engrosan el famoso 1% con el cual el gobierno local puede impulsar otras iniciativas.

 

Es una alianza entre el sector público (el gobierno local), que tiene el recurso suelo y el sector privado, que tiene otros recursos además de su capacidad emprendedora.

 

Hay regulaciones formalmente establecidas por el gobierno local, “reglas de juego” que el regulador se ocupa de fiscalizar, pero sobre todo hay una tremenda oportunidad de poner en valor un terreno que nada producía, de incrementar los servicios que se le prestan a la población sin comprometer un centavo del presupuesto local — que podrá quedar para mejorar escuelas y policlínicos o casas de la cultura. Es una nueva oportunidad de mejorar y de crecer sumando lo mejor que el Estado puede aportar en este caso y lo mejor que puede generar el sector no estatal.

 

Tampoco el Estado tendrá que invertir ni un centavo del pueblo en reparaciones necesarias con cierta sistematicidad. Menos aún tendrá el gobierno del municipio o la dirección correspondiente que nombrar varios administradores y pagarles a ellos y sus respectivas secretarias, ni destinar un centavo al combustible para que los compañeros “se muevan”, ni dinero para reparar esos vehículos, ni el omnipresente e imprescindible jefe de almacén y a su “cúmbila” el “almacenero” y menos aún gastar dinero en un ejército de custodios que apenas custodian.

 

La Dirección de Gastronomía de la provincia o del municipio para nada tienen que preocuparse por los abastecimientos, ni del transporte, ni del uso racional del agua y la electricidad. Esos son cargos que van al costo de esos negocios y reducen sus utilidades, por lo que ellos, los emprendedores, se encargarán de minimizarlos y quizás hasta alguno se aventure a instalar un sistema de paneles y calentadores solares para reducir aún más ese gasto.

 

Esos nuevos emprendimientos, generan nuevos encadenamientos que van apareciendo también sin planificación central, que se forman, como se dice en esta jerga de los encadenamientos del cliente final al proveedor de bienes y servicios, pero donde “lo público” podría influenciar muchísimo promoviéndolo y facilitándolo a través de incentivos adecuados que pongan en valor otras tierras incultas del municipio o aquellos emprendimientos agrícolas de los barrios o la agricultura urbana y otros empleos que presten los servicios necesarios para complementar aquellos otros.

 

El proyecto, con todos esos restaurantes le agregará valor a la zona, en especial el nuevo hotel propiedad de todo el pueblo que se construye a apenas 10 metros, cruzando la calle.

 

De pronto, la compañía que gerenciará ese hotel podrá internalizar ese nuevo entorno, mientras que aquellos emprendedores que han arriesgado su capital y puesto el esfuerzo y el tiempo en el proyecto, incrementarán sus ingresos cuando el hotel sea inaugurado y los turistas curiosos salgan del cascarón del hotel. Esos emprendedores pagarán más impuestos y quizás hasta tengan que incrementar el personal contratado, todo lo cual contribuirá a la economía de los habitantes del municipio. Y que conste, se ha hecho cuando el bloqueo de Estados Unidos es peor, cuando el apretón financiero es más duro, cuando Mr. Trump y Mr. Marcos Rubio ensayan nuevas maneras de ahogar a Cuba; se ha hecho cuando menos hay para hacer.

 

¿Podría haberlo hecho el gobierno local? Es probable, pero siguiendo lo que está planteado en los documentos rectores de la política económica de Cuba, ese pedazo de arrecife no es decisivo para el desarrollo, la vitalidad y la sostenibilidad del país y no compromete la seguridad nacional. Entonces ¿qué sentido tiene que sea “estatal”?

 

Es acaso perfecto el proyecto? Para nada, estoy convencido que es muy perfectible en muchas cosas, desde la publicación de la licitación, las formas de participar en la misma, los plazos de construcción, el tiempo de duración del arriendo, las normas de funcionamiento, etcétera.

 

Este es, sin dudas, un ejercicio de “aprender haciendo”, entre otras razones porque la cultura y el conocimiento sobre las alianzas público-privadas en Cuba es aún insuficiente. Porque muchas veces, existiendo, no las reconocemos como tal, y porque otras veces se impone la inercia y el miedo a tomar riesgos.

 

Pero, no obstante, pensando como territorio, que es también pensar como país, se ha hecho. Y yo aspiro a que proyectos así prosperen, sin esperar por lo perfecto de leyes que demoran demasiado en alguna gaveta. Quizás uno de esos proyectos, de los que no esperan por aquellas leyes, permita recuperar esos dos pedacitos del patrimonio local de mi pueblo.

 

Notas:

[1] La villa fue reconocida como tal en 1725 con el nombre de Santiago de Compostela de las Vegas, luego de casi cincuenta años de asentamientos de campesinos productores de tabaco, y reconocida como ciudad por Fernando VII en 1824.

[2] En realidad, eran cuatro los restaurantes que existían desde el inicio de la subida, estos eran, La Tabernita, El Rincón Criollo, Las Brisas y El Palmar.

[3] El lechón asado del Rincón Criollo, junto al pollo asado del Rancho Luna de Wajay, con esa salsa especial que la mamá de Sergito volvió a reproducir luego, muchos años después, en el que fuera famoso y casi único restaurante El Aljibe, manejado por la familia durante décadas, eran platos conocidos y famosos en toda la Habana.

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            DEBATE SOBRE VENTA DE CARROS ANUNCIADA EN LA MESA REDONDA (6 DE FEBRERO DE 2020)

 

DE PEDRO MONREAL

 

Hubo una Mesa Redonda sobre las nuevas medidas del comercio en divisas. Lo más sorprendente: tratar de validar el éxito de una acción económica sin una medición cuantitativa de sus efectos. Lo más interesante: la expansión de la dolarización parcial de la economía.

 

La “demostración” del efecto de las ventas en divisas debe apoyarse en la cantidad de divisas que el mecanismo habría transferido hacia la industria, el agro u otros sectores de la economía interna. Sin esas cifras, todo lo demás es una “conversación”.

 

La ampliación del rango de productos (incluidos los automóviles) extiende la esfera de acción del dólar como moneda en el mercado interno, confirma “la agonía” del peso convertible (CUC) y reduce el espacio de funcionamiento del peso cubano (CUP).

 

Se mencionan nuevos productos (en tiendas y para importación) que pueden ser utilizados como medios de producción, pero -de manera asombrosa- no se incluyen medios de producción para el agro, la actividad más apremiada por un incremento de productividad.

 

Segundo comentario. La importancia de la precisión en la comunicación de la política económica (para evitar que se desfigure como un acto de fe) 7 de febrero de 2020. Llama la atención la manera imprecisa con la que se utiliza el término “medida” en relación con la economía cubana. La mayor parte de los anuncios de la Mesa Redonda de ayer no son “medidas”, por lo menos no lo son en el sentido de “medidas” de política económica.

 

De manera simple, la política económica consiste en un curso de acción determinado que intenta influir o controlar procesos económicos, incluyendo los principios que se aplican. Una “medida” económica consiste en los instrumentos que se usan para implementar esa política.

 

Dolarizar parcialmente la economía cubana es un caso de política económica. La red de establecimientos para la venta exclusiva en MLC y las tarjetas de créditos asociadas a cuentas en divisas son casos de “medidas” de política económica (los instrumentos). Los listados de nuevos productos y las cuestiones de precios y del “gravamen” –que fue básicamente de lo que se habló en la Mesa Redonda- no clasifican como “medidas” de política económica. No son instrumentos de política, sino información acompañante.

 

Las “medidas” siempre deben incluir los indicadores que permitan saber si son “operativas”, es decir, que hagan posible evaluar si los instrumentos de política económica producen los resultados esperados, pero este fue un “punto ciego” de la Mesa Redonda.

 

Aceptar la relevancia, utilidad, efectividad, eficiencia y sostenibilidad de una “medida” no es el resultado de un acto de “fe”. Por el contrario, debe apoyarse en indicadores que permitan validar el funcionamiento de la “lógica de intervención” detrás de la “medida”.

 

La “lógica de intervención” del establecimiento de tiendas y de cuentas bancarias en divisas (que son las “medidas”) no se limita a la captación de divisas. En realidad, es acerca de utilizar divisas para apoyar la industria nacional, pero sobre eso no se brindó evidencia cuantificada.

 

Más allá de declaraciones, no se ofreció en la Mesa Redonda dato alguno que permita entender cómo se habrían cumplido los propósitos de las “medidas” y cómo se habría “demostrado” su validez. Para empezar ¿Cuántos millones de USD de esas ventas se asignaron a la industria?

 

DE JOAQUIN BENAVIDES

 

No se entiende, por lo menos yo, la política que se quiere aplicar. Y se explica como si tuvieran miedo en aplicarla. No se dio una información detallada de cuanto había dado en tres meses la experiencia. Solo se dijo que salió bien, pero sin un número.

 

La Ministra de finanzas y Precios no supo dar un solo argumento de porque tenían que ser los precios de hace tres años y con solo un descuento del 10%. A continuación la Vicepresidenta de Cimex dice que ellos pueden importar autos a solicitud de los clientes. Pero no hablo de precios o si tienen aranceles. A qué pueblo se están dirigiendo? Es como si creyeran que están dirigiéndose a analfabetos. El Vicepresidente primero del Banco, a quien considero un funcionario capaz, sin embargo no fue convincente con las preguntas que le hizo Randy y en algunos casos dio la impresión que no dominaba el tema.

 

Pero aseguro no obstante que todo había ido bien, sin darle importancia a que los bancos se habían quedado sin dinero y no le entregaban a los clientes que habían depositado en las cuentas que llaman “monederos”.

 

Los participantes en la Mesa Redonda no fueron convincentes. La más preparada fue la compañera de CIMEX y así todo pudo haber sido más explícita en la importación de autos.

 

DE JULIO CARRANZA

 

Amigos:

 

Por lo que entendí sobre el tema de la venta de los autos es a partir de los precios actuales que se anuncia la rebaja en sus precios, o sea, una rebaja del 10% lo cual es “nada” (o casi nada) porque parte de los precios actuales que son sencillamente ridículos, totalmente desproporcionados, una rebaja del 10% es 10% menos ridículos, 10% menos desproporcionados, pero siguen siendo ridículos y desproporcionados.

 

En realidad, no hay nada esencialmente nuevo, los autos estaban ahí hace años, ahora estarán igual pero 10% más baratos. Si partes de los autos que se han vendido a esos precios o sea muy muy pocos, porque nadie (casi nadie) ni con dinero paga ese disparate en algunos casos de más 250 000 usd, de autos (0 Km y/o de uso -de mucho uso) cuyo precio en cualquier mercado (exagerando) no pasa de 50 o 60 000 usd (en los 0 km) impuestos en esos mercados incluidos, mismos que no pagaría un importador). O sea que es un Mercado para no vender!!!! o lo que es lo mismo un No Mercado.

 

Estoy absolutamente de acuerdo con el principio de que ventas así deben financiar otros gastos productivos y sociales, pero con esas proporciones se convierte en un despropósito, simplemente porque No funciona!, o sea la evidencia demuestra que No ha funcionado, si hubieran anunciado una reducción de entre un 50 a un 70 % de los precios actuales (lo cual dejaría aún un margen de ganancia bastante alto) o sea un auto que se puede comprar en el extranjero en 50 000, lo vendes en unos 110 000 y uno que compren en 20000 lo vendan en unos 45000 sería razonable dada las condiciones del país y el propósito redistributivo de esa ventas, pero con precios que superan el costo en más de 4 veces!!!! (ya con la rebaja del 1O%) sigue siendo desestimulante para el mercado, alguna venta se hará, pero seguramente pocas, quizás (irónicamente) un 10% más partiendo de las actuales (o sea casi nada).

 

No está de más decir que en cualquier caso serían ventas dirigidas a sectores minoritarios que cuentan con esos recursos, eso es inevitable y no puede ser de otra manera, es parte de una realidad qué hay que asumir y regular adecuadamente, pero aún así con los precios anunciados no funciona, aún para ese sector.

 

Buenas ideas mal implementadas por lo cual de entrada liquidan el efecto para el cual se supone y se declara están concebidas. A veces es difícil entender el análisis qué hay detrás de estas decisiones.

 

Si se implementaran bien y en el contexto de una reforma coherente e integral, las ventas aumentarían notablemente, los recursos para financiar la industria, la agricultura y el gasto social aumentarían sistemáticamente, la economía recibiría un nuevo incentivo y la gente estaría más animada, contribuiría a la mejoraría del país no solo económicamente, también políticamente, entonces, vuelvo a preguntar honestamente, por qué no se hace????, por qué muchas veces se mata una muy buena idea al nacer?,

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                                          EN EL UMBRAL DE LA UNIFICACIÓN MONETARIA Y CAMBIARIA EN CUBA

POR ARMANDO NOVA GONZÁLEZ, ECONOMISTA CUBANO 10 FEBRERO, 2020

 

Fuentes oficiales reiteran que los estudios, preparativos y trabajos realizados por las diferentes comisiones creadas para abordar el complejo proceso de la unificación monetaria y cambiaria en Cuba están bastante avanzados.

 

Ello ha dado lugar a más de una interpretación, particularmente en relación con el momento en que se efectuará dicho proceso, dígase el “día cero”. Algunos hicieron pronósticos tempranos, para diciembre del pasado año (2019); otros fijaron fecha para enero de 2020, una vez cerrada la contabilidad anual y efectuado el pago de los impuestos; hay quienes lo enmarcan en el primer trimestre de 2020 o antes de finalizar su primer semestre.

 

No obstante las diferentes opiniones o pronósticos, todo parece indicar que el proceso se efectuará este año, 2020. En la práctica, se ha dilatado mucho más del tiempo inicialmente previsto, desde que se estableció la doble moneda y la doble tasa de cambio hasta el presente, como ya se ha mencionado en otras ocasiones.

 

El anuncio de este proceso ha motivado cierta preocupación en algunas personas; en otras, incertidumbres y hay también quienes experimentan satisfacciones, dando lugar a expresiones como: ¡Al final se realizará! Este último grupo constituye un elemento a tener en cuenta para iniciar el inicio del desenredo de tan compleja madeja, que ha traído implicaciones desfavorables para la economía cubana, en toda su extensión.

El anuncio de la necesidad de acometer el proceso de unificación monetaria y cambiaria ha estado acompañado de medidas  paralelas, como habilitar tiendas o espacios para adquirir equipos electrodomésticos, accesorios y componentes de automóviles, motos y otros en dólares, euros y otras divisas, así como habilitar de inicio, experimentalmente, dos tiendas en La Habana, donde el vuelto o cambio se efectúa en pesos cubanos (CUP), con independencia del pago en pesos cubanos convertibles (CUC) o CUP. Son pasos concretos encaminados a lograr la unificación monetaria y cambiaria.

 

Además, se ha manifestado de forma explícita que no se trata de un canje o cambio de moneda y que será respetado el dinero en manos de la población en CUC y CUP, sin precisar límites, por lo que se sobreentiende que se refiere tanto a lo depositado en cuentas bancarias, como al efectivo en circulación.

 

Impacto y movimientos en la economía interna

 

Sin duda, ello ha impactado en la economía interna, con ciertas ramificaciones a lo externo. El anuncio –en más de una ocasión– de que la única moneda que quedará circulando será el CUP, ha dado lugar a interrogantes y movimientos financieros internos, sobre todo en la economía subterránea (banca privada).

 

Para el poseedor de cantidades significativas de CUC, por lo general no depositado en cuentas bancarias, la acción inmediata ha sido tratar de cambiar por CUP o USD. El cambio a divisas ha implicado un aumento de la tasa de cambio en la economía subterránea-banca privada, donde la divisa real se ha apreciado frente al CUC. Una acción ha sido que personas poseedoras de cantidades significativas o medianamente significativas de CUC se han movido a comprar bienes: viviendas, autos, otros valores que, al pasar el tiempo, puedan inclusive incrementar su valor.

 

Otra vía para salir del CUC no depositado en cuentas bancarias ha sido acudir al mercado minorista (fundamentalmente Tiendas de Recuperación en Divisas – TRD) y comprar cantidades considerables de bebidas, vinos, licores, conservas importadas, carnes congeladas, frutas de importación (manzanas, peras, uvas), confituras, golosinas navideñas importadas; también  artículos de higiene y uso personal, lácteos (leche, quesos, mantequilla, yogur) y otros alimentos. Estas compras, por lo general, tienen como destino negocios privados (alojamiento, cafeterías, paladares-restaurantes) y la reventa, dando lugar a un proceso de acaparamiento a la vista pública.

 

Ello ejerce presión ante una oferta limitada y deja poco o ningún espacio al típico consumidor tradicional, que acude a esas tiendas a efectuar compras necesarias para su consumo habitual.

 

Esta masa valiosa de dinero en CUC y CUP está concentrada en un grupo no mayoritario, que ha sabido aprovechar los espacios y la ocasión para enriquecerse. Suelen ser identificados popularmente como “nuevos ricos”, condición obtenida no por la vía del resultado del trabajo, en general, aunque pudiera haber excepciones. Sus fortunas no suelen estar declaradas ni depositadas en cuentas bancarias, sino guardadas –al decir de la jerga popular– en colchones, botijas, sacos, cartuchos, jabas, maletines o maletas.

 

Quienes poseen esta magnitud de dinero acumulado y concentrado, sin duda continuarán ejerciendo presión sobre la economía interna, con efectos colaterales en lo externo. Y lo harán mucho más de lograr un reconocimiento legal tácito.

 

Por lo general propician un encadenamiento con las vías de adquisición, es decir, de una forma u otra se vinculan con las tiendas de venta minorista o las pocas “mayoristas” existentes; obtienen información rápida y oportuna de la llegada de las mercancías y hacen acto de presencia inmediata para adquirir los productos, por lo que es viable la existencia de gratificaciones a sus suministradores, a manera de “agradecimiento”. Sin duda, se encuentran en ventaja en relación con el simple consumidor.

 

Los poseedores de cuentas bancarias en CUC, por lo general, no manifiestan ansiedad al respecto, ya que cualquier proceso de sustitución de la moneda se efectuaría en los marcos del sistema bancario nacional. Sin embargo, les preocupa el tipo de tasa de cambio que quedará respecto a la actual, de 24 o 25 CUP por CUC, y el mayor movimiento de masa de dinero efectivo que implicaría (de acuerdo con las nominaciones actuales del CUP) en las gestiones bancarias y la circulación monetaria interna.

 

Hace ya tiempo que en las TRD se muestra el precio de los productos en las dos monedas (CUC y CUP), se paga en ambas y el cambio o vuelto se efectúa en CUC. Como ya se refirió, más recientemente se habilitaron dos tiendas (5ta y 42 y la conocida como el EKLO 41 y 42), donde el cambio o vuelto se efectúa en CUP, a manera de experimento, para su comportamiento. Todo indica que, posteriormente, será generalizada esta modalidad al resto de las tiendas, como parte de los pasos encaminados a la reunificación monetaria, particularmente en la esfera de la población.

 

De lo anterior se puede inferir que los precios, finalmente, quedarán expresados solamente en CUP y de inicio a la misma tasa de cambio de 25 CUP mantenida hasta el presente con el CUC. El tema de la tasa de cambio constituye un punto neurálgico en este proceso de reunificación monetaria-cambiaria, junto a cómo se movería una vez iniciado el proceso en lo interno y su relación con la divisa real (USD, euros y otras divisas).

 

Que los precios en las TRD, hasta hoy, se muestren tanto en CUC como en CUP (pesos cubanos) no significan que la mayoría pueda acceder y comprar lo mínimo que necesite, sobre todo sí tiene como única fuente de ingreso el trabajo o las pensiones. El salario y las pensiones por jubilación suelen cubrir requerimientos mínimos para la mayoría de los ciudadanos, no obstante el reciente incremento de salario en el sector presupuestado y de pensiones.

 

Hay un manifiesto y sostenido incremento de los precios (tanto en CUC como en CUP [1]) de los alimentos, el transporte, las ventas de productos varios y los servicios, pese al llamado de las autoridades a evitar esos incrementos y establecer precios “topados” que, de acuerdo con especialistas y estudiosos, no es el camino apropiado para una solución.

 

Además, el incremento de las cuotas de pago a las organizaciones sindicales y políticas por quienes se afilian a ellas se ha hecho sentir y merma en parte el aumento de los ingresos de quienes trabajan. De hecho, se evidencia una pérdida del poder adquisitivo del CUP, lo cual conduce a considerar que la causa no se centra propiamente en los incrementos de precios –aunque es la manifestación externa percibida y afecta directamente–, sino en los ingresos por trabajos y pensiones, para la mayoría, aunque los incrementos no llegan a cubrir los requerimientos de la población.

 

Si a ello se añade la posible decisión de eliminar el subsidio generalizado de la libreta de abastecimiento –entre otras medidas que se implementarían al unísono–, se afectaría sustancialmente el poder adquisitivo real, ya que todos los alimentos habría que comprarlos en un mercado liberado, a los precios actuales de dicho mercado.

En varias ocasiones se ha planteado la necesidad de una reforma salarial total y el incremento de pensiones, para poder afrontar la adquisición de alimento, ropa, calzado, servicios de transporte, entre otras necesidades vitales de la población.

 

No obstante, de registrarse una reforma salarial encauzada al aumento de ingresos de la población y no existir una oferta creciente y sostenida en correspondencia con la demanda, los precios continuarán elevándose, dando lugar a una fuerte participación de la economía subterránea (mercado negro) y al desencadenamiento de un proceso inflacionario superior al ya existente.

 

La relación oferta-demanda conduce al vínculo producción-consumo-producción, el cual conforma una unidad dialéctica: uno motiva al otro y viceversa. Para consumir hay que producir y para producir hay que consumir, siendo el elemento determinante la producción y desde hace décadas la producción resulta insuficiente para cubrir la demanda; es decir, una demanda limitada por la oferta.

 

Aún predomina la no comprensión del papel del mercado. Con bastante frecuencia se ignora su real existencia y cómo debe interactuar en complementariedad con la planificación. En esta relación de lo que se trata es de lograr un equilibrio en el tiempo (en la macro, meso y microeconomía) y no continuar con el pensamiento de planificar y abarcarlo todo (en lo empresarial, en los productos y en lo territorial) hasta la mínima expresión, pero sin dejar de tener presente los requerimientos sociales.

 

El mercado existe, es una realidad objetiva. Mientras se manifiesten las relaciones monetario-mercantiles y permanezca el dinero (metálico, electrónico, etc.), el mercado tendrá su incidencia y manifestación; de ningún modo puede ser ignorado, hay que saber utilizarlo.

 

Circulación monetaria y liquidez en la población

 

No resulta ocioso reiterar la preocupación que genera la posibilidad del desencadenamiento de un proceso inflacionario acelerado y las desfavorables implicaciones que pueden originarse en el ámbito económico-social-político.

 

En los últimos seis años (2013-2018, ver infográfico) se han registrado emisiones reiteradas de dinero (promedio anual 6,5 mil millones de pesos), como resultado del saldo deficitario entre ingresos y egresos, que se han inyectado a la circulación.

 

En igual periodo se aprecia un incremento sostenido anual de dinero en la circulación M2A (en manos de la población y ahorro ordinario en el banco, ver infográfico), dando lugar a un crecimiento promedio anual de 12,9 por ciento. El efectivo en manos de la población también muestra un crecimiento de casi el doble en 2018 en relación con 2013, lo que trae como resultado un ritmo de crecimiento promedio anual de 14,6 por ciento superior al ritmo de crecimiento promedio de M2A. El efectivo en circulación, en 2018, representa algo más del 27 por ciento (un tercio aproximadamente) del PIB a precios corrientes.

 

Esto consolida la preocupación sobre la masa de dinero en manos de la población no depositada en el banco; y que por lo general, como se ha señalado, suele estar concentrada en un grupo minoritario, con capacidad de compra y poder económico.

 

Lo referido es respecto al CUP, dada la información estadística disponible y publicada. No resulta viable

realizar un análisis y valoración similar respecto al CUC, pero es presumible un comportamiento análogo al del CUP, en cuanto a su concentración en grupos no mayoritarios, sin depósito en el sistema bancario y crecimiento en el ritmo de emisiones.

 

Implicaciones en sector empresarial y población

 

  1. De inicio, habría que hacer una breve referencia a la dualidad monetaria y cambiaria en el sistema empresarial. Además de la tasa de cambio tradicional en el contexto empresarial (1 CUP = 1 CUC), con todas las complejidades y distorsiones que ha motivado; en los últimos siete años se han incorporado otras tasas de cambio de forma experimental en la gestión económica empresarial, un tanto para tratar de amortiguar los resultados y consecuencias desfavorables de la tasa de cambio inicial.

 

Es cierto que otras tasas de cambio aplicadas experimentalmente (ver infográfico) han brindado algunas experiencias durante su aplicación. Pero, a la vez, esta amalgama de tasas de cambio en algunos sectores y actividades económicas imposibilita la comparación y acentúa la segmentación en el contexto de la economía cubana.

 

En el espacio empresarial se espera que el proceso de unificación monetaria y cambiaria ocasione pérdidas en algunas entidades y en otras no. Las primeras requerirán un régimen especial de subsidios en un tiempo inmediato al proceso de unificación (empresas con peso e importante participación en el PIB y la generación de fondos exportables).

 

Al unísono, habrá que implementar medidas para eliminar restricciones y barreras que frenan el desarrollo; es decir, pasos encaminados a destrabar las fuerzas productivas (una mayor e importante descentralización de la gestión económica-productiva-comercializadora, a lo largo del ciclo: producción-distribución-cambio-consumo; comprendiendo las relaciones externas: importación, exportación). Todo encaminado a lograr solvencia económica.

 

En las restantes empresas (pudieran ser mayoría numérica), no consideradas en el grupo anteriormente identificado y teniendo presentes las limitaciones de recursos económico-financieros, particularmente divisa real; de inicio habrá que valorar y consultar con especialistas, con la academia, y llegar a un proyecto inmediato sobre medidas descentralizadoras bajo nuevas formas de gestión económica y organizativas empresariales amplias, valorando sus implicaciones. Todo ello deberá hacerse en un breve periodo, incluida la presentación de las propuestas a consulta con sus implicados directos (trabajadores, empleados), para obtener opiniones, criterios, sugerencias y enriquecer dicho proyecto.

 

En el transcurso de su aplicación práctica y sus posibles modalidades, sin duda se obtendrán valiosas experiencias para lograr mayor viabilidad, efectividad económico-productiva y sostenibilidad. Hace falta comprender este proyecto descentralizado de la gestión y sus resultados como algo dinámico, en constante evolución dentro del modelo económico-social que se aspira.

 

  1. La unificación monetaria y cambiaria en la población ¿Cómo afrontarla, qué vías de solución o salidas darle a esa masa de dinero concentrado en un segmento no mayoritario? ¿Cómo actuar ante la declaración de respetar el dinero en manos de la población, en cuentas bancarias y el efectivo en circulación, en CUC y en CUP, ante la presión que pueda ejercer ese segmento sobre la economía.

 

Respecto al CUC, una vez llagado el “día cero”, cuando deje de circular y no sea aceptado, se pueden presentar  al menos dos situaciones:

 

Los CUC depositados en cuentas bancarias en modo alguno tendrían inconvenientes, por cuanto serían convertidos a CUP a la tasa de cambio acordada. Quizás sería conveniente establecer algunos límites momentáneos en cuanto a cantidades a extraer, para evitar presión inmediata sobre el mercado interno.

 

Para los CUC no depositados en el sistema bancario, y ante la declaración oficial de respetar el dinero en manos  de la población, pudiera dejarse un espacio de tiempo para que sean ingresados al banco, convertidos en CUP y los nuevos titulares de cuentas admitir la disposiciones y disciplina bancaria, que pudieran ser creadas al efecto, para ser aceptados como nuevos titulares por las autoridades bancarias. Entre otras variantes, establecer algún tiempo y límite momentáneo de cantidades a extraer, para evitar presión inmediata sobre la economía interna.

 

En relación con el CUP, una vez llegado el “día cero”,

 

Lo depositado en cuentas bancarias se mantendría igual, ya que el CUP es la moneda que finalmente quedaría y todo continuaría normalmente, bajo las normas bancarias vigentes.

Los poseedores de CUP fuera del sistema bancario (particularmente aquel segmento minoritario que concentra magnitudes importantes) es de esperar que lo mantengan guardado, como hasta el presente. Esto se presenta como un factor potencial de presión sobre la economía interna.

Las autoridades, especialistas bancarios y financieros poseen información global y pueden definir el rango posible de la magnitud de esa cantidad de CUP en manos de dicho segmento poblacional, de acuerdo con las partidas registradas del Efectivo en Circulación (infográfico Liquidez en manos de la población).

 

Lograr una aproximación con cierta exactitud, que parte del monto de ese efectivo en circulación pueda encontrase en manos del segmento señalado y cuánto podría ser el alcance financiero del poder económico de ellos, lo anterior ofrece la posibilidad de realizar pronósticos e incidencia en la economía interna y trazar una estrategia al respecto, para afrontar tal peligro potencial.

 

Desafíos

 

Sin duda el proceso de unificación monetaria y cambiaria encierra múltiples complejidades, incertidumbre y riesgos, tanto para el sistema empresarial como para la población, en toda su extensión. Algunas de ellas pueden predecirse, otras surgirán durante la realización del proceso y requerirán de decisiones rápidas y objetivas para solucionarse.

 

Una condición indispensable para afrontar tan compleja tarea es disponer de un respaldo o soporte financiero en divisa real. Para lograrlo en el contexto actual del bloqueo económico que la actual administración estadunidense impone a la economía cubana, se requerirá de varias fuentes. Una de ellas es la venta de mercancías, en divisa real, algo ya implementado en las tiendas o espacios creados recientemente, pero limitado para algunos productos solamente. No obstante, sería apropiado abrir el diapasón para otras ofertas, como: alimentos, ropa, calzado, servicios, reservaciones en instalaciones turísticas, viviendas, automóviles, entre otras.

 

Impacto y movimientos en la economía interna

 

Lo anterior permitiría obtener una cantidad o masa superior de divisa a la ya obtenida, de forma inmediata. Dentro de esta variante deben valorarse propuestas ya sugeridas: que las cadenas foráneas oferten sus productos en el mercado interno bajo consignación (para evitar desembolsos iniciales de divisas y repetición del ciclo, y mantener una oferta sistemática en el mercado interno) y la eliminación del gravamen interno al USD en manos de la población que acuda a las tiendas o mercados a realizar sus compras.

 

Otras vías de obtención pudieran ser las fuentes financieras e instituciones factibles, bajo condiciones favorables, que no contribuyan a endeudar más la economía, particularmente en el corto plazo.

 

Además, ampliar la carpeta de oportunidades a la inversión extranjera, mediante formas de participación bajo asociaciones y propiedades mixtas, o ciento por ciento propiedades extranjeras; eliminar restricciones, trabas y dificultades que limitan el acceso de la inversión foránea, así como el engorroso y dilatado proceso de aceptación interna. Ello podría motivar un mayor arribo de divisas para contribuir al soporte financiero que se necesita; particularmente en aquellas inversiones que garanticen un retorno rápido al financista foráneo y que aporten un monto de dinero inmediato considerable. (2020)

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Gaceta Oficial de Cuba Resolución 09/2013, 2, p. 17, enero 2013.

Nova A.: Remesas a Cuba. Mito o realidad, tras la ruta del dinero, IPS, 2019. ipscuba.net/economia/remesas-a-cuba-mito-o-realidad-tras-la-ruta-del-dinero/

 

Notas:

[1] El índice de precio al consumidor ha registrado un crecimiento de forma sostenida en el periodo 2013-2018, excepto en 2016, y a partir de ese año retoma la tendencia anual. Mostrado en el Anuario Onei 2018 y solo referido a los mercados en moneda nacional (CUP), es decir, no recoge el comportamiento de los precios en las tiendas en divisas (CUC).

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PESCADORES CUBANOS NECESITARÁN AUTORIZACIÓN A PARTIR DE MAYO

POR REDACCIÓN ONCUBA, FEBRERO 7, 2020

https://oncubanews.com/cuba/economia/nueva-ley-de-pesca-de-cuba-entrara-en-vigor-en-mayo/

 

La nueva Ley de Pesca, que entrará en vigor dentro de 180 días, establece que las personas que quieran realizar esa actividad en ríos, embalses o en aguas marinas deberán ser autorizados oficialmente, excepto quienes pesquen “de forma libre” desde orillas de litorales y sin utilizar “medios flotantes”.

 

La ley que regulará la pesca en Cuba, aprobada en julio del pasado año, fue publicada este viernes en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 11, junto a un decreto y siete resoluciones complementarias, y entrará en vigor el próximo mes de mayo.

 

Dentro de 180 días, las personas que quieran realizar esa actividad en ríos, embalses o en aguas marinas deberán obtener una autorización oficial, excepto quienes pesquen «de forma libre» desde orillas de litorales y sin utilizar “medios flotantes”.

 

El decreto No. 1, con el reglamento de la ley, establece cuatro modalidades de pesca, determinadas por la finalidad con que se realiza la actividad: pesca comercial, deportiva, recreativa y de investigación.

 

Dentro de la categoría comercial, que tiene como propósito la obtención de beneficios económicos, se distinguen las categorías de pesca comercial estatal, efectuada por las empresas pesqueras especializadas; y la no estatal, realizada como trabajo por cuenta propia, y otras formas de gestión no estatales. Esa modalidad también incluye la pesca de “autoconsumo social”, que tiene el objetivo de satisfacer necesidades de entidades estatales.

 

Además, la captura de especies acuáticas para artesanía, exhibiciones, extracción de sustancias y otros propósitos –que no incluyen el consumo como alimentos– también figuran como pesca comercial.

 

Las licencias para la práctica de la pesca comercial no estatal en aguas marítimas, se limitan fundamentalmente a la captura de peces, de acuerdo con la norma jurídica. El texto de la ley refiere que quienes tengan licencia como pescadores deberán pagar tarifas anuales según el tipo de propulsión de sus embarcaciones. Los poseedores de barcos de motor pagarán 100 pesos cubanos (CUP) al año, y 50 los dueños de embarcaciones de remo o vela.

 

Para realizar la pesca de carácter comercial en cualquiera de sus categorías, así como la pesca deportiva y la recreativa, las personas deberán obtener la licencia correspondiente. La de investigación es privativa de centros e instituciones estatales con esta finalidad.

 

El reglamento enumera una serie de especies “destinadas exclusivamente a la pesca comercial estatal”, y que, por tanto, no podrán ser capturadas por los pescadores privados. Entre estas se encuentran la langosta, el cangrejo moro, las esponjas, camarones, anguilas y otras.

 

Las zonas en las que se autoriza la actividad pesquera también están regidas por la ley.

 

La pesca es una de las actividades económicas más deprimidas en Cuba. Entre 1976 y 1990 la pesca de la flota cubana en caladeros internacionales promedió 100.000 toneladas anuales, según el periódico Granma. Pero la obsolescencia de las embarcaciones y la crisis económica provocaron una caída permanente en el volumen de capturas y las importaciones de pescado, a tal punto que el consumo per cápita de ese alimento en la Isla pasó a ser uno de los más bajos del continente.

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                                                               EL MITO DEL PRIMER IMPULSO

POR MARIO VALDÉS NAVIA

https://jovencuba.com/2020/02/05/el-mito-del-primer-impulso/

 

El Escambray digital reporta la visita de Machado Ventura a la asamblea de la ANAP en el espirituano municipio de Taguasco donde orientó: “echar pa`lante con lo que tengamos”. En realidad, es lo que siempre han hecho esos productivos campesinos para los que la agricultura sostenible no es una alternativa por la falta de recursos –como reiteran los visitantes una y otra vez—, sino su modo de producción habitual, de probadas eficacia y eficiencia.

 

En los comentarios al artículo, Rigo refleja el pensamiento de muchos:

 

Es una Asamblea con funcionarios importantes, no solo se trata de hablar de resultados y compromisos, se trata de brindarle apoyo al campesino. Como país garantizarles recursos materiales y financieros. Por ejemplo: donación, regalo, venta o simplemente renta de: tractores, arados, turbinas, forrajeras, ayudarlos con viviendas, micropresas, viales, facilitarles pies de cría para mejorar la ganadería, piensos, semillas mejoradas, petróleo, gasolina, abono, fertilizantes. Los campesinos piden poco y aportan mucho, hoy Cuba se alimenta gracias a ellos. [1]

 

La visita de dirigentes del primer nivel a la base es una práctica extendida, y muy publicitada, en el nuevo modelo de gobernanza que el presidente de la república ha promocionado. De tal forma se rescata una práctica habitual en los tiempos de Fidel. Tales recorridos se agradecen porque así se fortalece el vínculo de los dirigentes altos con el pueblo trabajador y pueden enriquecer saberes para perfeccionar sus labores ejecutivas. Pero hasta ahí, tampoco hay que exagerar.

 

Creer que la visita de un funcionario de alto rango va a provocar un efecto multiplicador en la gestión de un colectivo de trabajadores y actuar como pivote de los necesarios incrementos productivos es una quimera. Su fundamento está en la teoría del primer impulso, según la cual la inercia provocada por un buen empujón inicial bastaría para mover eternamente un objeto cualquiera. Sirvió de fundamento religioso para la física mecánica y su hipérbole: el mecanicismo, extendido al resto de las ciencias, la política y otras ramas del pensamiento desde fines del Medioevo.

 

Para el burocratismo el mecanicismo verticalista es un rasgo distintivo, pero querer aplicarlo como pivote en la economía intensiva actual es un desastre. La extensión de formas productivas medianas y pequeñas, la flexibilización de los procesos y el entorno cambiante de los mercados hace que el empoderamiento de las bases (municipios, empresas, cooperativas, campesinos, TCP) constituya una necesidad de la práctica productiva cubana contemporánea que ningún visitante puede suplir.

 

De hecho, su intromisión externa altera la marcha habitual de los procesos y, si no porta algún tipo de apoyo para los productores directos, puede afectar más que ayudar. Para reiterar que: “Hay que producir más”, “Es necesario aumentar las exportaciones” y “Hay que darle comida al pueblo”, podrían usarse otras vías más baratas y menos perturbadoras.

 

En los tiempos del liderazgo carismático de Fidel sus visitas tenían un componente emotivo que despertaba el entusiasmo de las mayorías, pero no solo eso. Por lo general, venían acompañadas del empleo del llamado Fondo del Comandante, cuyos aportes copiosos permitían resolver problemas acuciantes de una empresa, o territorio del país, más allá de las posibilidades locales.

 

No vale tratar de repetir el gesto en épocas de liderazgo institucional, donde los modos de gobernar son otros y los recursos extraordinarios brillan por su ausencia. Sería conveniente que los medios, además de reportar las visitas, lo hagan también con lo ocurrido en esos lugares un tiempo después. De tal manera podríamos constatar cuánto de mejoramiento productivo se obtuvo gracias al impulso provocado por la visita de alto nivel y cuánto a la práctica habitual, las inversiones ejecutadas en el ínterin y las iniciativas del colectivo de marras.

 

Para contactar al autor: mariojuanvaldes@gmail.com

 

[1] José Camellón: “Machado Ventura: Hay que echar pa’lante con lo que tengamos”. Escambray, 30-1-2020.

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                                                     ELECCIONES CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS

POR MANUEL GARCÍA VERDECIA

https://jovencuba.com/2020/02/10/elecciones-con-todos-y-para-el-bien-de-todos/

 

Por estos días he leído y escuchado comentarios entusiastas sobre las recientes reuniones para el establecimiento de los gobernadores provinciales e intendentes municipales. Estos cuadros tendrán la responsabilidad de regir los destinos en una amplia gama de aspectos de millones de conciudadanos por un período de cuatro años. Incluso se describe el proceso como un ejemplo de democracia. Ya desde la discusión del proyecto de constitución yo había expuesto mi punto de vista.

 

Sencillamente creo que la opción más democrática es que los dirigentes en todas las instancias –desde el presidente hasta el dirigente municipal— sean electos directamente por la ciudadanía. Eso es democracia participativa, confianza en el pueblo, otorgamiento de posibilidades de realización política. Esta modalidad que hemos tenido es una forma de la democracia representativa, la cual se caracteriza por la transferencia de la potestad de elegir a determinados ciudadanos que representan a la mayoría, pero no cuentan –no pueden hacerlo por la forma misma en que esta función es concebida— directamente con esta.

 

Aclaro que no digo que las personas elegidas no sean aptas para hacerlo ni que no logren hacer lo debido exitosamente. ¡Ojalá sea así! Espero que cumplan sus funciones con talento, dedicación y honra. Pero igual espero que algún día podamos entre todos escoger directamente a cada uno de los que nos dirigen, desde el presidente hasta el último cuadro municipal. En esta ocasión solo hemos escogido al delegado de la circunscripción. La experiencia que hemos tenido hasta ahora por lo general es poco fructífera.

 

Comúnmente los delegados se dedican a “subir” planteamientos y luego a “bajar” respuestas. Es necesario que se les confiera mayor autonomía y autoridad real para dirigir y laborar por el proyecto que definan junto con su comunidad, de acuerdo con las necesidades y sueños de esta, y que gradualmente puedan responder por el avance en el logro de lo planeado. Hasta ahora no ha sucedido así. Los delegados resultan una suerte de canal que lleva solicitudes y trae de vuelta decisiones y empeños de instancias superiores para “dar respuestas a la población”, cuando lo que se trata es de satisfacer las aspiraciones de ella. Según el procedimiento actual, estos delegados de circunscripción conforman una asamblea municipal o provincial en la cual se les presenta una propuesta a los cargos. Ellos solo deben aprobar o desaprobar.

 

Esta forma de elegir y decidir gradualmente lleva a la enajenación de la mayoría en los asuntos políticos pues no se sienten consultados en la toma de decisiones. En el más reciente proceso de designación de gobernadores e intendentes no he conocido que se rechazara alguna propuesta y, lo peor, es que casi siempre la aprobación ha sido unánime.

 

En la información brindada por los medios sobre la conformidad con los cuadros indicados no se ha dicho si en cada caso se proponía uno o varios candidatos para los puestos que se instituían. Tampoco se ha dicho el por ciento de aprobación, rechazo o abstención con que estos nuevos dirigentes han asumido estas funciones. En fin que el centralismo sigue marcando la toma de decisiones y nos relega solo a fiarnos de y cumplir con lo que aquellos determinen. Confiemos en que estos dirigentes así designados trabajen correcta y provechosamente.

 

Ayudemos en lo que podamos, sin recelos ni rencores, a conseguir todo lo que ellos hagan por el bien de la sociedad y el país. Por supuesto sin dejar de ser críticos ante lo hecho indebidamente pues es la única forma de evitar la corrosión de lo posible. Pero a la vez esforcémonos por todos los modos porque en un futuro no muy lejano quienes organizan la legislación nacional confíen en nosotros y estructuren un sistema electoral de amplia base social que permita de forma legítima y eficaz elegir desde la totalidad de la sociedad a quienes esta considere que tengan las mejores facultades y perspectivas para organizar, decidir y fiscalizar el modo más conveniente y fructífero de realizar nuestra existencia económica, social, cultural y espiritual.

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REDES SOCIALES TRANSNACIONALES, REMESAS Y EMPRENDIMIENTOS PRIVADOS. UN ESTUDIO DE CASOS DE ARRENDADORES EN DIVISA DEL MUNICIPIO PLAZA DE LA REVOLUCIÓN

POR AMANDA PERERA LÓPEZ, AMI940601@GMAIL.COM

http://www.novpob.uh.cu/index.php/NovPob/article/view/416/444

 

Licenciada en Sociología. Centro de Estudios Hemisféricos y Sobre Estados Unidos (CEHSEU). Universidad de La Habana, Cuba.

 

CEDEM / NOVEDADES EN POBLACIÓN

Artículo original / pp. 100-112

RNPS: 2106 • ISSN: 1817-4078 • No.30 • julio-diciembre de 2019

 

Introducción

 

La década del noventa del pasado siglo inició un nuevo capítulo en la historia de la Revolución cubana, marcado por grandes cambios socioeconómicos y socioestructurales a lo interno del país. Sucesos como la caída del campo socialista, la disolución de la URSS y el recrudecimiento del bloqueo económico y financiero a la Isla por Estados Unidos, trajeron consigo una búsqueda de alternativas para sobreponerse al conocido como Período Especial en Tiempo de Paz. Medidas como la despenalización de la tenencia de divisas, la autorización del recibo de remesas y la apertura del trabajo por cuenta propia en 1993, tuvieron una connotación importante para el restablecimiento vertiginoso de los lazos entre los cubanos de ambas

orillas y la realización de prácticas transfronterizas de manera restringida.

 

Durante esta etapa la emigración cubana adquirió una connotación de “ayuda como deber” (Rodríguez, 2002; citado en Fresneda, 2006, p. 18), a partir del envío de remesas tanto para la reproducción económica y mejora de la calidad de vida de sus familiares en Cuba; así como para la financiación de emprendimientos privados relacionados con el cuentapropismo,1 fundamentalmente las denominadas “paladares” o restaurantes familiares, o las casas particulares de alquiler (arrendamientos). Si bien el trabajo por cuenta propia –al decir de Vidal y Pérez (2011)– ha transitado por diferentes momentos en los que se evidencia una inestabilidad marcada por la suspensión, congelación y apertura de licencias otorgadas, su relanzamiento en el año 2010 hizo aún más considerable el rol instrumental de las redes sociales en que participan emigrados cubanos y sus familiares y amigos en la Isla, en un contexto donde la transnacionalización2 se extiende a espacios laborales como el sector privado, aportándole rasgos singulares.

 

En virtud de ello, en algunos casos, el envío de remesas económicas y socioculturales trasciende los marcos del consumo familiar, para ser empleadas en la compra de insumos, remodelación y adquisición de inmuebles, divulgación y otras cuestiones referentes a la conformación y gestión de un emprendimiento privado.3

 

En el contexto cubano es el trabajo que se realiza como parte del sector privado, complementario a la producción estatal de bienes y servicios, reconocido bajo un marco regulatorio legal por la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social (MTSS). Es considerado como una vía generadora de empleo e incremento de ingresos personales y familiares (Bueno y otros, 1998, p. 19). Incluye modalidades como el autoempleo, los empleados asalariados y los empleadores que contratan fuerza asalariada, fomentando pequeños negocios familiares o la creación de empresas a escala micro, pequeño o mediano (MIPYME), sin un reconocimiento jurídico aún por el gobierno (Munster, 2016, entrevista a experto).

 

Además, responde a un conjunto de actividades para las cuales se otorga una licencia y se realiza el cobro de los impuestos.

 

Por consiguiente, el contenido a presentar en este artículo es el resultado de un estudio de casos múltiples, cuyo objetivo general fue: Analizar el rol que desempeña las redes sociales transnacionales en las que participan un grupo de arrendadores en divisa, para la conformación y/o desarrollo de sus emprendimientos privados, en el municipio Plaza de La Revolución, en el período 2010-2017.

 

De manera general, la investigación surgió como una inquietud por llenar el vacío gnoseológico dentro de las investigaciones de corte sociológico en el país, en donde se evidencie un diálogo entre la teoría de redes sociales, la de emprendimiento y la perspectiva transnacional en migración, aplicables totalmente al contexto actual de cambios económicos y sociales que experimenta la sociedad cubana. En este sentido, es preciso señalar que, aunque encontramos estudios (Delgado, 2013, 2016; Fresneda, 2006; Núñez, 2014) dentro de las ciencias sociales cubanas que constituyen una contribución relevante para el inicio de

una línea investigativa que aborde la problemática

 

Aportaciones de la teoría de redes sociales y la perspectiva transnacional a los estudios sobre migraciones

internacionales contemporáneas

 

Se conoce que los aportes pioneros que introducen a las redes sociales como categoría de análisis dentro de los estudios sobre migración se ubican antes de la década del ochenta del siglo XX, como resultado de nuevos enfoques teóricos y metodológicos (García, 2003). Autores como T. Hareven y M. Anderson, refiriéndose a las poblaciones urbanas de los siglos XIX y XX, resaltaron el papel que cumplían los familiares de los migrantes como redes de apoyo en los asentamientos industriales y, subsecuentemente, en la adaptación a las nuevas condiciones tanto de trabajo como de vida (Anderson, 1971; Hareven, 1978, citados en García, 2003).

 

En ese marco, una red social puede ser entendida como “un conjunto bien delimitado de actores sociales –individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades globales, etc.– vinculados unos a otros a través de una relación o un conjunto de relaciones sociales […] que intercambian instrumentos físicos o simbólicos, regalos, venta económica, compras, servicios, información sobre trabajo y consejos políticos” (Lozares, 1996, p.108).

 

De acuerdo con Martín (2006), la migración no suele ser un fenómeno netamente individual, sino que involucra a un abanico diverso de actores (familiares, amigos, vecinos, comerciantes, conocidos, etcétera) a los cuales es muy común acudir durante el proceso migratorio. De manera que el auspicio o ayuda destaca como la función primordial de las redes de parentesco4 en el proceso migratorio (García, 2003).

 

Dicha función abarca un rango de acciones que se extienden desde el acceso a bienes materiales o al mercado laboral, hasta la ayuda psicológica para mitigar el proceso de adaptabilidad al nuevo contexto sociocultural (García, 2003; Aja, 2014[2009]). Por tanto, la función de ayuda “se evidencia a través de acciones que ponen en práctica los roles económico y afectivo asignados al parentesco” (Martín, 2000, p. 38, citada en Delgado, 2013, p. 47). También se les atribuyen a las redes sociales durante el proceso migratorio otras dos funciones esenciales: la conexión y la atracción.

 

La función de conexión se manifiesta cuando el sostenimiento de vínculos con los allegados en el terruño actúa sobre el mantenimiento de aquellos referentes socioculturales que dan forma a la identidad nacional del emigrado, al mismo tiempo que va incorporando nuevos patrones culturales del país receptor. Por ende, las diferentes acciones de las redes no se suscriben solamente a los marcos del país receptor, sino también al del país emisor (Martín, 2000, citada en Delgado, 2013). A su vez, ese sostenimiento de lazos incrementa las probabilidades de emigrar para quienes quedaron atrás en la sociedad de origen, ya sea por reunificación familiar, reclamación de parientes o visitas, lo que hace que tenga lugar la función de atracción.

 

Consecuentemente, las redes sociales devienen el principal mecanismo que posibilita la continuidad de la direccionalidad de los flujos migratorios, su perpetuación y expansión (Bueno y otros, 2004). Por otra parte, perspectivas más recientes como la transnacional ponen énfasis en el impacto de las redes sociales contenidas en los sistemas migratorios como canales de comunicación de gran importancia que articulan las diferentes realidades de los migrantes en más de un espacio geográfico (Pries, 1998).

 

Según las premisas de la perspectiva transnacional, el proceso migratorio es dinámico y de (re)construcción de redes sociales que marcan la movilidad espacial y las condiciones laborales, sociales, políticas, religiosas y culturales de la población migrante, de sus comunidades de origen y las de destino. Las redes de relaciones sociales que se crean en esos espacios cuasi físicos o semidesterritorializados son establecidas sobre la base de prácticas constantes, periódicas o simplemente ocasionales que incluyen desde el envío de remesas para el consumo básico familiar hasta las relaciones comerciales, productivas y de inversión en el país de origen.

 

De modo que lo que constituye la verdadera originalidad del transnacionalismo migrante y, por tanto, justifica su consideración como tema de investigación, “es la elevada intensidad de los intercambios, los nuevos modos de transacción y la multiplicación de actividades que requieren viajes y contactos a través de las fronteras nacionales de forma sostenida en el tiempo” (Portes, Guarnizo y Landlot, 1999, p. 219).

 

Las remesas como práctica transnacional y su vínculo con la creación de emprendimientos

 

Las remesas constituyen uno de los aspectos más visibles de las conexiones entre los migrantes y sus países de origen. Son consideradas uno de los temas más estudiados y discutidos entre los académicos y organismos internacionales debido a su impacto en el desarrollo económico de varias regiones (Fondo Monetario Internacional [FMI], 2009). Históricamente han sido entendidas como “la transferencia de divisas sin contrapartida, efectuadas por personas residentes en un determinado país a familiares o amigos en la nación de procedencia y como ayuda para su subsistencia, como actividades económicas o con fines de ahorro” (Trujillo, 2001, citado en Fresneda, 2006, p. 7).

 

Sin embargo, especialistas como Lorena Barberia, citada en Delgado (2013, p. 52), comparten que “las remesas no tienen que ser solo dinero, muchas veces son un tipo de bienes que consisten igualmente en donaciones a esas familias, y son muy importantes para el desarrollo y para el bienestar de los hogares que los recibe”.

 

No obstante, otras formulaciones han sido hechas, alejándose de aquellas visiones más conservadores en que las remesas son percibidas como ingresos monetarios o bienes materiales. Autoras como Peggy Levitt proponen un tipo de remesa a la que denominó social, fundamentada en una transmisión de bienes inmateriales como “las ideas, comportamientos, identidades y capital social que fluyen de las regiones de asentamiento a las comunidades de origen” (Levitt, 2001, p. 54).

 

Empero, más que social debería hablarse en términos socioculturales, ya que esa difusión de ideas, comportamientos e identidades, son transmitidas sobre la base de modelos y expresiones culturales adquiridos por el migrante en la sociedad de asentamiento, produciéndose una confluencia cultural entre sociedades.

 

Por otra parte, los estudios sobre remesas sugieren que sus impactos en las comunidades de origen dependen precisamente de la forma en que las familias las utilizan. En consecuencia, existe un consenso de que mayormente sirven para la satisfacción de necesidades básicas como la alimentación, el vestir, el mantenimiento de la vivienda, entre otros gastos domésticos, y que una porción pequeña de ellas se canaliza a la educación, la salud, el ahorro y la inversión (Fresneda, 2006; Bueno y otros, 2004; Vono de Vilhena, 2006; Munster, 2014). Esta última, según la visión keynesiana de los efectos de las remesas en la economía local, se da por la vía de inyección de recursos de consumo o inversiones de nuevos emprendimientos o ampliación de los ya existentes, lo que fortalece los mecanismos de ingresos, empleo y producción (Urciaga, 2006).

 

De acuerdo con ello, los contactos transfronterizos sostenidos entre los migrantes y su terruño en ocasiones incluyen iniciativas económicas que comprenden la capitalización de oportunidades en las zonas de asentamiento como en las de origen, con las cuales muchos países tercermundistas pueden desplegar obras en beneficio del desarrollo local, a partir de la canalización de las remesas enviadas (Portes, 2002).

 

En este sentido, la transformación de una idea en un emprendimiento que conduzca a la explotación de esa oportunidad empresarial, requiere que el emprendedor consiga recursos, es decir, los factores de producción, ya sean bienes materiales, inmateriales o humanos (Portes, 2002). Por tanto, las remesas económicas y socioculturales pueden compensar las imperfecciones del mercado y crear una renovada demanda de bienes y servicios de producción local (Portes, 2007, p. 24, citado en Delgado, 2013, p. 54), asociadas al conocimiento que trae consigo el migrante, principalmente los más calificados (Delgado, 2013).

 

Aspectos metodológicos del estudio

 

La investigación tuvo un alcance descriptivo-analítico, con una mixtura de las metodologías cualitativa y cuantitativa, que favoreció la utilización de técnicas como la entrevista en profundidad a expertos, la entrevista-cuestionario, la observación científica no participante y abierta, y el análisis de documentos.

 

El sondeo de los casos se remitió a dueños de emprendimientos o a sujetos en posición de gerencia, que se desempeñaran como arrendadores en divisa, tanto de viviendas completas, solo habitaciones o mixtos,5 y que, además, hubiesen recibido o recibiesen remesas económicas o socioculturales por parte de amigos, familiares o conocidos residentes en el exterior, en función de la conformación y/o desarrollo de los emprendimientos.

 

Por tanto, el análisis se realizó partiendo de redes egocéntricas,6 en donde los entrevistados ejercieron

como egos, indicando sus conexiones en el exterior (alters) más inmediatas e importantes para el desempeño inicial o posterior de los arrendamientos.

La muestra quedó conformada por 9 arrendamientos: 4 casas y 5 apartamentos, en la modalidad de arrendamiento de vivienda completa y solo habitaciones. Se accedió a estos a partir del conocimiento de informantes claves (conocidos y amistades de la propia investigadora) que formaron parte de la muestra, proporcionaron datos más amplios sobre el tipo de emprendimiento y sugirieron otros posibles casos. Así, mediante el empleo de un muestreo no probabilístico-intencional y la técnica de bola de nieve, se escogieron los casos más fácilmente accesibles.

 

La disponibilidad y disposición de los entrevistados para colaborar en la investigación determinó el tamaño de la muestra, por tanto, no fue posible generalizar los resultados al universo poblacional. Sin embargo, los datos obtenidos permitieron establecer patrones de comportamientos y corroborar teorías analizadas.

 

El estudio se enmarcó en el municipio Plaza de La Revolución, cuyo renglón económico fundamental es el turismo (Pagola y otros, 2008) y, para enero de 2017 (figura 1), con un total de 3 671 licencias otorgadas en la actividad económica en cuestión, constituía la de mayor número de arrendamientos en toda la provincia La Habana (datos ofrecidos en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, 2017).

 

Se tomó inicialmente la década del noventa como período de inserción en la actividad laboral analizada, ya que algunos estudios (Duany, 2001; Eckstein, 2003; Delgado, 2013, 2015, 2016) destacan la proliferación de negocios de este tipo como paliativo a la fuerte crisis económica desatada en el país durante el Período Especial, contando con el apoyo de algunos emigrados. Empero, casi la totalidad de los emprendimientos que ofrecieron su disponibilidad –exceptuando solamente uno que inició en 1998– se iniciaron en la actividad a partir del año 2010 en adelante.

 

Figura 1. Distribución municipal de arrendamientos en divisa en La Habana (hasta enero de 2017).

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos ofrecidos en la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, 2017.

 

Enviar para invertir. El caso cubano en un contexto de transnacionalización

 

En el caso particular cubano, las remesas han ocupado y continúan ocupando un lugar más que significativo en la economía cubana, después de las exportaciones de servicios médicos, productos farmacéuticos y el turismo.

 

Según la economista Blanca Munster (2014), los usos de las remesas están dirigidos esencialmente a la reproducción material y social de las familias, ya sea la alimentación, la vestimenta, el abrigo, la comunicación establecida entre los receptores y emisores, las celebraciones y fechas importantes, los reencuentros, la educación y la salud. Sin embargo, en opinión de Fresneda (2006), las remesas cubanas no van a estar directamente relacionadas con el acceso a servicios sociales como la salud y la educación,

ya que son de carácter gratuito en el país. Pese a ello, se conoce que las remesas son empleadas en algunos casos para el refuerzo de dichos servicios como lo constituye la contratación de repasadores particulares7 y el envío de medicamentos.

 

En este sentido, las remesas devienen como “activadoras, articuladoras o re-establecedoras de redes familiares y del acceso al consumo de artículos de primera necesidad” (Fresneda, 2006, p. 17). Por otra parte, autores como Jorge Duany (2001) apuntan que, acorde a informaciones anecdóticas, muchos dueños de paladares durante la década del noventa, auxiliados de sus familiares en el exterior, recibieron remesas como fuente de ingresos para adquirir insumos, remodelar los establecimientos y pagar a los trabajadores, lo que implica el uso de las remesas cubanas no solo para el consumo familiar, sino también para la inversión dentro del sector cuentapropista.

 

No obstante, es la puesta en práctica de la Actualización del Modelo Económico y Social cubano en 2010 y las transformaciones a lo interno del país asociadas a ella (la reapertura del trabajo por cuenta propia, la liberación de la compraventa de casas y automóviles, los cambios a la Ley Migratoria8 y los avances en las tecnologías y la comunicación), lo que pudiese identificarse como un estímulo para la participación directa e indirecta de los emigrados en la creación de emprendimientos dentro del sector cuentapropista.

 

Las circunstancias actuales en que se encuentra el país demuestran que “se está dando un fenómeno interesante en que familiares u otras personas cercanas que viven en el exterior, envían las remesas como capital de trabajo y para invertir, en la que muchas veces la relación es: yo invierto, pero cuando recuperes esa inversión tú me la devuelves –es como capital de préstamo” (Munster, entrevista a experto, en Perera,

2017).

 

Lo anterior podría suponer que la participación de los emigrados en estos nichos de mercado refuerza el uso de las redes de parentesco y aumenta la circularidad de las remesas, intensificando la relación dependencia-independencia que subyace en las mismas. Es decir, este fenómeno genera que en ocasiones el emigrado reciba un pago como resultado de la inversión inicial en el negocio (Aja y otros, 2012), al mismo tiempo que, con su aporte, ayuda a su familia a generar ingresos propios, lo que podría simbolizar el no tener que seguir realizando transferencias con diferentes grados de sistematicidad para el cubrimiento de necesidades básicas.

 

Por otra parte, el incremento de visitantes a la Isla (tabla 1) en el período de estudio (en su mayoría estadounidenses) (tabla 2), asociado al restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en diciembre de 2014, ha tenido una connotación en la decisión de muchos cubanos de establecer emprendimientos privados, fundamentalmente en aquellas actividades reconocidas como las más lucrativas: las “paladares” o restaurantes, los arrendamientos de viviendas y habitaciones en divisas, y los transportistas o “boteros”. Esto manifiesta la identificación de una oportunidad latente, a partir de una coyuntura dada en el país, que les permite a los emprendedores insertarse en el mercado turístico ofreciendo precios competitivos con respecto a los establecidos por las entidades estatales.

 

De esta manera se posicionan como una alternativa de alojamiento para aquel segmento del mercado que viene en busca de una experiencia autóctona, práctica y económica, que implica un contacto más personal con la comunidad local y la cultura del país.

 

Estudios recientes (Núñez, 2014; Delgado, 2013, 2016) realizados en la provincia de La Habana, demuestran que la no existencia de un mercado mayorista, así como de una ley de importación para las actividades dentro del cuentapropismo, hace difícil y costoso adquirir los suministros necesarios para la apertura y crecimiento de un emprendimiento en Cuba. En consecuencia, buena parte de la población que realiza este trabajo busca vías alternativas para lograr abastecerse, siendo las redes familiares y de amigos en el extranjero una de ellas (Perera, 2017).

 

Desde otro punto de vista, el sostenimiento de vínculos con un carácter transnacional no solo lleva a que sean intercambiados bienes materiales sino también ideas, conocimientos, productos culturales y subjetividades. Todo ello contribuye a una transnacionalización del imaginario y el universo de valores en la sociedad cubana, que se manifiesta en cambios simbólicos importantes: la emergencia de identidades diferenciadas, nuevos estilos de vida (Bobes, 2012), y hasta un cambio en las lógicas de funcionamiento de los nuevos emprendimientos dentro del sector privado (Perera, 2017). “El conocimiento y las experiencias adquiridas en el extranjero pueden ser instrumentales en las decisiones de dirigir iniciativas privadas familiares o de motivar a los familiares residentes en la sociedad de origen o para que establezcan una”, apunta Delgado (2016, p. 5).

 

Tabla 1. Cantidad de visitantes al país. 2011-2016

AÑO CANTIDAD DE VISITANTES

2011 2 717 215

2012 2 841 722

2013 2 855 834

2014 3 005 514

2015 3 532 917

2016 4 002 317

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos en ONEI (2017, p. 8).

 

Tabla 2. Cantidad de visitantes por principales emisores. 2011-2016

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos en ONEI (2017, p. 8).

 

Estudio de casos. Características sociodemográficas de los actores que participan en las redes sociales

transnacionales estudiadas

 

Partiendo de la caracterización sociodemográfica de los 9 arrendadores entrevistados, se evidenció una exigua preponderancia femenina (55,6% mujeres y 44,4% hombres) y una sobrerrepresentación de personas de color de piel blanca. Hubo un predominio de los niveles educacionales medio superior y superior que pudiese significar la incorporación al sector cuentapropista de población altamente calificada en busca de una remuneración económica mejor que la percibida en el sector estatal, así como la reincorporación a la actividad económica de población no económicamente activa: jubilados y amas de casa.

 

En concordancia, se mostró una mayor representación en el grupo etario de 60 años y más (4), seguido de los comprendidos entre 45 a 59 años (3), y los de 30 a 44 años (2). Ahora bien, a partir de que todos los entrevistados declararon residir, en el momento de la entrevista, en el mismo municipio en que se encuentran los emprendimientos (Plaza de la Revolución, La Habana), la distribución de su lugar de residencia actual se analizó por consejos populares. Así, la muestra estuvo conformada por 5 arrendadores del consejo popular Vedado-Malecón, 2 del Carmelo y 2 del Príncipe.

 

De ellos, se obtuvo que 6 son originarios de La Habana, 1 de Villa Clara y 2 de otras provincias como Ciego de Ávila y Holguín. A partir de los resultados arrojados por el indicador lugar de nacimiento, se hizo llamativo que de acuerdo al Anuario Demográfico de Cuba (ONEI, 2016, p. 99), Holguín y Villa Clara son unas de las provincias con mayores saldos migratorios internos hacia La Habana, lo que estaría indicando

una correspondencia de nuestros egos con las estadísticas nacionales.

 

De los 13 familiares (hijo(a), hermano(a), yerno, exesposo, exnuera) y amigos residentes en el exterior que fueron identificados como personas que han contribuido o contribuyen al desarrollo del emprendimiento, se dio una preeminencia de hombres, entre los 30 a 59 años y de color de piel blanco.

 

Del total de familiares en el exterior 4 (3 hombres9 y 1 mujer) fueron identificados como los titulares de los arrendamientos, lo que constituye una participación directa de la emigración en este espacio laboral y económico de manera transnacional. Según los niveles de escolaridad10 presentados (superior y medio superior), podemos afirmar que estamos en presencia de una emigración altamente calificada, en donde solamente se halló correspondencia entre la profesión u oficio estudiado y la ocupación que desempeñan actualmente en 3 del total de emigrados. El resto se vincula al sector de los servicios en los países de asentamiento.

 

En cuanto al lugar de nacimiento, solo en 7 de los emigrados hubo una correspondencia con los lugares de nacimiento de los arrendadores, marcado principalmente por vínculos consanguíneos (madre-hijo(a), padre-hijo, hermano(a)-hermano(a). Por último, al analizar los lugares de residencia actual, se constató que al principal país receptor de la emigración cubana, Estados Unidos, se le sumaron otros países como Canadá y Chile (con igual representación), siguiendo en orden decreciente España, Italia y Alemania, lo que demuestra la diversificación que han experimentado los flujos migratorios externos cubanos durante las últimas décadas.

 

Estructura de las redes sociales trasnacionales estudiadas

 

De manera general, son redes pequeñas (entre dos o tres actores sociales a lo sumo), con vínculos mayoritariamente fuertes basados en los grados de consanguinidad y la cercanía emocional entre los arrendadores y sus familiares emigrados, lo que permite que los lazos tiendan a ser densos y perdurables

en el tiempo.

 

Se distribuyen en: titulares o sujetos en posición de gerencia en el país de origen, titulares en el país receptor, y familiares y amigos residentes en el exterior, quienes han remitido ayudas con ciertos grados de sistematicidad. Son redes en las que sus actores comparten algunas características sociodemográficas como el color de la piel, el nivel educacional y el lugar de nacimiento. Sin embargo, tienden a ser diferentes

en cuanto a la posición social y volumen de capital social poseído dentro de la red, con una motivación instrumental en sus acciones, es decir, su principal objetivo es la búsqueda de recursos materiales e inmateriales no poseídos para lograr insertarse dentro del sector privado y llevar a cabo los emprendimientos.

 

Tipo de relación entre los actores sociales de las redes según el vínculo

 

Se evidenciaron relaciones de poder al interior de algunas de estas redes, principalmente en aquellas en las que los titulares de los emprendimientos residen fuera del país. Sin embargo, aunque en algunos casos no fue declarada abiertamente la existencia de un vínculo de poder hacia el familiar emigrado, fue posible su reconocimiento de forma implícita. Por ejemplo, la entrevistada No.1, quien actúa jurídicamente en Cuba como titular del emprendimiento, afirma tener una contraparte que reside en el exterior (su hijo).

 

Este recibe el 50% de las ganancias generadas mensualmente como pago a su contribución inicial para la creación del emprendimiento, encontrando en él una fuente de ingresos extra al recibido por su trabajo (posee una consulta médica privada en Mallorca) en el país receptor. También le son informadas muchas

cuestiones referentes al funcionamiento del negocio, como el cobro de la habitación por noche según la temporada y el tipo de cliente a absorber, así como los diferentes servicios a ofrecer. De esta forma se visualiza cómo el emigrado participa simultáneamente en dos espacios económicos de manera transnacional, no solo por su contribución monetaria, sino por el rol decisivo que le es asignado en los procesos de toma de decisiones sobre el emprendimiento, que marcan indiscutiblemente las lógicas bajo las que opera.

 

No obstante, en otros casos (2) solo se observó una relación de colaboración, en donde los emigrados no obtienen beneficio alguno, sino más bien que cumplen una función de apoyo para que el familiar en el país de origen logre multiplicar sus oportunidades de ingresos personales y familiares.

 

Acerca de los flujos de remesas identificados

 

Se constató como flujos de remesas económico y sociocultural: información y/o consejos sobre divulgación (9), insumos (7), dinero (6), consejos sobre modos de gestionar el negocio (5), y electrodomésticos (3). Aunque se incluyó “el envío de mobiliarios” en el instrumento elaborado para medir esta dimensión, la muestra seleccionada alegó no haber recibido este tipo de transferencias.

 

Remesas económicas

 

Entre los canales de remisión utilizados se halló que en el 90% de la muestra predominaron canales informales (familiares, amigos o conocidos que residen en el exterior y que han viajado con relativa frecuencia a la Isla; y familiares, amigos o conocidos que residen en Cuba, pero que viajan o han podido viajar fuera), lo cual pudiese estar vinculado a las limitantes de los gravámenes impositivos de las organizaciones formales de transferencias de remesas y a las posibilidades brindadas por las regulaciones realizadas a la Ley Migratoria. En este sentido, el riesgo de perder dinero en tránsito, vinculado a las frecuentes visitas y la temporalidad de los desplazamientos de los emigrados cubanos, influyen en la decisión de llevar dinero en efectivo o entregar ellos mismos los bienes, o pedir a un amigo que los entregue (FMI, 2009).

 

En relación con la frecuencia de los envíos de insumos y electrodomésticos, se evidenció un predominio en los envíos trimestrales (50%), seguido de los mensuales (33,3%); mientras que en relación a los montos de dinero destacó que en un 66,6% se realizaron envíos superiores a los 500.00 CUC con frecuencias mensuales y trimestrales en igual porcentaje. En menor medida, se realizaron envíos entre 50.00 y 200.00 CUC y entre 200.00 y 500.00 CUC, con una preeminencia de frecuencias mensuales para los primeros y trimestrales para los segundos.

 

Destacó su uso fundamentalmente para la inversión en función de: la compra de los inmuebles, su reparación y/o mantenimiento, la decoración y publicidad de los mismos, y en menor medida (1 caso), al pago de los impuestos y los trabajadores. En los casos que declararon haberlo utilizado para la compra de los inmuebles, se evidenciaron diferencias a su interior. Por ejemplo, el caso No. 8 alegó haber recibido 15 000 CUC, en montos de 5000 CUC mensuales para comprar un apartamento en el Vedado por un valor de 30 000 CUC; mientras que el caso No. 6 declaró haber adquirido los 2 apartamentos que administra por un monto de 23 000 y 24 500 CUC con capital proveniente de su amigo residente en Alemania.

 

Igualmente, se empleó una suma de alrededor de los 17 000 CUC para la reparación, remodelación y parte de la decoración de los mismos. Por otra parte, el caso No. 1 declaró que su hijo residente en España, invirtió 1 700 CUC en la remodelación de la casa, así como otras sumas para la adquisición de electrodomésticos necesarios en el emprendimiento y su divulgación (como fue el caso de una computadora), los cuales fueron comprados en Cuba.

 

A raíz de la aplicación de la observación científica, en su modalidad no participante y abierta, se constató que las casas y apartamentos objetos de arrendamiento cuentan con el equipamiento necesario para ofrecer un servicio de alojamiento, y que, al decir de los emprendedores entrevistados, no hubiese sido posible sin la ayuda de sus familiares y amigos en el exterior: “Algunas cosas [parte de las toallas y sábanas,

un refrigerador, los ventiladores, los aires acondicionados, etc.] las compré yo a medida que me iban enviando el dinero, y otras [sábanas, toallas, las tarjetas de presentación] las trajo el dueño o las compró aquí [las camas, los muebles de la sala, etc.] cuando venía” (Entrevistado No. 6).

 

Siendo así, los datos obtenidos por los encuestados revelaron que los mismos buscan alternativas para llevar a cabo los arrendamientos, ya que la totalidad declaró preferir hacer uso de sus redes sociales transnacionales, emplear viajes familiares o de turismo, utilizar ahorros propios o pedir prestado a amigos o familiares en el territorio nacional, antes de comprometerse con créditos bancarios del Estado.

 

Asimismo, se señala que una pequeña parte (2 casos) de las transferencias, además de haber sido empleadas para la inversión, también fueron destinadas al consumo personal o familiar de los entrevistados, como: cubrir necesidades básicas, acceder a servicios y espacios de consumo a los que antes no tenían acceso, su superación personal (asistencia a clases de inglés), la recreación familiar y el ahorro. Ello guarda relación con que “quienes utilizan las remesas como capital de trabajo, no solo lo hacen en función del desarrollo de los emprendimientos privados, sino que también, suelen emplearlas para el consumo personal y familiar, ya que son ingresos que no tienden a ser separados por los receptores de remesas” (Munster, 2016; Rodríguez, 2016, citado en Delgado, 2016, p. 11).

 

Remesas socioculturales

 

Entre las remesas de este tipo exploradas destacaron, esencialmente, consejos sobre modos de gestionar el negocio (la atención al cliente, los servicios a ofrecer, etcétera) e información y/o consejos sobre vías de divulgación. El entrevistado No. 6, por ejemplo, expresó que: “Yo con el dueño [cubano residente en Alemania] me senté y él me dijo el tipo de clientes que quería en los 2 apartamentos. Hicimos una especie de reglamento en inglés, español y alemán, que los clientes deben leer una vez que hagan el check in. Sabes, todo bien planificado, a lo capitalista”.

 

Este planteamiento alude a que la experiencia y participación de los emigrados cubanos en escenarios laborales-productivos muy diferentes al cubano tiene cierta influencia en las lógicas de funcionamiento de los arrendamientos en cuestión. De igual forma, habría que resaltar cómo los arrendadores de la muestra percibieron el buen trato, la amabilidad, el respeto a la opinión del cliente, entre otros elementos, como formas de gestión no enraizadas en el escenario cubano y no como el deber ser de un negocio que atiende a públicos diversos.

 

Estas percepciones pudiesen responder a que la gran mayoría de los encuestados se desempeñan como dueños o trabajadores independientes como resultado del relanzamiento del sector en el 2011; y aunque el trabajo por cuenta propia siguió existiendo en forma limitada después del triunfo revolucionario, la propiedad estatal sobre los medios de producción ha prevalecido en el país, por lo que con la apertura de la actividad hace ocho años, es que un número significativo de la población cubana ha comenzado a experimentar la autogestión y un mayor sentido de pertenencia hacia el trabajo que realizan como cuentapropistas.

 

Por otra parte, la divulgación constituye un componente fundamental para el éxito de un emprendimiento, sobre todo en aquellos que, como los arrendamientos en divisa, dependen de la promoción como un recurso que garantiza su legitimación entre los diferentes clientes, a la misma vez que permite su posicionamiento en el mercado nacional e internacional. En relación con este planteamiento, gran parte de la muestra (5) declaró que son precisamente sus conexiones en el exterior

los que han contribuido a su inserción en muchos sitios web nacionales e internacionales como: Airbnb, TripAdvisor, Cuba-Junky, MyCasaParticular, YourCasaParticular, Revolico, Cubísima, Porlalivre y La Chopi.com, al no tener ellos mismos acceso a Internet desde sus hogares o no poder costear el acceso a ella con una regularidad.

 

Otros casos (2) refirieron, además, que con diferentes grados de sistematicidad son informados por sus familiares emigrados sobre posibles clientes a través de correos electrónicos, fundamentalmente el correo Nauta que es una vía mucho más económica, según ellos. Por tanto, dichos arrendadores hacen uso de sus redes sociales transnacionales para participar en lógicas de promoción a escala global, dadas las limitaciones que se presentan en el acceso a Internet en el contexto actual cubano. Vemos cómo sujetos transnacionales insertados en dinámicas socioculturales en el país de destino son capaces de proporcionar cambios también de este tipo en las sociedades de origen.

 

Percepción de los arrendadores acerca de las remesas recibidas

 

Al analizar la percepción de los receptores con relación a las remesas recibidas, resultó significativo que en 3 de los casos analizados fueron pactadas como un préstamo, a pesar de que los emisores poseen vínculos de consanguinidad y afinidad (hijo, hermano y exesposo). Dos de estos emprendedores expresaron que su intención fue –para quien ya saldó la deuda– y es devolver el capital prestado en plazos (ya fuesen negociados o no con el propio emisor), una vez se logre la generación de ingresos propios. Para el caso restante, el préstamo de capital fue remitido en especies y devuelto por el receptor en divisas.

 

Por otra parte, 511 las perciben como una inversión, coincidiendo con que en cuatro de los casos son los emisores de las remesas (sean hijo(a), yerno y amigo(s)), tanto económicas como socioculturales, los propios titulares de los emprendimientos. Asimismo, solo 2 emprendedores formularon que las transferencias son percibidas como donativo o presente. En uno de ellos, el vínculo emisor-receptor estuvo basado en una relación de parentesco hijos-madre, con una intencionalidad inicial en el envío de remesas económicas para el consumo personal, sin embargo, terminaron siendo empleadas en la realización de reparaciones necesarias en el inmueble y para mejorar el servicio brindado.

 

Mientras que, para el otro caso, el vínculo fue hermana-hermana y las ayudas solo se remiten a 11 Entre los 5 casos se incluye uno de los casos anteriores de préstamo, ya que fueron reconocidos dos emisores de remesas a cuyas ayudas la entrevistada asignó diferentes significados.

 

En último lugar podemos afirmar que en solo 5 del total de casos se dio una bilateralidad en las transferencias, es decir, se produce un flujo bidireccional de las remesas, fundamentalmente las monetarias, pues no solo los arrendadores o sujetos en posición de gerencia obtienen recursos materiales

e inmateriales para la creación o desarrollo de los negocios en Cuba, sino también quienes están invirtiendo o prestando ayudas desde el exterior se benefician directamente.

 

Consideraciones finales

 

Los resultados arrojados por la muestra de estudio permitieron constatar que en las condiciones actuales de la reforma económica y social cubana se han afianzado vínculos transfronterizos de carácter instrumental entre emigrados cubanos y sus familiares y amigos en el país, orientados a la financiación, gestión y legitimación de emprendimientos privados pertenecientes al trabajo por cuenta propia, como lo constituyen los arrendamientos de viviendas y habitaciones en divisa. En este sentido, la práctica transnacional predominante a partir de la participación en redes por los actores sociales involucrados (arrendadores y familiares emigrados), fue el envío de remesas económicas (dinero, insumos y electrodomésticos) con el propósito de ser invertidas en la compra de los inmuebles laborales, su reparación y/o mantenimiento, la decoración y publicidad de los mismos, y en menor medida, al pago de los impuestos y los trabajadores. No obstante, se mostró su asignación también para funciones del consumo personal y familiar.

 

Asimismo, prevaleció el empleo de mecanismos informales para las transferencias de remesas económicas; al mismo tiempo que se percibió la inserción de nuevas lógicas de funcionamiento y gestión en los arrendamientos, en donde los emigrados pudiesen estar cumpliendo un rol instrumental a partir de su participación y experiencias adquiridas en dinámicas socioculturales muy diferentes a las del contexto nacional.

 

Igualmente, la participación en red jugó un papel fundamental para la inserción de los emprendimientos

en espacios globalizados de promoción, a partir del acceso a la Internet por parte de los familiares y amigos en el exterior, servicio que, durante la investigación, aún se encontraba económica y tecnológicamente limitado para un alto porcentaje de la muestra de estudio. De modo que podría indicarse que son emprendimientos que buscan ampliar sus capacidades para generar mayores ingresos, no quedándose en el negocio de subsistencia.

 

NOTAS

1 En el contexto cubano es el trabajo que se realiza como parte del sector privado, complementario a la producción estatal de bienes y servicios, reconocido bajo un marco regulatorio legal por la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social (MTSS). Es considerado como una vía generadora de empleo e incremento de ingresos personales y familiares (Bueno y otros, 1998, p. 19). Incluye modalidades como el autoempleo, los empleados asalariados y los empleadores que contratan fuerza asalariada, fomentando pequeños negocios familiares o la creación de empresas a escala micro, pequeño o mediano (MIPYME), sin un reconocimiento jurídico aún por el gobierno (Munster, 2016, entrevista a experto).  Además, responde a un conjunto de actividades para las cuales se otorga una licencia y se realiza el cobro de los impuestos.

 

2 La transnacionalización se refiere al conjunto de procesos y de prácticas que, de forma más o menos efectiva, transcienden las fronteras nacionales de los diferentes Estados-nación (Ibáñez, 2008, p.10).

3 A los efectos de la investigación el término emprendimiento privado se refiere a aquel negocio derivado de las actividades aprobadas y reconocidas por el Gobierno cubano pertenecientes al sector privado o por cuenta propia, así como su proceso de creación, función empresarial, y los comportamientos y habilidades que requieren los emprendedores del mismo.

4 “El parentesco puede ser conyugal o consanguíneo, pero también afectivo, más aún cuando los miembros a quienes residen allende los mares y establecen redes de ayuda en el contexto de la cotidianidad” (Martín, 2000, citada en Martín, 2007, p. 74).

5 Se refiere a viviendas completas con espacios o que tienen piscinas.

6 La aproximación egocéntrica, de influencia o de redes personales, se basa en trazar una parte de las conexiones a partir del denominado ego o actor específico (pueden ser personas, grupos u organizaciones) y aquellos actores con quien se relaciona (Ovalle-Perandones y otros, 2010). Se busca explicar las diferencias entre los actores según sus posiciones sociales en la red (Lozares, 1996). De ahí que las razones que justifican el estudio de redes egocéntricas se basan, no en mostrar todo el reflejo del universo de la red, sino los individuos centrales en ese universo y sus relaciones, como un todo (Ovalle-Perandones y otros, 2010).

7 Actividad contemplada dentro del trabajo por cuenta propia, que puede ser ejercida por aquellos maestros o profesores que no estén activos.

8 La implementación del Decreto-Ley 302 que modifica a la Ley Migratoria del 20 de septiembre de 1976 permite a todos los cubanos viajar al exterior con una permanencia de 24 meses, sin necesitar permiso de salida, así como el que desee retornar, puede hacerlo.

9 Entre los hombres se halla un ciudadano chileno que cuenta con una residencia permanente en la Isla al estar casado con una ciudadana cubana, aunque actualmente ambos residan fuera del territorio nacional. Esto podría indicar el incremento de la inversión extranjera en el sector inmobiliario cubano actual a través de familiares, amigos o conocidos en el país.

10 Solo fue declarado el nivel de escolaridad de 12 de los 13 familiares mencionados, debido al desconocimiento del mismo por parte del familiar encuestado.

 

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Publicado el febrero 12, 2020 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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